¿Sabíais que comer deprisa aumenta de peso?

Comer deprisa es malo para la salud, dado que al comer rápido tendemos a comer más, por lo que aumentamos de peso. Así lo constata un reciente estudio. Descubre por qué comer comer rápido afecta a nuestro peso.

Comer de una forma tranquila y sosegada se antoja de vital importancia para disfrutar de una mejor calidad de vida mientras que al mismo tiempo cuidamos de nuestra línea. De lo contrario, es posible que todo nuestro sistema intestinal se vaya bloqueando una situación que puede ser de lo más negativa para nuestra salud en general y que se puede traducir en otras afecciones más graves como la obesidad o la diabetes.

De hecho, un estudio realizado por la Universidad de Osaka en Japón, llegó a la conclusión que más del 45,6% de los hombres y el 50,9% de las mujeres comían demasiado deprisa en una muestra tomada entre alrededor de más 3000 voluntarios. A partir de estos datos, y con el paso del tiempo, se constató que el grupo de aquellas personas que decían ingerir en poco tiempo hasta prácticamente saciarse, tenían una mayor predisposición a sufrir sobrepeso.

Comer rápido aumenta de peso

Todo ello sin comentar que disfrutar tranquilamente de cualquier comida se puede convertir en uno de los mayores placeres que existen en la vida. Por esta razón, ¿no creéis que sea una buena idea tomar cualquier alimento con la mayor calma posible?

Consejos útiles para comer despacio

Huelga decir que esta última premisa se debe tener muy en cuenta para todas aquellas personas que están deseosas de perder peso. En ese sentido, nos ha parecido de lo más interesante daros una serie de consejos que os pueden ser de lo más útiles para disfrutar de vuestras comidas mientras que al mismo tiempo cuidáis de vuestra línea. ¿Estáis preparados? ¡Pues vamos allá!

Come siempre sentado y delante de una mesa

Cada vez es más común comer en el trabajo durante diez minutos para así retomar nuestra actividad laboral en la mayor brevedad posible. Sin embargo, esto solo nos puede traer más estrés, ansiedad y encima será de lo más negativo para nuestra salud intestinal.

Para ponerle remedio, lo  mejor que podéis hacer es sentaros tranquilamente delante de una mesa y daros el tiempo necesario para saborear todos los alimentos de manera sosegada sin realizar otras labores (como ver la TV o navegar por internet) que solo van a propiciar que “devoremos” la comida.

Comer rápido en el trabajo

Mastica bien todos los alimentos

Masticar lentamente todos los alimentos hará que estemos más concentrados a la hora de  disfrutar de cualquier comida. Durante este proceso, se antoja muy importante que vayáis pasando todos los alimentos por las cavidades por tu boca. Que estos se empapen de saliva alrededor de todas las papilas gustativas mientras que también los pasas también por la lengua.

De esta forma, vais a conseguir disfrutar mucho más de todos los sabores de cada una de las carnes, pescados, frutas y hortalizas que toméis para después tener una digestión mucho más tranquila ya que los alimentos habrán llegado más “procesados” al intestino.

Bebe agua cada minuto

No hace falta decir que el agua nos va a ayudar a reblandecer todos los alimentos que vayamos comiendo. Por ello, se recomienda al menos dar dos sorbos de este líquido cada sesenta segundos. Esto nos ayudará a hidratar todo nuestro organismo mientras que al mismo tiempo disfrutaremos de una mejor digestión.

Todo esto sin mencionar que el agua también tiene efectos saciantes y por tanto nos puede ayudar a sentirnos más llenos después de una comida de lo más abundante. Y claro, esto se puede traducir después en una pérdida de peso considerable.

Toma siempre porciones más pequeñas

¿Estáis cansados de comer toda vuestra comida de manera voraz en un tiempo récord? Pues también tenemos una solución para ello. Lo mejor que podéis hacer es cortar toda la comida en pequeños cachitos.

De esta forma, saborearéis mucho mejor toda la comida mientras que el proceso de ingesta de alimentos será mucho más lento y pausado, algo que repercutirá muy positivamente en vuestra salud intestinal.

Comer despacio

Come cada 2-3 horas

Es muy normal que al poco tiempo de haber ingerido una buena cantidad de comida, a las pocas horas tengamos una imperiosa necesidad de volver a comer. Ante esta situación, lo mejor que podéis para evitar estar “picando” entre horas con dulces o fritos, es simplemente ingerir una pieza de fruta (como una manzana) o frutos secos acompañada de un té o un simple vaso de agua.

Esto os aportará un chute de energía extra para seguir afrontando el día, mientras que al mismo tiempo tendréis la sensación de “estómago lleno”.

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