Costra láctea en bebés: qué es, por qué aparece y qué hacer para tratarla

La costra láctea (o dermatitis seborreica del lactante) consiste en un trastorno muy común en los bebés lactantes, sobre todo en los primeros meses de vida. Descubre sus causas, en qué consiste y cómo tratarla.

Velar por la salud de nuestro bebé es una de las mayores responsabilidades que conlleva el ser padres, sobre todo si el pequeño tiene apenas un par de meses de vida. Es una época en la que pueden sufrir de muchos males.

¿Has escuchado hablar de la costra láctea? De entrada suena como algo terrible pero se trata de un pequeño defecto que es absolutamente inofensivo pero que a la vista puede resultar bastante aterrador.

¿Qué es la costra láctea?

Si observas que el cuero cabello de su pequeño luce escamoso, excesivamente reseco y que de a ratos puede parecer como si sufriera de caspa, entonces estás en presencia de esta condición bastante común en los bebés.

Los médicos la describen como una dermatitis seborreica infantil, sobre todo si adicional a lo anterior, se observan costras bastante gruesas, una zona grasosa y amarillenta, además de alunas manchas marrones. Por ello desde un punto de vista más bien popular es conocida con el nombre de costra láctea.

Se trata de una condición que aparece entre el primer mes y los 12 meses de vida, y que justo después del primer año puede desaparecer. Sin embargo, en algunos bebés se puede prolongar durante más tiempo.

Hay casos más extremos en los que la costra láctea se puede extender a otras zonas como cerca y alrededor de las orejas, el borde las cejas y algunas partes de las axilas, cuello e incluso en los talones de los pies.

¿Tiene alguna causa específica?

Médicamente no ha habido forma de probar qué la ocasiona pero lo que sí se sabe es que no está asociada a la falta de higiene del bebé o al padecimiento de algún tipo de alergia que involucre ácaros, por ejemplo.

Existe una teoría que sugiere que durante el último mes de gestación, la madre le pasa una cantidad de hormonas al bebé, lo cual le estimula las glándulas sebáceas en exceso. Por consiguiente se la producción de sebo.

Otra teoría habla de un hongo que se produce a través de la producción de sebo y se transforma en este padecimiento que quizá inquiete demasiado a los padres de un bebé recién nacido.

Lo que sí se sabe es que la costra láctea no es contagiosa y que no tenga mayor repercusión en la salud de tu bebé. Sin embargo, si se complica demasiado, tal vez le dé picor.

¿Hay un tratamiento?

En teoría, se trata de una condición que desaparecerá con el paso del tiempo, sobre todo cuando ya el bebé cumpla el primer año de vida. Pero si se trata de algo que no soportas por ningún motivo, puedes intentar lo siguiente.

Debes masajear las zonas afectadas con las yemas de tus dedos o con la ayuda de un cepillo de cerdas especiales para bebé. Esta pequeña estimulación hará que las escamas se vayan poco a poco.

Lava su cabeza o demás partecitas una vez al día con agua tibia. Si vas a aplicar jabón o champú, asegúrate de sacarlo todo y luego secar con una toalla, frotándolo suavemente hasta que las escamas se vayan.

En el mercado hay champús especialmente diseñados para este problema, pero antes de utilizarlos, consulta con el pediatra si es conveniente. Básicamente lo que harás será lavarle el cuero cabelludo con el producto y secarlo.

También está la alternativa de frotarle el cuero cabelludo con aceites puros y naturales, como el de oliva o el de almendras. Lo dejas actuar durante 15 minutos y luego lo frotas suavemente con un paño seco.

Los cepillos con dientes finos, en especial los de plástico o madera son ideales para que le cepilles la zona que se vea afectada. Hay que procurar no ser demasiado bruscos, los bebés son delicadísimos.

Cuando utilices productos de higiene personal, como cremas, champús, entre otros, debes tener cuidado en que la piel los absorba bien o que no queden residuos.  Recuerda que los poros de la piel deben respirar para que no siga agravándose el problema.

Ayuda médica

La asistencia médica por la costra láctea no es necesaria, a menos que se trata de un caso demasiado extremo. Se sabe que algunos bebés pueden sufrir episodios bastante graves, que incluso le sangre.

Hay padres que se aventuran a comprar champús que se usan para la caspa que son vendidos sin receta médica. Otros optan por cremas a base de cortisona cuando hay inflamación en esa zona. De cualquier modo, hay que ser responsables y no utilizar nada de esto a menos que el pediatra lo indique.

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