Gastroenteritis y diarreas en verano: cómo prevenirlas y cuidados básicos

Durante los meses de verano las diarreas y las gastroenteritis son más frecuentes debido a intoxicaciones alimentarias. Descubre consejos útiles para prevenirlos fácilmente.

Las diarreas son una afección o dolencia que la mayoría de las personas alguna vez en la vida hemos padecido. Esta dolencia se manifiesta con la aparición de frecuentes deposiciones de heces líquidas. Las diarreas a veces vienen acompañadas de dolor abdominal, lo que comúnmente conocemos como retortijones. También suelen manifestarse acompañadas de náuseas, vómitos, fiebre y malestar general.

Además de las diarreas, en verano son frecuentes también los casos de gastroenteritis. Quizás te planteas la pregunta de por qué en verano son más frecuentes estas dolencias. En verano estas dolencias se ven favorecidas debido a las altas temperaturas y al consumo de posibles alimentos en mal estado. De hecho, también son comunes los casos de gastroenteritis en bebés, lo que requiere a su vez unos mayores cuidados y medidas.

Gastroenteritis en verano

Las altas temperaturas aumentan la carga viral de los alimentos cuando no están bien refrigerados o se ha roto la cadena del frío. Por esta razón hay algunos alimentos con los que quizás debamos tomar precauciones como es el caso de ensaladas que las hortalizas no hayan sido bien lavadas, dulces de crema, mayonesas, helados, mariscos, los lácteos, los cubitos de hielo.

De hecho, debemos comentar que la gastroenteritis en verano no es distinta a la que nos afecta todo el año, sino porque durante los meses estivales se convierte en el trastorno digestivo más frecuente. Como comentábamos anteriormente, entre las causas más habituales podemos mencionar la ingesta de alimentos y agua en mal estado o contaminada, aunque también es fácil que su causa la encontremos en el contagio, ya que se trata de una dolencia muy fácilmente contagiosa de persona a persona.

Síntomas más comunes de la gastroenteritis en verano

Lagastroenteritis ocasiona una inflamación de la mucosa del estómago o del intestino, lo que a su vez causa una serie de síntomas característicos y comunes, tales como dolor que se sitúa en la zona abdominal, diarrea, vómitos, náuseas y fiebre. Por lo general tiende a durar entre 3 a 6 días, y los síntomas comienzan entre 4 a 48 horas después del contagio.

Aunque se trata de una afección generalmente leve, puede ser grave en niños pequeños, ancianos y personas con el sistema inmune debilitado, por lo que ante estas situaciones debe existir observación médica para evitar posibles complicaciones.

Una de esas complicaciones habituales es la deshidratación o la pérdida de reservas hídricas, por lo que la hidratación es fundamental cuando estamos enfermos de gastroenteritis, especialmente en niños y ancianos. En este sentido, cuando tenemos la boca seca, los ojos hundidos o tenemos dificultades para orinar aún aunque tengamos ganas es muy posible que estemos deshidratados.

¿Cuáles son las causas de gastroenteritis y diarreas en verano?

Las causas más frecuentes son las diarreas causadas por virus, provocados por bacterias o parásitos.

En verano debido al consumo de alimentos en mal estado podemos estar expuestos a sufrir casos de intoxicación alimentaria o Salmonelosis. Los síntomas de la Salmonella podemos sufrirlo entre las 2 y las 6 horas después de haber comido.

En caso de tener diarreas persistentes, vómitos, fiebre alta y que no remite, debemos acudir al centro médico para que nos indiquen el tratamiento adecuado.

La mayonesa en verano

En estos casos es necesario hacer cultivo de heces, y análisis de sangre para saber si la causa es bacteriana. Lo más importante y que debemos tener en cuenta es mantenerse bien hidratado, tomando abundantes líquidos, y recurrir a los sueros orales para reponer los minerales.

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La dieta que debemos seguir mientras nos duré la afección deberá ser astringente, hasta que las diarreas desaparezcan. Si las diarreas no remiten debemos acudir al médico.

Cómo prevenir las diarreas, gastroenteritis e intoxicaciones en verano

Lo cierto es que la prevención de la gastroenteritis en verano es sencilla, especialmente si se siguen algunos consejos básicos que ayudan a evitarla de forma directa. Los más importantes son los siguientes:

Lávate las manos con frecuencia

¿sabías que, por lo general, la gastroenteritis tiende a contagiarse por no lavarnos las manos de forma adecuada? Basta con utilizar o tocar un objeto que ha sido manipulado por una persona con gastroenteritis que lo haya usado anteriormente, y llevarnos luego las manos a la boca o a los ojos. Este contagio es más común si utilizas cuchillos, tenedores, vasos o cucharas, y si compartes comida o agua. Por ello, es importantísimo lavarte las manos con frecuencia, siempre usando agua caliente y jabón durante al menos 20 segundos.

Evita compartir comida, agua y utensilios de cocina

Precisamente por lo que indicábamos anteriormente, es fundamental para la prevención de la gastroenteritis evitar compartir utensilios de cocina, así como comida y agua.

Compartiendo comida

Entre los utensilios de cocina más habituales y comunes en este sentido destacan tenedores, cucharas y cuchillos. También presta atención a los vasos.

Mantén una adecuada manipulación de los alimentos

Mantén especial atención a los alimentos crudos, evitando mezclar los alimentos cocinados con los crudos (sobre todo con el pollo y los huevos) y utilizar aquellos utensilios que los hayan tocado sin antes lavarlos bien antes.

Cuidado con determinados alimentos

Mantén los alimentos en el refrigerador, sobre todo salsas elaboradas con huevo (como es el caso de la mahonesa). Evita aquellos sobre los que tengas dudas, en especial si no sabes cuándo han sido elaborados y si han permanecido mucho tiempo fuera de la nevera. Es mejor evitar aquellos que hayan estado más de 24 horas a temperatura ambiente.

Huevos y gastroenteritis

Respecto al huevo, siempre guárdalos en la nevera una vez los hayas comprado, evita lavarlos a que de esta forma podrías destruir su película protectora, y evita consumir platos con huevo o mahonesas caseras si comes fuera de casa.

Precauciones con el agua

Al momento de tomar agua trata siempre de utilizar agua embotellada, especialmente si no sabes su procedencia o si ha permanecido tiempo abierta. En caso de dudas es aconsejable hervirla bien antes, y luego esperar a que se enfríe.

Para prevenir en lo posible sufrir de gastroenteritis, diarreas o intoxicación alimentaria es conveniente llevar a cabo una serie de medidas de prevención como las que a continuación facilitamos.

  • Cuando los alimentos sean manipulados por nosotros debemos tener en cuenta extremar las medidas de higiene.
  • Lavarnos siempre bien las manos con abundante agua y jabón cada vez que vayamos al baño.
  • También debemos lavarnos bien las manos antes y después de la manipulación de los alimentos.
  • Extremar también las medidas de higiene con los utensilios que vayamos a utilizar.
  • Lavar bien las frutas, hortalizas y verduras antes de comerlas.
  • Refrigerar bien los alimentos y procurar no romper la cadena del frío.

Siguiendo estos consejos básicos podremos prevenir este tipo de intoxicaciones alimentarias durante los meses de verano, lo que nos permitirá –sin duda alguna- disfrutar de unas vacaciones únicas sin ningún problema, de forma totalmente segura y completa.

Imágenes | ISTOCKPHOTO/THINKSTOCK

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