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Regla irregular y riesgo de embarazo en la menopausia

Durante la menopausia existe un riesgo de embarazo, especialmente en la primera fase (perimenopausia), ya que son comunes los períodos irregulares. Por ello, es necesario seguir con los anticonceptivos. No obstante, cualquier sangrado después de la menopausia sí debe ser una señal de alerta.

La menopausia es un proceso que suele aparecer en todas las mujeres alrededor de los 50 años, motivo por el cual –por ejemplo- es fundamental que se prepare para esta importante etapa tomando algunas precauciones y consejos de salud unos años antes.

En lo que se refiere a qué es la menopausia en sí misma, se trata de un proceso que afecta a todas las mujeres cuando dejan de tener la menstruación, como resultado del desequilibrio hormonal debido al cual la mujer deja de ovular y de tener la regla.

Los síntomas de la menopausia más comunes son los sofocos, la sequedad vaginal o la regla irregular, que de hecho se convierte en uno de los principales síntomas, sobretodo porque la menopausia comienza con ellas.

No obstante, muy pocas mujeres conocen a ciencia cierta que existe un riesgo de embarazo en la menopausia, precisamente por la existencia, durante un periodo determinado, de una temporada en la que puede surgir una regla irregular. De hecho, cuando aparece la menstruación tiende a hacerlo sobre todo durante la premenopausia, que es el periodo previo a la llegada del climaterio.

¿Por qué pueden existir periodos de regla irregular en la menopausia?

Antes de que aparezca el cese final del ciclo menstrual, tiende a ser muy común que la mujer sufra una falta un mes, pero al siguiente sí tenga periodo. O también puede ocurrir que se den dos ciclos irregulares en un mismo mes.

El período en la menopausia

¿Por qué ocurre esto? Estas reglas irregulares tienden a aparecer sobre todo durante la perimenopausia, antes de la llegada en sí de la menopausia. De hecho, para que la perimenopausia haya terminado es necesario que hayan trascurrido más de 12 meses consecutivos sin el período menstrual.

En estos casos, es común que la regla o período menstrual dure más o menos, y que la cantidad de sangrado sea más abundante o más escaso. Es decir, cada mes la cantidad y duración del sangrado puede variar muchísimo. Además, es común que la menstruación no aparezca un mes, y al mes siguiente aparezca en más de una ocasión.

Por estos motivos, es fundamental que durante el primer año debe existir un método anticonceptivo, dado que existen aún posibilidades de embarazo.

Es imprescindible saber que estas reglas irregulares son normales, especialmente cuando la mujer se encuentra en la edad de que la menopausia aparezca.

No debes agobiarte, pero sí visitar al ginecólogo cada vez que tengas dudas, lo que te ayudará a estar más tranquila.

No te pierdas: Menopausia precoz o premenopausia: qué es, cuándo aparece, síntomas y consejos

Riesgo de embarazo en la menopausia

Aunque durante la primera fase de la menopausia los ovarios tienden a cesar su actividad, lo que muy pocas mujeres conocen es que, esta reducción se realiza siempre de forma gradual.

Por lo que, aunque es cierto que se reduce de manera notable la capacidad de la mujer para concebir, es preciso conocer que esta capacidad no se reduce ni se anula totalmente, existiendo por tanto un riesgo de embarazo en la menopausia.

Riesgo de embarazo en la menopausia

Por este motivo, es útil –y necesario- cómo evitar ese riesgo de embarazo, para que precisamente éste no se produzca:

  • Aunque no tengas la menstruación, no prescindas de los métodos anticonceptivos sin que antes haya transcurrido un año desde que hayas tenido la última regla.
  • Siempre debes consultar a tu médico para que él te recomiende cuándo dejar estos métodos, ya que muchas mujeres pueden tener un nuevo periodo incluso pasado un año después de aparecer la amenorrea.

Cuidado con los sangrados después de la menopausia

No obstante, aunque al comienzo de la menopausia es normal que la mujer tenga algunos periodos menstruales, especialmente de manera puntual, cuando existe un sangrado después de producirse la menopausia no es tan común ni normal.

Para ello, es útil diferenciar en un primer lugar si se trata de un sangrado durante la menopausia, o después de ésta. Es decir, si es un sangrado durante la perimenopausia (etapa previa a la menopausia en la que no han habido periodos menstruales durante 12 meses), o cuando ya ha trascurrido 1 año o más desde la llegada de la última regla.

El motivo es que cualquier sangrado después de la menopausia debe ser estudiado e investigado, dado que en muchos casos puede ser debido a cualquier trastorno, enfermedad o afección, de manera que sus causas han de ser debidamente diagnosticadas. Entre esas causas comunes podemos mencionar las siguientes:

  • Pólipos: Pueden ser causa de sangrado intenso o irregular y leve. Por lo general tienden a ser tumores benignos, compuestos por un tejido similar al existente en el endometrio.
  • Atrofia del endometrio: Es común -y normal- que después de la menopausia el grosor del endometrio tienda a reducirse y a disminuir. No obstante, cuando esta reducción es muy elevada puede causar sangrado
  • Hiperplasia del endometrio: También puede producirse un aumento del grosor del revestimiento del útero. Cuando esto se produce, y si no se controla, puede llegar a desarrollarse un cáncer de endometrio, dado que las células endometriales crecen sin control, pudiendo producrse alteraciones celulares.
  • Cáncer de endometrio, cuello uterino u ovario: Aunque el tumor más común en el sistema reproductor de la mujer es el cáncer de endometrio, y una de los motivos más habituales por los que puede surgir sangrado después de la menopausia, no es el único, ya que también puede ser debido a un cáncer de ovario o de cuello de útero.

Por tanto, es siempre necesario acudir al especialista médico para hacer un conveniente examen físico y ginecológico, unido a la historia clínica y a la realización de distintas pruebas que puedan ayudar al diagnóstico, como por ejemplo una ecografía transvaginal, biopsia del endometrio o histeroscopia.

Este artículo se publica solo con fines informativos. No puede ni debe sustituir la consulta a un Médico. Le aconsejamos consultar a su Médico de confianza.

Escrito por

Director y CEO de Gaia Media Magazines, red de blogs editora de Natursan, y editor de contenidos en Natursan. Ha cursado estudios de Psicología en la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia). Especializado en nutrición y salud con 11 años de experiencia como editor de contenidos, ha colaborado con medios especializados como ‘Viviendo Sanos’ o ‘Innatia’.