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Emociones y Mente

Cómo evitar el estrés postvacacional, qué es y prevención

¿Cómo evitar el estrés postvacacional? Conocido también como síndrome postvacacional, cada año afecta a muchas personas. Descubre trucos y consejos sencillos útiles para evitarlo y prevenirlo.

Se conoce por estrés postvacacional (también conocido como síndrome postvacacional) a una de las patologías más comunes en las sociedades desarrolladas, sobretodo porque suele afectar a personas jóvenes que estudian o a aquellas con alta exigencia laboral que tienden a interpretar la terminación de las vacaciones como la pérdida de una determinada situación que, realmente, se querría mantener de forma indefinida.

Esto provoca la aparición de una situación de ansiedad e insatisfacción que suele aparecer sobretodo una vez han terminado las vacaciones y hemos llegado finalmente a casa, aunque cada vez es mayor el número de personas que padecen este síndrome postavacacional incluso desde unos días antes de que las vacaciones acaben.

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Entre los principales síntomas para identificar si padecemos o no de estrés después de las vacaciones nos encontramos con la aparición de cierta tristeza, depresión, tendemos a sentirnos más melancólicos y en los primeros días no nos apetece hacer nada, sobretodo con todo aquello que signifique volver a la rutina diaria.

No obstante, existen consejos que permiten no solo evitar el estrés postvacacional, sino prevenir el estrés después de las vacaciones de forma sencilla y solo siguiendo unos tips y trucos fáciles.

¿Qué es el estrés postvacacional? ¿Por qué surge siempre después de las vacaciones?

El estrés postvacacional viene a convertirse en una de las patologías más comunes en las sociedades desarrolladas, sobretodo porque suele afectar a personas jóvenes que estudian o a aquellas con alta exigencia natural.

El sindrome postvacacional

Durante las vacaciones, estas personas tienden a vivir una ruptura brusca en su ritmo de vida, pasando de estudiar o trabajar diariamente, a descansar plenamente y disfrutar no sólo del relax, sino de un mayor tiempo de ocio.

Generalmente el estrés postvacacional aparece al final de las vacaciones y justo cuando llegamos a casa. 

Su aparición se debe a que la persona interpreta la terminación de las vacaciones como la pérdida de una determinada situación que, realmente, se querría mantener de forma indefinida, lo que provoca la aparición de una situación de ansiedad e insatisfacción.

¿Cómo evitar el estrés postvacacional?

Desde un punto de vista psicológico, lo principal es tratar de encontrar, durante las vacaciones, el gusto por nuestra propia rutina diaria, en la que trabajamos o estudiamos, buscando siempre el punto de vista más positivo posible, y fijándonos en las cosas que más nos gustan.

Las vacaciones deben ser entendidas únicamente como un momento que nos ayuda a descansar y desconectarnos de la rutina diaria, pero éstas no deben ser comprendidas como un momento que debe ampliarse de forma indefinida.

Psicológicamente hablando, es recomendable que antes de volver a las obligaciones diarias, visualicemos la situación laboral, estudiantil (en caso de que estudies) y personal, como si fueras un observador ajeno a esa misma realidad.

¿Qué te gusta y qué no? Puede ser de gran ayuda elaborar una lista con lo agradable y lo más desagradable. Y, sobretodo, no pienses durante las vacaciones en que éstas se van a terminar y vas a volver nuevamente a casa de forma negativa.

Todo tiene su momento, y también te mereces disfrutar de unos días de descanso sin estrés y ansiedad. ¡Que ya tenemos bastante con el estrés diario!.

Consejos para prevenir el sindrome postvacacional

Cómo prevenir el estrés postvacacional: principales consejos

Además de poder evitarlo, también existen algunos consejos que podemos seguir y que nos ayudarán de forma muy positiva a la hora de prevenirlo. ¿Quieres saber cuáles son? Te los descubrimos:

  • Anticipar la vuelta a casa: se recomienda volver dos días antes de las vacaciones y adaptarnos levantándonos y acostándonos antes; de esta forma ayudaremos a que nuestro reloj biológico se adapte y el cambio cuando empecemos a trabajar o a ir a clase no sea tan abrupto.
  • Mantener una actitud positiva: debemos buscar el gusto por nuestra propia rutina y quehaceres diarios, manteniendo una actitud positiva. Debemos pensar que no todo es negativo, ya que al volver al trabajo, al instituto o a la universidad nos volvemos a reencontrar con nuestros compañeros/as, y nos permite establecer nuestros proyectos y relaciones.
  • Al comienzo del trabajo: no se recomienda empezar con un trabajo demasiado intenso. Por tanto, lo mejor es realizar trabajos de poca intensidad los primeros días al volver al trabajo.
  • Practica ejercicio físico: es fundamental no solo para disfrutar de una buena salud y vivir una vida mucho más saludable. También es útil para evitar el estrés postvacacional, ya que aumenta y mejora nuestro estado de ánimo, sobretodo practicado por la mañana.
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