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Remedios naturales

¿Cómo secar plantas medicinales en casa?

Si has recogido plantas y hierbas medicinales frescas es el momento de secarlas. ¿Cómo podemos hacerlo en casa? Guía para conseguirlo fácilmente paso a paso.

Después de recolectar las plantas medicinales o hierbas medicinales viene el proceso de secado, si acaso no fuéramos a preparar los remedios caseros con planta o hierba fresca. En esta ocasión te facilitamos los pasos e indicaciones para realizar un secado perfecto para tener siempre a mano las plantas medicinales y preparar nuestros remedios caseros.

Cómo secar plantas y hierbas medicinales

Desde tiempos remotos y en muchas culturas se utilizaban las plantas medicinales  para curar y tratar muchas afecciones. Antes de comenzar con el proceso de secado debemos tener en cuenta que unas plantas secan más pronto que otras y que de ello dependerá también la humedad del ambiente.

Para secar las plantas la superficie sobre la que las pongamos a secar también es importante ya que será mejor hacerlo en unas rejillas metálicas, así el aire circulará bien y el secado será más rápido.

Si no dispones de unas rejillas, quizás tengas a mano las rejillas del frigorífico. Importante es también para un buen secado, observar cómo va el proceso, mirarlas de vez en cuando, darles la vuelta para que vayan secando bien por todos lados.

Resulta más fácil secar las hojas y tallos que las raíces, ya que esta parte de las plantas es la que guarda más humedad y a la que le suele quedar adherida tierra que debemos lavar o cepillar para que no queden restos.

La mejor forma de secar las raíces una vez las hayamos lavado y despojado de restos de tierra es cortarla en rueditas, sobre todo si se trata de raíces gruesas.

Cortándolas en rueditas el proceso de secado será más rápido.

Cómo secar las plantas medicinales paso a paso

Realizar el proceso de secado de las plantas medicinales es muy sencillo tan solo necesitamos antes que nada y muy importante, conocer la planta medicinal que vayamos a secar, una tijera o cuchillo bien afilado y una rejilla metálica.

Para realizar el secado de las partes aéreas de las plantas medicinales, flores, hojas, tallos seguiremos estos sencillos pasos.

  • El cuchillo o tijera que vayamos a utilizar para cortar deberá estar bien afilado, de esta forma evitaremos que la parte de la planta que vayamos a cortar se desgarre.
  • Con cuidado separaremos tanto las flores como las hojas del tallo, cortaremos todas las partes aéreas de la planta medicinal, flores, hojas, que nos interese secar.
  • Si acaso nos interesara secar solo el tallo y no las otras partes, conservaremos solo el tallo para el secado.
  • Las partes que hayamos escogido o que nos interese para secar, la extendemos bien sobre una rejilla metálica y separando bien unas de otras.
  • Seguidamente las ponemos a secar al sol, y en lugar cálido, preservadas de la humedad.
  • Cuando notemos que al tocarlas ya han adquirido una textura quebradiza, el secado ya estará listo.

Consejos para secar plantas y hierbas

Secado de las raíces y raicillas

Antes de extraer las raíces para el secado debemos tener en cuenta que las hojas de la planta no estén en su momento de desarrollo ya que en ese momento los principios activos no están en su máximo valor.

  • En el caso de que nos interese secar las raíces y raicillas de la planta debemos asegurarnos de que extraemos de forma completa la raíz de la tierra para que no se nos rompa la raíz.
  • Una vez extraída la raíz y las raicillas antes de proceder al secado debemos limpiarlas bien.
  • Si hemos extraído la raíz de tierra seca con sacudirla bien y rasparla un poco ya estará en buenas condiciones para el secado.
  • En cambio si las extraemos en terrenos húmedos o con barro lo mejor es lavarlas bien con abundante agua fría.
  • Una vez que esté limpias procederemos a cortarlas y secarlas.
  • Para secar las raíces que sean gruesas podemos cortarlas en rueditas o bien cortarlas en tiras de unos 5 o 6 centímetros y a lo largo.
  • Una vez cortadas las extendemos bien sobre una rejilla metálica y las ponemos al sol para que vayan secándose.
  • Tendremos las raíces al sol aproximadamente durante 10 o 15 días y le daremos la vuelta de cuando en cuando.
  • Las raíces más finas las limpiaremos y las extenderemos sobre una rejilla metálica sin cortar.
  • El tiempo de secado será el mismo que para las raíces gruesas.
  • Con las raicillas o pequeñas raíces haremos lo mismo, las sacudimos bien o las lavamos dependiendo de cómo esté el suelo seco o húmedo.
  • Seguidamente las ponemos en la rejilla metálica dejando espacio entre ellas y las ponemos a secar al sol durante 10 días.
  • Las raíces también pueden secarse sujetas mediante cuerdas o hilos de manera individual, una a una, en un lugar cálido o al sol.
  • Durante este proceso debemos controlar cómo va el secado y darles la vuelta.

Conservación de plantas medicinales

Una vez que tengamos las partes de la planta que hayamos escogido para secar, secas, ya las tenemos listas para guardarlas y conservarlas.

Podemos guardarlas en recipientes secos y bien cerrados, este proceso lo haremos con mucho cuidado para evitar que se rompan con facilidad.

Guardaremos los recipientes en un lugar seco, sin que le llegue la luz directa y bien ventilado. Podremos conservarlas hasta un año.

También es importante saber a la hora de conservarlas una vez secas sí la planta que hemos elegido para secar contiene en sus principios activos aceites esenciales. En el caso de contener aceites esenciales las conservaremos en bolsas de plástico en lugar de en recipientes.

Los días que hemos ido aconsejado para el secado son orientativos, debemos tener en cuenta darles la vuelta de cuando en cuando y observar sí con el tiempo indicado es suficiente o por el contrario necesitan menos o más tiempo de secado.

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