Intoxicaciones alimentarias en verano

Prevenir las intoxicaciones alimenticias de verano

Prevenir las intoxicaciones alimentarias del verano suele ser más sencillo de lo que en realidad se piensa, pero para ello es necesario conocer algunos consejos, trucos y hábitos de higiene especialmente útiles para su prevención.

Cuando llega el verano suele ser habitual que muchas personas disfruten de esas esperadas vacaciones, comúnmente fuera de sus casas (en apartamentos, hoteles o casas rurales), pero también es habitual que pasen el día entero en la playa o en la piscina, y o bien coman lo que han preparado en casa, o bien lo hagan en restaurantes, chiringuitos o bares.

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intoxicaciones alimentarias en verano

Precisamente con la llegada del calor suele ser bastante habitual que, por estas fechas, aumenten los casos de gastroenteritis, un trastorno digestivo más común de lo que se piensa.

Esto es debido a que las altas temperaturas favorecen la proliferación de bacterias en muchos alimentos, lo que a su vez causa peligrosas y molestas intoxicaciones alimentarias.

De ahí que tomar determinadas precauciones sea algo simplemente fundamental, no solo fuera de casa, sino también dentro de ella.

Consejos en casa

  • Lávate bien las manos antes de ponerte a cocinar. Haz lo mismo con los utensilios de cocina que vayas a utilizar.
  • Todos los alimentos perecederos deben ser almacenados en la nevera o en el congelador, siempre y cuando no vayan a ser consumidos en el momento.
  • Cubre con film transparente o papel albal todos los alimentos.
  • Asegúrate que los alimentos estén bien cocidos.
  • Huevos: lo mejor es comprar aquellos que indiquen una fecha tanto de caducidad como de envasado, no los laves nunca con cáscara y guárdalos siempre en la nevera.
  • Pescados: cómpralos siempre muy fresco, congelándolos inmediatamente si no los vas a consumir al momento. En la nevera, no olvides que los pescados no duran más allá de dos o tres días.
  • Carnes: cuando la compras asegúrate que esté fresca (no olvides que la carne fresca es roja y su grasa blanca; evita las carnes marrones con grasa amarilla, ya que no están frescas). Consúmela al menos en 36 horas una vez haya sido comprada, conservándola siempre en la nevera.
  • Frutas y verduras: lávalas bien antes de consumirlas. Si no las vas a comer en el momento, debe transcurrir como máximo una semana desde el momento de compra y el de consumición. Pela siempre la fruta.
  • Lácteos: guárdalos siempre en la nevera una vez han sido abiertos.

Consejos en el restaurante, bar o chiringuito

  • Cuidado con los platos preparados: evita platos con huevos y con mayonesa. Evita pedir ensaladilla rusa.
  • Marisco y pescados: asegúrate siempre que están frescos y bien cocidos.
  • Bocadillos vegetales y sándwiches: evita aquellos bocadillos o sándwiches con salsas o con marisco.
  • Ensaladas: alíñalas tu mismo. Es mejor que no tengan salsas, huevo, pescado ni marisco.
  • Agua: es mejor que sea agua embotellada, y que seas tú quien la abra (es aconsejable evitar que te la traigan ya abierta).

Consejos cuando comes en la playa o piscina

  • No lleves alimentos que pueden estropearse fácilmente: como platos con huevo, pescado o ensaladilla rusa.
  • Mantén los alimentos en frío durante el tiempo que estés fuera de casa: utiliza para ello una nevera portátil con bolsas de hielo o cubiletes previamente congelados.

Imagen | Flickr

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