La recuperación después de una cesárea: consejos que debes seguir

Una cesárea requiere una recuperación más específica y especial que un parto normal. Por ello es importantísimo que la mamá sepa qué consejos seguir para su cuidado.

La llegada de un bebé a nuestras vidas siempre será una bendición. Se trata del vínculo más hermoso de todos, el de una madre que ha traído a un pequeño ser al mundo para darle todo su amor.

Pero por una u otra razón, el parto natural se hace una alternativa para todas las mujeres. Es entonces cuando los especialistas consideran la cesárea como el método más correcto al momento del alumbramiento.

Consejos tras una cesárea

Bien sea planificada o de último minuto, la cesárea es un proceso bastante delicado que pone en riesgo la salud tanto de la madre como del bebé. Sus riesgos no se limitan solo al momento del procedimiento sino que se extienden hasta días posteriores.

El proceso de recuperación tras una cesárea

Cuando recién se da a luz, la mujer tiene que lidiar con una serie de cambios drásticos en su vida y, por supuesto, en su entorno. Se trata ahora de cuidar de un nuevo ser mientras el cuerpo busca cómo regresar a su estado natural.

Durante esos días estarás experimentando dolores en tus mamas, así como las ya comunes variaciones en tu humor, así como otros aspectos físicos como el flujo que sale de tu vagina sin que puedas controlarlo.

Luego de una cesárea es bastante común que la paciente sienta una sensación de adormecimiento, producto de la anestesia que recibió. Asimismo, las náuseas estarán a la orden del día luego de la intervención quirúrgica.

Esas ganas de vomitar se pueden prolongar hasta por 48 horas, y el médico que te esté tratando puede prescribirte algún medicamento que te ayude a aliviar esta molestia que te mantendrá algo aturdida.

Hay casos en los que la madre empieza a experimentar una especie de picor por todo el cuerpo, el cual se puede convertir en intenso. Esto sucede cuando la anestesia ha sido administrada por la región espinal.

Cuidados básicos después de una cesárea

Cuando esto ocurre, es preciso que la paciente lo comunique porque el médico debe estar al tanto. Quizá alguna parte del sistema nervioso se haya visto afectada por la anestesia y hay que verificar que todo marche bien.

La primera etapa de recuperación de una cesárea se puede prolongar durante tres o cuatro días, los cuales la  mujer y su bebé los pasarán en el hospital. Sin embargo, la sanación se puede prolongar incluso más de un mes.

Debes prepararte y procurar que alguien te ayude con el aseo y demás actividades básicas como comer. Bajo ningún concepto debes hacer esfuerzo porque la herida puede ceder y te complicarías de una manera vertiginosa.

Si tienes otros hijos, evita que jueguen cerca de ti porque pueden lastimarte. Las heridas de una cesárea no sanan tan rápido porque se trata de una cirugía como cualquier otra, aunque como todo, los casos siempre son diferentes.

Salud luego de una cesárea

Consejos útiles después de una cesárea

Ahora bien, luego de la cesárea es sumamente importante que sigas estos 6 pasos…

  • Cuidado de la herida: La cicatriz que te queda después de la operación será como tu segundo bebé por la cantidad de cuidados que también amerita. Debes seguir las indicaciones de tu médico al pie de la letra. Vigila que se vaya desinflamando, procura que la herida respire y hazte las curas y limpiezas en las horas correctas.
  • Reacciones “extrañas”: La picazón en la herida es un proceso absolutamente natural que se irá dando a medida que vayas cicatrizando, por lo que no debes alarmarte en lo absoluto. El enrojecimiento en la zona también es normal.
  • La supuración: Aunque se vuelve desagradable, la supuración, o liberación de líquido con un poco de sangre, en uno o más puntos de sutura, tiene que suceder porque es un indicativo de la sanación de la herida. Si notas que no ocurre, entonces consulta con tu médico.
  • El vendaje: Luego de la cirugía, a las mujeres las vendan de manera bastante hermética para que la herida no se infecte. Se recomienda que ese proceso continúe luego de haberse prescrito el alta, y que también se use una faja. Esto último se puede hacer cuando no haya inflamación y se deben utilizar fajas con botones.
  • Al amamantar: Evita que tu bebé se pose justo encima del vientre cuando lo vayas a alimentar. Busca posiciones más seguras para que ambos estén seguros durante el proceso. Prueba acostándose ambos en la cama, tú de lado y el bebé también.
  • Hidrátate: Debes tomar mucha agua y comer suficiente fibra. También vigila tu temperatura corporal, porque esta nos indicará si existe alguna infección.
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