Dolor de páncreas: síntomas, causas y tratamiento

¿Tienes dolor de páncreas? Descubre qué síntomas se produce y dónde se localiza, cuáles son sus causas y cómo es el tratamiento para calmar el dolor tan fuerte que suele causar.

El dolor en el páncreas se puede producir sobre todo por una fuerte hinchazón en este órgano que se encuentra en la parte trasera de nuestro estómago. Es lo que se conoce también por pancreatitis, una afección que suele aparecer más en hombres que en mujeres y que en la mayoría de ocasiones se origina por un mal funcionamiento a la hora de sintetizar todos esos nutrientes que llegan a parar al intestino.

¿Y qué causas puede haber tras el dolor de páncreas? Pues la más habitual de todas suele ser un consumo excesivo de alcohol. Se estima que más de los 70%  de los casos de pancreatitis están relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas. Es más, si se continúa bebiendo de manera excesiva, a partir de los dos o cinco años este dolor puede derivar a otras patologías más graves como el cáncer de páncreas.

Dolor pancreas

También es posible sufrir esta dolencia debido a un mal funcionamiento de los conductos biliares. Una mala alimentación (sobre todo en grasas saturadas o triglicéridos) puede provocar que el conducto que conecta el páncreas con el intestino se bloquee, provocando que la bilis no pueda fluir de manera normal.

Esto se traduce después en una fuerte hinchazón por toda la zona del páncreas. También se puede sufrir este dolor por la llamada fibrosis quística (acumulación de mucosas a través de todas las paredes de los pulmones) o a través de una simple lesión en el páncreas tras un accidente.

¿Qué síntomas tiene el dolor de páncreas?

Los síntomas del dolor de páncreas pueden ser de lo más variados. El primero de todos ellos es obviamente una fuerte dolencia a través de toda la zona del abdomen a la que también se puede unir una hinchazón de lo más severa.

El dolor se puede incluso agravar después de ingerir cualquier comida, sobre todo si los alimentos que se han tomado tenían un alto índice en grasas.

Dolor de pancreas

También se puede acrecentar si se duerme boca arriba e incluso se puede propagar a otras zonas del cuerpo como la espalda y el omóplato. A partir de ahí, pueden surgir los siguientes síntomas:

  • Fiebre alta. Ante el dolor, el cuerpo reacciona subiendo la temperatura corporal como un mecanismo de defensa.
  • Náuseas y vómitos. Es muy posible que tras ingerir cualquier comida, la persona que sufra este dolor sienta un gran malestar en forma de náuseas y vómitos.
  • Tras la hinchazón también es probable que aparezcan cuadros de hipo que tan molestos resultan ser.
  • Sudoración. La fiebre alta puede producir que el paciente sufra de una fuerte sudoración.
  • Aumento de bilirrubina. Como el páncreas no funciona de la manera correcta, esto puede provocar un aumento de la segregación de bilirrubina, un componente natural que puede amarillear nuestros ojos, piel, heces y orina.

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¿Dónde se siente el dolor en el páncreas?

Debemos tener en primer lugar en cuenta que el páncreas es un órgano que encontramos ubicado detrás del estómago. Eso significa que, en la mayoría de las ocasiones, cuando la causa del dolor sea el páncreas, éste tiende a sentirse en el cuadrante superior izquierdo o medio del abdomen.

Sintomas del dolor en el pancreas

¿Qué tratamiento hay para el dolor de páncreas?

Una vez aparezcan los primeros síntomas del dolor de páncreas, lo primero que hay que hacer es ir al médico con la mayor brevedad posible. A partir de ahí, podrá implementar algunos de estos tratamientos:

  • Analgésicos. Existen multitud de medicamentos que a pesar de que no van a hacer desaparecer esta dolencia, sí que van a ayudar al menos a paliar sus síntomas.
  • Tomar líquidos por vía intravenosa. De esta forma se reactiva la actividad del páncreas de manera más lenta y suave sin provocar daños en el órgano.
  • Drenaje del líquido biliar. Como hemos comentado al principio del artículo, puede ocurrir que la bilis quede almacenada a través de los conductos del páncreas, creando un bloqueo que después se puede traducir en un intenso dolor. Para ello, lo mejor es tomar una radiografía en esta zona para después practicar una pequeña incisión con el objetivo deshacerse de los cálculos biliares. Aunque esto solo se recomienda en los casos más graves.
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