El virus boca, manos y pies (también conocido como virus mano-boca-pie o exantema vírico) es una enfermedad contagiosa muy común en los niños. Descubre sus síntomas, cómo es el tratamiento médico y prevenirlo.

La enfermedad de boca, manos y pies, es producida por el virus llamado Coxsackie A16. Desde un punto de vista médico es también conocida con el nombre de exantema vírico de manos, boca y pies, Es una enfermedad contagiosa que se produce en la etapa infantil, aun así, tanto los niños ya algo más mayorcitos como los adolescentes y los adultos pueden también contagiarse.

Es común que esta enfermedad afecte sobre todo a los niños en edades comprendidas desde bebés hasta los menores de 5 años, aunque es habitual que también afecte a niños entre 5 a 10 años. Presenta más prevalencia durante las estaciones de primavera y otoño. Por ejemplo, tiende a ser muy común su contagio de forma casi masiva en guarderías y escuelas infantiles, al igual que ocurre con otras enfermedades contagiosas parecidas.

Virus boca, mano y pie

De hecho, esta etapa de la vida es la etapa en la que los pequeños se encuentran aun desarrollando su sistema autoinmune por lo que son más vulnerables frente al ataque de los virus.

Esta enfermedad suele cursar de forma leve normalmente, y muy raramente presenta complicaciones, por lo general las personas contagiadas suelen recuperarse en el plazo que comprende entre 7 y 10 días.

Se detecta fácilmente tan solo a través de la exploración física el médico diagnostica la enfermedad.

Síntomas del virus boca, mano y pie

Los síntomas del virus boca, manos, pies, no aparecen todos juntos, van presentándose por etapas, e incluso de una persona a otra puede variar la sintomatología y no presentar todos los síntomas.

Algunas personas pudieran contraer la enfermedad sin presentar ningún síntoma, sin embargo pueden contagiar o transmitir la enfermedad a otras personas sanas. No obstante, cuando los síntomas aparecen suelen hacerlo entre 3 a 7 días después de haber entrado en contacto con el virus. Los más comunes son los siguientes:

  • Sensación de malestar general.
  • Febrícula o fiebre.
  • Falta de apetito.
  • Dolor de garganta.
  • Llagas en la boca.
  • Puntitos rojos como sarpullidos que pueden aparecer en distintas zonas del cuerpo como: alrededor de la boquita, en brazos y pies, en las palmas de las manos y planta de los pies, en las nalgas, rodillas y en los genitales.
  • Ampollas, o llagas.

Virus boca-mano-pie

¿Cómo es el tratamiento?

Para esta enfermedad no hay un tratamiento específico ni vacuna, el tratamiento que los médicos o pediatras prescriben son medicamentos antiinflamatorios (ibuprofeno) para reducir tanto la inflamación, como el dolor o el malestar general.

Es importante que las personas enfermas se mantengan bien hidratadas bebiendo abundantes líquidos para evitar la deshidratación, al perder líquidos corporales.

En el caso de los más pequeños sobre todo debemos animarles a ingerir líquidos ya que cuando tienen llagas en la boca estas resultan muy molestas y tratan de no tomarlos.

¿Cómo se contagia y dónde se encuentran los virus?

Como hemos dicho anteriormente la enfermedad es contagiosa sobre todo en los primero 7 días.

Sin embargo en ocasiones sucede que aun pasando hasta varias semanas después de haber pasado los síntomas y la enfermedad, estas personas pueden todavía contagiar a otras personas.

En las vías respiratorias (nariz, boca, pulmones) el virus puede durar y contagiar en el plazo que va desde la primera semana a la tercera y en las heces permanece durante semanas o meses desde el comienzo de la enfermedad.

El virus en las personas contagiadas se encuentra alojado en diferentes partes del cuerpo: en la saliva, en la mucosidad de la nariz, secreciones de la garganta (esputo), en la caca, en el líquido de las ampollas o llagas.

Principalmente es una enfermedad que se contagia por vía aérea y contacto directo como: a través de besos y abrazos, cuando hay tos o estornudos, sí se comparten utensilios como cubiertos o vasos, compartir juguetes contaminados, jugar en superficies contaminadas (suelos), cuando de las ampollas se sale el líquido.

Esta enfermedad podría padecerse en más de una ocasión, presentando un segundo episodio sí se presenta la enfermedad con otra variedad diferente del virus Coxsackie por lo que podemos decir que no hay inmunidad.

¿Cómo podemos prevenir la enfermedad?

A continuación detallamos las medidas de higiene que debemos llevar a cabo:

  • Lavado frecuente de manos con abundante agua y jabón cuando vamos al cuarto de baño, cuando hacemos un cambio de pañal, cuando nos sonamos o quitamos la mucosidad a los pequeños.
  • Utilizar pañuelos desechables de papel.
  • Lavado frecuente de las manos con abundante agua y jabón de los pequeños.
  • Limpieza de utensilios usados por la persona enferma como, cubiertos, vasos u objetos.
  • No compartir los utensilios de la persona enferma.
  • Evitar los besos, abrazos.
  • Evitar tocarse los ojos, la boca, la nariz, sobre todo si no nos hemos lavado las manos.
  • Limpieza y desinfección de juguetes, suelos, manecillas de las puertas o cualquier otro objeto que haya sido manipulado por las personas enfermas.

Como hemos dicho anteriormente esta enfermedad no podemos prevenirla con una vacuna, sin embargo mantener unas buenas medidas de higiene nos ayudaran a prevenirla y a reducir el riesgo de contagio.

Síguenos en Facebook

Pin It on Pinterest