Pólipos nasales (masas o bolitas en la nariz): qué son, síntomas y tratamiento

Los pólipos nasales son unas pequeñas masas o bolitas que se forman en la nariz. En la mayoría de las ocasiones son benignas y no causan problemas, pero conocer más sobre ellas te ayudará a resolver todas las dudas que tengas.

Los pólipos nasales son masas o formaciones parecidas a unas bolsas o saquitos de color blanquecino, pálidos y traslúcidos que aparecen en los senos paranasales. Son masas benignas, están formadas por tejido inflamatorio y pueden aparecer en cualquier zona del revestimiento de los senos paranasales.

Es común que aparezcan en la zona de la cavidad nasal donde los senos paranasales se abren. Se trata de hecho de una afección muy habitual en hombres, no tanto en mujeres, y que muy raramente se da o afecta a la población joven.

Pólipos nasales

De hecho, los pólipos consisten en crecimientos anormales de tejido, que en la mayoría de las ocasiones tienden a ser totalmente benignos. Es más, a diferencia de lo que erróneamente suele pensarse, la realidad es que no se encuentran relacionados con lesiones cancerosas. Aunque, sí hay que decirlo, existe una baja probabilidad de que se pueda convertir en cáncer, por lo que muchos médicos aconsejan extirparlos para garantizar que no producirán supuestos daños en un futuro.

En cualquier caso, los pólipos nasales suelen aparecer como consecuencia de repetidos episodios de inflamación e irritación en la nariz como consecuencia de padecer de sinusitis crónica, resfriados constantes, alergias, asma, infecciones.

Con mayor frecuencia los pólipos nasales afectan a las personas que padecen bronquiectasias, fibrosis quística y en aquellas que sufren una intolerancia al ácido acetilsalicílico (aspirina).

Cuando son pequeños no suelen presentar problemas, aunque en ocasiones el especialista, en este caso el otorrinolaringólogo, realizará un examen de los pólipos aunque sean pequeños con un aparato llamado rinofibrolaringoscopio. Este estudio se completa con un TAC, esta prueba se realiza para comprobar que los pólipos no estén en el interior de los senos paranasales.

Cuando los pólipos nasales son de mayor tamaño pueden bloquear los senos paranasales y provocar infección sinusal, (sinusitis).

¿Cuáles son los síntomas de los pólipos nasales?

Sensación de estar resfriado constantemente, nariz taponada, dificultad para respirar, estornudos, aumento de la secreción de la mucosidad nasal (rinorrea), pérdida del sentido del gusto, pérdida del sentido del olfato, ronquidos, dolores de cabeza, sinusitis.

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Con la presencia de los pólipos nasales y tener la nariz taponada, no respiramos bien por la nariz, al hacerlo por la boca estamos expuestos a padecer de infecciones de garganta y bronquitis, esto se debe también a que una de las funciones importantes de la nariz es la limpiar y calentar el aire que inspiramos.

Si notáramos algunos de los síntomas que anteriormente hemos citado debemos acudir al especialista para que os haga la oportuna revisión y observación de las fosas nasales por sí tuviéramos pólipos nasales.

¿Y su tratamiento médico?

El tratamiento tanto si son pólipos pequeños como grandes va enfocado a su eliminación. En el caso de pólipos pequeños los especialistas suelen prescribir gotas o espráis que contienen corticoides y antihistamínicos o pastillas de cortisona, aerosoles de esteroides nasales, con el fin de reducir la inflamación y eliminarlos.

En algunos casos cuando los pólipos no desaparecen con el tratamiento o son de tamaño grande se hace necesario recurrir a la cirugía para extirparlos.

La cirugía para extirpar los pólipos nasales se realiza con un endoscopio que es introducido en las fosas nasales, el endoscopio está provisto de un tubo delgado con luz y que tiene instrumentos en los extremos para eliminar y fragmentar las masas o también se extirpan con láser.

Una vez que los pólipos nasales son eliminados o extirpados, para evitar que vuelvan a salir debemos seguir una serie de recomendaciones que el especialista nos prescribirá encaminadas sobre todo al cuidado de la nariz de manera especial con aerosoles o espráis con corticoides.

Cuando los pólipos nasales desaparecen recuperamos calidad de vida, notaremos cómo disminuyen los dolores de cabeza, mejora nuestra respiración, la sensación de resfriado constante y las infecciones.

Hay ocasiones en las que aunque los pólipos nasales hayan sido extirpados pudieran volver a desarrollarse.

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