Nutrición y Dieta

Dieta desequilibrada: cuando la alimentación es inadecuada

Una dieta desequilibrada, o seguir una alimentación inadecuada, puede ser muy peligroso para la salud, teniendo serias consecuencias y muchos riesgos. ¿Sabes por qué?.

Los riesgos de la alimentación inadecuada

Tendemos siempre a hablar de la importancia que para nuestra salud tiene el hecho de seguir una alimentación lo más variada y equilibrada posible. Por ejemplo, desde hace unos años y a partir de aquella famosa campaña de información se nos quedó grabada la importancia de comer cada día 5 raciones de frutas y verduras.

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Pero lo cierto es que todavía hoy son muchas las personas que no cuidan su alimentación y siguen una dieta poco equilibrada, con los evidentes riesgos que ello supone para la salud.

Se ha demostrado que quienes siguen una alimentación poco equilibrada también tienden a mantener hábitos de vida malsanos y poco saludables. Por ejemplo, no practican ejercicio físico con regularidad y suelen ser más bien sedentarios. Como consecuencia de ello, como conoceremos a lo largo de la presente nota, aumentan peligrosamente de peso (y también el riesgo de sufrir enfermedades y patologías relacionadas).

¿Qué podemos entender por dieta desequilibrada?

Es evidente que, antes de hablar de dieta desequilibrada, debemos explicar qué es una dieta equilibrada, y sobre todo, qué es lo que se entiende por ella.

Básicamente una dieta equilibrada es aquella que contiene suficientes cantidades de nutrientes esenciales y calorías, fundamentales para el desarrollo y crecimiento óptimo del individuo en cada etapa de su vida. Además, esta alimentación debe prevenir deficiencias o excesos nutricionales.

Por tanto, para que una alimentación sea equilibrada debemos obtener los nutrientes necesarios para el buen mantenimiento de nuestra salud, adaptándose así en nuestras necesidades individuales en función de la edad, sexo, actividad física y estilo de vida.

Dicho de otra forma, debe tratarse de una dieta alimentaria que aporte hidratos de carbono, proteínas y grasas en proporciones adecuadas, además de vitaminas, minerales, antioxidantes y otros compuestos y sustancias recomendadas.

Por tanto, cuando nuestra alimentación no cumple con estos principios básicos nos encontramos con que la alimentación que estamos siguiendo es desequilibrada. Además, si la dieta es desequilibrada es habitual que también sea poco saludable, tal y como demuestran las estadísticas.

Esto es básico, ya que es evidente que quienes no se preocupan porque su alimentación sea equilibrada tampoco tenderán a ocuparse de consumir aquellos alimentos que sean en realidad beneficiosos para su salud. Lo más común, de hecho, es que se opte por alimentos altamente calóricos, poco saludables, ricos en azúcares y grasas.

Dieta inadecuada

Los riesgos para la salud de seguir una alimentación inadecuada

Sobrepeso y obesidad

Seguir una dieta desequilibrada se traduce en el seguimiento de una alimentación que en realidad es mala, negativa para la salud. Así pues, una de sus consecuencias es más que visible -y evidente-: el aumento de peso como resultado de consumir alimentos malsanos y altamente calóricos.

Ese aumento de peso tiende a provocar una cantidad excesiva de grasa en nuestro cuerpo, de manera que ésta se acumula, lo que tiene serias consecuencias en nuestra salud. Por ejemplo, el exceso de peso no tratado con el tiempo puede influir en nuestros niveles de grasas en la sangre, además de aumentar el riesgo de sufrir enfermedades serias, como es el caso de la diabetes o la hipertensión arterial.

Mayor riesgo de diabetes

Como te comentábamos brevemente en las líneas anteriores, la obesidad favorece a su vez la aparición de múltiples trastornos de salud, como pueden ser las enfermedades cardiovasculares o la diabetes.

En el caso particular de la diabetes, ésta aparece cuando nuestros niveles de glucosa en la sangre se encuentran por encima de lo considerado como normal, lo que puede ocurrir por una poca producción de insulina o por tener resistencia a ella, ya sea porque el páncreas no la produce en cantidad suficiente o porque las células no responden de forma normal a ésta (pueden darse las dos causas).

Si tenemos en cuenta que quienes mantienen una alimentación poco equilibrada suelen seguir a su vez una dieta malsana basada en alimentos altamente calóricos, el aumento de peso tiende a influir en el riesgo de sufrir diabetes en un futuro próximo.

El riesgo de sufrir diabetes tipo 2 es mayor, una enfermedad que se asocia precisamente al sentimiento de hábitos de vida poco saludables, sobrepeso u obesidad, y sedentarismo.

Dieta inadecuada y diabetes

Otras enfermedades cardiovasculares

Además de diabetes, las dietas desequilibradas especialmente ricas en colesterol, grasas saturadas y azúcar tienden a influir de manera tremendamente negativa en nuestra salud cardiovascular.

Esta consecuencia es aún mayor cuando la alimentación es igualmente baja en frutas, verduras, hortalizas y otros alimentos ricos en fibra. Lo que influye en un aumento del riesgo de sufrir enfermedades coronarias y aterosclerosis (estrechamiento de las arterias), dado que es común que el colesterol y los triglicéridos se encuentren altos.

Mayor riesgo de anemia

Es habitual descuidar nuestro consumo de alimentos nutritivos, ricos en sustancias nutritivas y fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Por ejemplo, se ha demostrado que quienes siguen una dieta desequilibrada suelen tener más problemas con el hierro, ya que su alimentación es por lo general baja en este mineral tan esencial.

Esto puede provocar anemia, lo que se traduce en fatiga crónica y náuseas, cansancio, debilidad y dolores musculares y articulares.

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