Vivir cada momento para ser más feliz

Muchas veces tememos el futuro y lo vemos con preocupación, no permitiéndonos disfrutar de lo que vivimos hoy. Descubre por qué es tan importante vivir cada momento. Te ayudará a ser más feliz.

Existe un viejo y hermoso consejo que dice que debemos vivir cada momento para poder disfrutar de la propia belleza de la vida, del día a día, pero sobretodo del presente.

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No en vano, de Horacio es la cita carpe diem, quan minimun crédula postrero, que viene a decir algo así como coge el día de hoy, no confíes en el mañana, en una máxima que precisamente indica que disfrutes de cada momento, que disfrutes del hoy.

Vivir el presente

 No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, puesto que vivir cada momento te permite disfrutar del día a día sin pensar en el mañana, porque precisamente desconocemos qué puede ocurrir mañana.

Vivir cada momento significa vivir cada segundo, cada minuto y cada hora del día, a la vez que disfrutamos cada momento sin pensar precisamente en el mañana, en lo que puede suceder en el futuro (ya sea propiamente mañana o pasado).

No obstante, hay personas que pueden opinar que si la frase de “no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy” redunda sobre en tema, o si viene a significar justo lo contrario.

Sin embargo, estamos rodeados obviamente de pensamientos futuros: abrir un negocio, comprometernos en una relación, comenzar una carrera… Todas estas cuestiones requieren pensar en el futuro como meta.

Pero la base está en disfrutar cada momento, por ejemplo en el momento en que abrimos un negocio, en el momento en el que nos comprometemos con la persona que amamos, o en el que llevamos a cabo el estudio de la carrera.

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Viviendo el presente

Autoayuda para vivir el presente

Mirar hacia el futuro es una necesidad que todo hombre, con un proyecto serio de vida, establece como norma de existencia. El ser humano es dinámico y por lo tanto en constante devenir y mutación. La esperanza es sinónimo de desarrollo y de apertura a lo inesperado.

Sin embargo, la idea del tiempo puede convertirse en un fantasma que nos puede arrancar de la experiencia del momento presente. El pasado, si bien forma parte del fundamento sobre el que construimos nuestra vida, ya ha dejado de existir porque ha pasado de largo. De igual modo, el futuro tampoco existe, en la medida en que todavía no ha irrumpido en nuestra historia.

Lo único que le queda al hombre, con sentido de realidad y veracidad, es el presente en el que se encarnan sus vivencias. Del pasado se puede hablar por la memoria, y del futuro por la proyección imaginaria. No obstante, del presente se habla por la manifestación inmediata en nuestra conciencia y, en definitiva, eso es lo único de lo que somos dueños, puesto que sobre la marcha podemos transformarlo.

Cómo vivir el presente

La quimera del hombre moderno consiste en imaginar que todo tiempo venidero será siempre mejor que el pasado, o el presente. Pero, en realidad, sólo el presente es el momento que podemos ir moldeando a voluntad, y en conformidad con los valores en los que creemos. Es más, si nos equivocamos, inmediatamente podemos rectificar por hacer de cada instante la felicidad que todos buscamos.

No te pierdas: Vivir el aquí y ahora para ser más feliz en tu presente

La ilusión de posponer para un futuro próximo o remoto lo que todavía no hemos alcanzado es una trampa que nos aleja de la posibilidad de transformar, en cada minuto, la felicidad que está al alcance de la mano de cualquier hombre.

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Vivir el tiempo presente es lo único que nos queda para no pasarnos la vida lamentándonos de lo que no hicimos y soñando con lo que queremos hacer. La felicidad consiste en coger el toro por los cuernos para disfrutar en el presente de lo que ya es una realidad, si aprendemos a amarla como la única verdad existente, fuera del pasado que se esfumó y del futuro que no sabemos cuándo llegará.

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