Existen algunos alimentos y bebidas que pueden influir negativamente en nuestro sueño, no solo en la calidad sino a la hora de conciliarlo. Te descubrimos cuáles son aquellos que debemos eliminar antes de irnos a la cama.

Cuando uno se sienta en su sofá después de una jornada de trabajo, en muchas ocasiones solo le apetece relajarse un poco viendo la TV para después acostarse lo más pronto posible. Sobre todo si tenemos en cuenta que al día siguiente hay que volver a levantarse con las pilas bien cargadas.

Sin embargo, cada vez son más las personas que les cuesta un mundo conciliar el sueño. Esto se puede deber a muchas razones como el estrés o la ansiedad.

Aunque la culpa de que suframos a veces de insomnio se puede también deber a la ingesta de una serie de alimentos que deberíamos evitar en la medida de lo posible.

Grasas saturadas

A quién no le gusta tomar algo rico y grasiento después de haber gastado toda la energía en trabajar y atender a todos nuestros quehaceres profesionales.

Llegamos al frigorífico y nos hacemos una pizza debido a que es algo que se hace en poco tiempo y encima nos sacia bastante.

Sin embargo, si abusamos de las grasas saturadas tan presentes en la comida rápida (burritos, hamburguesas, pizzas etc.) provocaremos que nuestro intestino tenga que trabajar a marchas forzadas.

Y esto amigos solo se traducirá en cuadros de insomnio que obviamente producirá que tardemos un tiempo extra en quedaros dormidos. Recordad que debéis evitar cualquier comida copiosa antes de iros a la cama. Seguro que vuestra salud os lo agradecerá.

Comida muy picante

Aquí pasa algo parecido con las grasas saturadas. Numerosos estudios nutricionales han llegado a la conclusión que si abusamos de la comida picante, solo provocaremos que se produzca un gran cantidad de ácido en nuestro estómago.

Por tanto, al irnos a la cama, es muy probable que suframos de acidez que puede llegar hasta las cavidades de nuestro esófago.

A la larga, todo esto produce una gran sensación de ahogo y malestar general que obviamente repercutirá negativamente a la hora de conciliar el sueño. Guindillas, especias exóticas, salsas picantes… Todo esto se debe evitar antes de irnos a dormir para así levantarnos mucho mejor al día siguiente.

Refrescos y bebidas gaseosas

Casi todas las bebidas azucaradas con la Fanta o la Coca-Cola contienen un alto contenido en agua carbonatada. El gas solo va a conseguir que todo nuestro estómago se hinche como si de un mero globo se tratarse.

Por ello, cuando nos vayamos a dormir, solo nos sentiremos de lo más hinchados con el malestar que esto supone.

Por otro lado, todos los refrescos son una gran fuente de azucares y estimulantes de todo tipo que solo van a propiciar que tengamos que ir par de veces al baño antes de volver a conciliar el sueño. Si queremos descansar y desconectar nuestros problemas, lo mejor es que durmamos nuestras ocho horas de rigor sin que tengamos que sufrir ningún tipo de interrupción, algo que justamente no se consigue con este tipo de bebidas.

Cafeína en general

La cafeína puede ser un gran aliado a la hora de disfrutar de un plus de energía extra cuando tenemos que trabajar durante largas horas. Sin embargo, ¿no creéis que esto contraproducente cuando queréis descansar?.

Por tanto, os recomendamos encarecidamente que evitéis un poco el consumo de cafeína al menos tres o cuatro horas antes de iros a la cama.

Ocurre lo mismo con las llamadas bebidas energéticas, son un auténtico “boom” de cafeína y otros componentes azucarados (entre ellos la taurina) que solo van a conseguir que se os queden los ojos “como platos” justo en el preciso instante que intentéis dormir. Incluso es probable que tardéis un par de horas en quedaros plenamente dormidos por culpa de estas bebidas. Así que cuanto más lejos os mantengáis de ellas, pues mejor.

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