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Cuándo tomar kéfir y cómo consumirlo fácilmente en casa

Consumido regularmente y en determinadas situaciones o afecciones, el kéfir nos proporciona bacterias beneficiosas para la salud, además de levaduras vivas y otros nutrientes.

Cómo tomar kéfir fácilmente

Aunque es cierto que los probióticos se han puesto de moda en los últimos años la realidad es que en absoluto son nuevos; al contrario, su elaboración se remonta a hace cientos de años, incluso milenios. Es lo que ocurre con el kéfir, un probiótico de origen natural que ya se producía, elaboraba y consumía en la zona del Cáucaso, de donde originalmente proviene. 

Se trata de una bebida fermentada -cuya apariencia recuerda en la mayoría de las ocasiones al yogur-, que se elabora a partir de la fermentación de los gránulos o nódulos de kéfir. En su origen, es común denominar kéfir no solo a los nódulos sino también a la bebida resultante.

No obstante, a pesar de parecerse al yogur existen diferencias entre ambos alimentos que deben ser destacadas. Por ejemplo, en la elaboración del yogur suele ocurrir una fermentación únicamente láctica, mientras que en el kéfir la fermentación no solo es láctica sino también alcohólica, dando como resultado su textura carbonatada tan característica. Además, el sabor del yogur es más suave, ya que el kéfir tiende a tener una mayor acidez.

Sobre sus cualidades, al tratarse de un probiótico se convierte en una bebida natural excelente a la hora de mejorar las defensas de nuestro organismo. ¿Por qué? Fundamentalmente porque contiene alrededor de 400 millones de microorganismos por cada gramo de producto, entre las que se encuentran bacterias beneficiosas para la flora intestinal, al mantenerla, estabilizarla y reforzarla.

¿Cuándo es adecuado tomar kéfir?

Aunque podemos consumir probióticos en cualquier momento, añadiéndolos a nuestra alimentación de manera regular, lo cierto es que son especialmente útiles en determinadas ocasiones, o ante determinadas enfermedades o afecciones.

Por ejemplo, es útil cuando se sufre algún tipo de enfermedad infecciosa como es el caso de la cistitis, la inflamación de la vejiga habitualmente causada por una infección bacteriana, o vaginitis, que consiste en la inflamación y/o infección de la vagina debido principalmente a una infección bacteriana. Gracias a que ayuda a reforzar las defensas del organismo a través de enriquecer y mejorar nuestra flora intestinal.

Como ayuda a reestablecer la flora intestinal, aumentando la presencia de bacterias «buenas» en nuestros intestinos, resulta particularmente interesante el consumo de kéfir tras un episodio de diarrea, así como durante una gastroenteritis, que se trata de la inflamación de la membrana interna presente en el intestino, y puede ser causada por un virus, parásitos o bacterias.

Por este último motivo también es interesante su consumo en caso de seguir un tratamiento médico a base de antibióticos. ¿Por qué? Fundamentalmente porque este tipo de fármacos son útiles en el tratamiento de infecciones de origen bacteriano, pero además de reducir y eliminar las bacterias patógenas, también lo hace con las bacterias «buenas», disminuyendo su presencia el organismo.

Esto no significa que los antibióticos no sean buenos para la salud; al contrario, su descubrimiento supuso un importantísimo avance médico a la hora de tratar infecciones bacterianas que, no tratadas, pueden ser graves y llegar a causar la muerte. Sin embargo, deben ser únicamente consumidos tras su prescripción por parte del médico, solo cuando sea necesario, y bajo su supervisión.

Cómo tomar kéfir para disfrutar de sus cualidades

Si deseas consumir kéfir para poder disfrutar así de sus distintas cualidades y beneficios lo cierto es que existen una amplia variedad de opciones, todas ellas sencillas y fáciles de seguir. Por ejemplo, al ser una bebida fermentada se puede consumir así, simplemente sirviéndolo en un vaso y tomándolo poco a poco. 

Consejos para tomar kéfir

Se convierte en una bebida refrescante, aunque por su sabor ácido deberás acostumbrarte. Pero si aún así, su sabor te choca un poco, puedes optar por añadir un poco de panela o miel (aunque no es lo preferible). O preparar deliciosos batidos de fruta, añadiendo un poco de kéfir a la bebida.

También es posible que prefieras conocer otras opciones para añadir kéfir a nuestras recetas o platos. Si es así, puede convertirse en una opción excelente para desayunos o meriendas (pero sin abusar en su consumo, ya que su exceso puede ser perjudicial para la salud).

Puedes añadir kéfir a tu cuenco de cereales o fruta, y consumirlo para el desayuno. A su vez, hay quienes lo utilizan en una amplísima variedad de recetas: ensaladas, bizcochos, cremas o sopas frías, o simplemente consumirlo de la misma manera como si fuera un yogurt.

Este artículo se publica solo con fines informativos. No puede ni debe sustituir la consulta a un Nutricionista. Le aconsejamos consultar a su Nutricionista de confianza.

Escrito por

Director y CEO de Gaia Media Magazines, red de blogs editora de Natursan, y editor de contenidos en Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Especializado en nutrición y salud con 11 años de experiencia como editor de contenidos.

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