Ahora que nos encontramos en plena temporada invernal, con sus correspondientes temporales de frío, lluvia y nieve, es normal que nos apresuremos ya no solo a abrigarnos más, sino a cuidarnos un poco más y a nutrirnos con el fin de aumentar nuestras defensas y protegernos. También es normal, dicho sea de paso, que investiguemos acerca de temas relacionados directamente con el invierno.

Pero si en algún momento de tu vida has pasado frío -o mucho frío- es bastante probable que ya te hayas percatado de algo: cuando en el exterior estamos a temperaturas bajas, tendemos a tener más ganas de orinar, y solemos incluso hacerlo más a menudo. ¿Por qué ocurre esto?.

Debemos tener en cuenta que, a lo largo de la jornada, nuestro organismo recibe una determinada cantidad de líquido a través no solo de la ingesta de vasos de agua, sino en definitiva de cualquier tipo de bebida, como por ejemplo podrían ser los zumos o jugos de frutas, tés o infusiones, e incluso refrescos (aunque evidentemente no son la opción más adecuada desde un punto de vista nutricional y de salud).

Por qué el frío nos da más ganas de hacer pis

En cualquier caso, después de haber ingerido líquido, y una vez procesado, nuestro cuerpo tiene dos maneras de eliminar el exceso: a través del sudor y a través de la orina.

Precisamente, cuando tenemos frío nuestro organismo no es capaz de generar la cantidad suficiente de energía como para provocar la sudoración, de esta forma, ese exceso de líquido que hemos ingerido y que nuestro cuerpo no necesita debe ser expulsado a través de la orina.

Explicado de otra forma, cuando la temperatura es baja (sobre todo durante los meses de invierno), la sudoración disminuye, de manera que se elimina la posibilidad de que nuestro organismo deseche ese exceso de líquido a través del sudor. Como consecuencia de ello, los líquidos son reconocidos por los riñones, procesándolos en forma de orina.

Pero esta no es la única causa. Cuando hace frío nuestros músculos se contraen, provocando que nuestros músculos se tensen completamente. En ese momento, la vejiga produce una mayor cantidad de orina.

Por tanto, a continuación podemos resumirte las dos causas principales por las que, en invierno o cuando hace mucho frío, tendemos a ir más veces al baño a orinar:

  • La incapacidad de nuestro organismo de sudar, ya que no posee la suficiente energía como para provocar la sudoración.
  • La contracción muscular causada por el frío, particularmente de la vejiga, lo que ocasiona la producción de más cantidad de orina.

Por tanto, no debemos preocuparnos si durante el invierno vamos más veces al baño.

Esto no significa que no debamos hidratarnos en invierno…

Es evidente que por muchas ganas que nos entren en invierno (o cuando haga mucho frío) de ir al baño y orinar, esto no significa que no debamos estar correcta y adecuadamente hidratados.

Y, aunque no es adecuado debamos beber 8 vasos de agua al día 0 al menos 2 litros de agua diarios (en opinión de reputados nutricionistas como por ejemplo es el caso de Julio Basulto), debemos, en definitiva, beber en función de la sed que tengamos en todo momento.

Y si precisamente durante el invierno no tenemos tanta sed, lo ideal es tratar de beber líquidos cada cierto tiempo, no solo agua, sino también caldos y sopas calentitas (ideales para reducir el frío), tés o infusiones.

¿Por qué el frío nos da más ganas de orinar?
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