Tres decepciones que forman parte de nuestras vidas

Es normal llevarnos decepciones en la vida, pero algunas de esas decepciones son muchísimo más comunes que otras. Te descubrimos 3 con las que te encontrarás siempre.

Aunque no lo queramos, las decepciones hacen acto de presencia hasta en los momentos más inesperados. Son situaciones en las que parece que el mundo se nos viene encima debido a que no tienen solución. Sin embargo, es ahí donde tenemos que sacar fuerzas de flaqueza para superarlas y así poder mirar hacia delante lo antes posible

Es importante darse cuenta que hay decepciones que parecen que son inherentes al ser humano. Todo el mundo las ha sufrido alguna vez. De ahí que tengamos que tener la mente fría para entender que antes o después las superamos.

Por esta razón, a través de este artículo os vamos a contar algunas de las decepciones que irremediablemente tendréis que lidiar en vuestra vida. Seguro que muchos de vosotros ya las habéis superado pero no está mal recordarlas por si alguna vez un amigo necesita de un hombre donde apoyarse en forma de consejo y ayuda.

Decepciones amorosas

Parece que el mundo se termina cuando esa persona tan querida y amada decide irse de nuestro lado. Sin embargo, esto es algo más común de lo que creéis. ¿Cuántas rupturas se producirán al día alrededor del mundo?.

Pues seguro que habrá unas miles y muchas de ellas con patrones muy parecidos: “Ya no siento lo mismo”, “No es por ti”, “Podemos seguir siendo amigos…”,  “Te quiero como amigo”. Estas son las típicas frases que se dicen para aliviar el dolor de una persona cuando sufre una decepción amorosa.

En realidad da igual lo que nos digan y cómo nos lo digan. Si alguien ha decidido irse de nuestro lado (por la razón que sea) solo hay que desearle suerte en su vida sin rencores.

Puede que sea un momento de un gran duelo emocional y seguro que sufriréis.  Pero nadie ha muerto todavía por desamor. Y seguro que antes o después conoceréis a otra persona que os quiera más e incluso con la que os llevéis mejor. Una vez lo superéis, miréis al pasado con cierto sentido del humor y os daréis cuenta de que cualquier bache se puede superar.

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Decepciones en el ámbito laboral

Mirad el currículo de cualquier persona madura. Seguro que a lo largo de su vida ha tenido más de cuatro o cinco trabajos, muy diferentes entre sí. De hecho, puede que muchos de ellos no tengan mucho que ver con sus estudios y formación dándonos una idea de lo polifacéticos que podemos llegar a ser.

Con esto queremos decir que antes o después tendremos que lidiar con despidos, clientes maleducados, malos pagadores o jefes despóticos ya que forman parte del mundo y entorno laboral.

Es más, puede que alguna vez nos despidan por alguna negligencia nuestra. Pero tampoco es el fin del mundo. Cuando pase esto, solo hay que aprender de los errores e intentar subsanarlos para que no vuelvan a ocurrir en el futuro.

De esta manera, cuando afrontemos otra oportunidad en un nuevo trabajo, ya conoceremos muy bien cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles como profesionales para así poder fomentarlos y salir mucho más reforzados. Tenéis que tener en mente que nadie ha conseguido convertirse en un maestro en su campo sin haber fracasado o haber afrontado todo tipo de decepciones.

Decepciones amistosas

Desde que empezamos a tener cierta edad y salir al exterior, empezamos a conocer todo tipo de personas que a la larga se pueden convertir en amigos para toda la vida. En este proceso también podremos hacer amistades que por la situación solo estarán con nosotros durante un corto espacio de tiempo y después no las vayamos a volver a ver más. También habrá otras con las que nos damos cuenta que no somos del todo compatibles, debido a personalidades muy distintas.

Y por último, habrá otras que a pesar de ser realmente parecidas a nosotros, se alejarán de nuestro lado por diferencias insalvables. En definitiva, seguro que antes o después tendremos a amigos que por cualquier razón salgan de nuestra vida. Y puede que no sea culpa de ninguna de las dos partes.

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Con todo esto os queremos decir simplemente que no hay que desmoronarse. Aquí ocurre un poco igual que con las desengaños amorosos. Seguro que en los próximas semanas, meses o años se cruzarán más personas en nuestro camino con las que podremos tener una amistad que dure para toda la vida.

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