Publicidad
Curiosidades

¿Sabes cómo actuar ante un accidente doméstico? Primeros auxilios

Todos podemos sufrir un accidente en casa, pero ¿sabes cómo actuar y qué hacer? Te exponemos en esta ocasión una guía rápida de primeros auxilios que te ayudarán ante una caída, un golpe, una quemadura o una lesión.

Probablemente aún no se haya dado el caso de sufrir un accidente doméstico en casa en el que los principales protagonistas sean los niños, ¿sabrías cómo actuar ante ello?

Los accidentes domésticos donde los niños son los principales protagonistas son la segunda causa de mortalidad, después de los siniestros viales. Por tanto, saber reaccionar ante ello correctamente permite salvar vidas.

¿Sabes qué significado adquiere el concepto primeros auxilios?

Se trata de la ayuda básica que necesita una persona que ha sufrido algún tipo de accidente o enfermedad hasta que llegan los profesionales oportunos como puede ser el médico, la ambulancia para que sobrelleve la situación y prolongar la vida de la persona accidentada.

¿Sabes cuáles son las urgencias que suelen requerir de primeros auxilios?

Se tratan de accidentes por asfixia, infarto cardiaco, paro cardiaco, sangrado grave, envenenamiento, quemaduras, desvanecimiento, coma, golpe de calor e insolación, fracturas y mordeduras de animales.

Siempre hemos de evitar la precipitación y el pánico. Todos sabemos que es una situación difícil de tratar de mantenerse fríos pero intentar no ponernos nerviosos hará que el transcurso de la situación sea más favorable hacia la víctima.

A no ser que la colocación de la víctima lo exponga deben evitarse los cambios de posición ya que pudiese existir alguna lesión y agravarla sobre todo si se trata de la columna vertebral.

Accidente en casa

¿Qué podemos hacer en primer lugar? Primeros auxilios

Si se tratase de un accidente por atragantamiento, lo más inmediato ha de ser procurar que la persona tenga una respiración aceptable, desobstruyendo las vías respiratorias para evitar llegar a la asfixia. Hemos de extraer los cuerpos extraños, y comprobar que la lengua no haya caído hacia atrás.

Si el paciente no respira por sí mismo, hemos de ventilarlo desde el exterior con el boca a boca.

  • La cabeza estará al mismo nivel que el tronco, excepto cuando existen problemas para respirar se podrá elevar ligeramente los hombros y la cabeza para mayor comodidad siempre y cuando no existen lesiones cervicales o craneales.
  • En caso de que la persona sintiese náuseas o fuese a vomitar se le giraría la cabeza hacia un lado para evitar aspiraciones.
  • No se deben en ningún caso administrar ni líquidos ni alimentos a un paciente que no esté consciente.

En caso de que el accidente fuese por quemaduras, inmediatamente eliminaremos la causa de la quemadura: apagaremos las llamas, o retirar el producto en contacto con la piel para disminuir la agresión del fuego en la piel. Para apagarle las llamas se debe hacer que la persona ruede. Por consiguiente buscaremos otras lesiones como hemorragias o fracturas. Siempre trataremos la lesión más grave.

¿Qué haremos en quemaduras de primer grado?

Utilizar cremas hidratantes y aloe vera, suelen resultar beneficiosas, es necesario refrescar la zona quemada: podríamos aplicar agua abundante unos 20 minutos pero evitando que el agua esté muy fría. Es necesario retirar los materiales que puedan recoger el calor del cuerpo de la persona.

Primeros auxilios

¿Y si se tratase de un corte o herida?

Nos lavaremos las manos para evitar infectar la herida o corte de la víctima. Lavaremos la herida con agua y jabón neutro y gasas estériles, nunca se usará ni alcohol ni algodón, lo primero por que produce mucho picor y lo segundo porque se pegará a la herida. La desinfectaremos desde el interior hacia el exterior.

Secaremos la herida o corte sin frotar ya que produciremos mucho dolor a parte de empeorar la situación y aplicaremos un material antiséptico. Si el ambiente lo permite se podría dejar al aire para mejorar la cicatrización y en caso de que no dejase de sangrar tendríamos que tapar con una tela para apretar y parar la posible hemorragia.

Publicidad
Publicidad