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Belleza

¿Hongos o callos? Descubre sus principales síntomas y diferencias

Es habitual confundir los hongos en los pies con los callos, especialmente porque en ocasiones sus síntomas tienden a ser parecidos. Por ello, conoces sus principales diferencias ayudará a tomar las medidas adecuadas.

Tanto los hongos como los callos son afecciones que se producen en los pies y pueden llegar a ser dolorosos y muy incómodos. Y son muchas las personas que, de hecho, pueden confundirlos ya que sus síntomas -en ocasiones- tienden a ser parecidos.

Por ello, conocer y descubrir cuáles son los síntomas que producen los hongos, y luego los callos, es muy útil para saber diferenciarlos.

Hongos en los pies

Por un lado, los hongos en los pies suelen ser infecciones que se desarrollan por el crecimiento de microorganismos en la piel. Los encontramos en los dedos, uñas y plantas de los pies. Sus principales síntomas son grietas, durezas, picazón, ardor, mal olor, hinchazón, etc.

Onicomicosis

Cuando hablamos de hongos, suelen darse en épocas de calor, porque el pie suda, pero pueden aparecer también durante todo el año. Entre los hongos más frecuentes encontramos los pie de atleta y la onicomicosis, más conocidos como hongos en las uñas.

Una gran parte de los hongos, que son contagiosos, suelen cogerse porque habitan en lugares públicos con mucha humedad o calor (gimnasios, piscinas públicas, duchas públicas, etc.).

Normalmente, las uñas que están afectadas por hongos cambian de color, pasa del amarillo al marrón a medida que pasan los días. Además, las uñas presentan un aspecto picado y desgastado debido a los hongos que habitan debajo de las uñas.

Pie de atleta

Ahora bien, cuando se habla de pie de atleta suelen producirse hongos por el calzado y la sudoración.

En este caso, nos referimos a los hongos que están situados en los dedos o bien en la planta de los pies.

Normalmente suelen picar y escocer, la zona se queda roja e inflamada. La piel se torna seca y se produce sangrado, y pueden producirse ampollas.

Pie de atleta

Principales tratamientos

Cualquiera de los síntomas antes expuestos son importantes para que uno visite al médico con el fin de que pueda recomendar el tratamiento adecuado. Suele ser una gran molestia, y cuanto antes se traten mejor, pues los hongos podrían extenderse a otras partes de cuerpo.

Normalmente el tratamiento se establece con polvos y cremas, también pueden darse pastillas o jarabes. El médico determinará qué tratamiento es mejor. El tratamiento de los hongos en las uñas suele durar dos o tres meses. Aunque los medicamentos pueden quitar el hongo, no es nada extraño que éstos vuelvan a aparecer.

Callos en los pies

Los callos son durezas que surgen en los pies, siendo bastante comunes. No presentan gravedad, pero si no se tratan a tiempo, entonces pueden producir consecuencias. Suelen salir por distintas razones, como el roce o presión continuado del zapato y el sudor.

El callo suele ser de color amarillento y forma una capa de piel gruesa que se endurece. Son redondos o cónicos y están situados en la zona superior de los dedos. Pueden producir molestia, y ser algo incómodos a la hora de caminar. Siempre es mejor acudir al médico  o al podólogo porque si no se tratan pueden salir heridas o fisuras.

Causas de la aparición de callos en los pies

Tiene diversas causas. Como hemos apuntado, una de ellas puede darse por el contacto o rozadura con los zapatos. Mientras que otra causa es por el sudor y también por malas posturas y deformación de los huesos de los pies.

Callos en los pies

Prevención de los callos y los hongos

Para prevenir o evitar que se formen callos lo mejor es usar el calzado adecuado. Muchas veces no lo hacemos y no sabemos las consecuencias que puede llevar para los pies. Podemos hacer masajes en los pies y remojarlos para evitar el sudor y utilizar antitranspirantes, así como calcetines adecuados.

Mientras que la prevención de los hongos pasa por mantener siempre una adecuada higiene en los pies para evitar que salgan aunque esto no evita que uno pueda contagiarse en los lugares públicos.

Otra manera de no tener hogos es usar chanclas en las duchas públicas y cambiar los calcetines que se usan con frecuencia. También es importante utilizar zapatos que estén hechos con materiales naturales, especialmente en épocas calurosas.

Ambas afecciones se producen en los pies, y pueden llegar a tener consecuencias si no se tratan a tiempo. Aunque los hongos suelen ser problemas algo más graves que los callos, también estos deben tratarse y evitarse con una buena prevención.

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