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Cuáles son las principales causas de aborto involuntario o espontáneo

Son varias las causas que pueden derivar en una pérdida del embarazo, y producirse por tanto un aborto espontáneo o involuntario. Te explicamos las 4 más comunes.

Causas del aborto espontaneo

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El aborto consiste básicamente en la interrupción y la finalización, de forma prematura, del embarazo. Esta interrupción puede ocurrir de forma totalmente natural (e involuntaria), o de manera voluntaria. A su vez, nos referimos al aborto espontáneo a aquel que se produce de forma espontánea, debiendo ser diferenciado del aborto inducido (que es aquel en el que la interrupción del embarazo es voluntaria).

Cuando nos encontramos ante un aborto espontáneo significa que se trata de un aborto natural, el cual se produce ante la pérdida de un feto o embrión por causas naturales antes de la semana 20 de embarazo.

Existen distintas causas que pueden derivar en la aparición de un aborto involuntario o espontáneo, siendo la más común cuando el fallecimiento del feto es debida a malformaciones congénitas o genéticas, que ocasionan que el desarrollo normal del mismo sea inviable.

No obstante, también existen otras causas que pueden influir en la pérdida del embarazo. A continuación vamos a hablarte de cuáles son las más comunes y habituales.

Mala formación genética o congénita

La mayor incidencia en este tipo de casos se da sobre todo hasta la semana 6 o 7 de embarazo. Este tipo de aborto ocurre cuando el feto no se está formando de forma correcta, y el cuerpo de la mujer lo expulsa porque su desarrollo es totalmente inviable.

Lo más habitual es que la mujer incluso no llegue a enterarse de que ha estado embarazada, puesto que entiende que la menstruación le ha llegado con retraso, y no observa además ningún otro síntoma que pueda hacerla sospechar de la gestación fallida, especialmente si el aborto se produce muy temprano. De hecho, se estimula que alrededor de un 37,5% de los abortos precoces ocurren sobre todo entre las semanas 10 y 13 de embarazo.

Dentro de esta causa podemos encontrarnos con la posibilidad de que se trate de una gestación anembrionada, popularmente conocida también con el nombre de huevo huero. Ocurre cuando el óvulo fertilizado no se convierte en embrión, de manera que no ha llegado a formarse.

Aborto diferido o retenido

Conocido con el nombre de aborto retenido, o también simplemente como aborto diferido, ocurre sobre todo cuando el corazón del feto ha dejado de latir, de manera que solo puede diagnosticarse en el momento en el que se esté llevando a cabo una ecografía de control.

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De esta forma, este tipo de aborto ocurre cuando el feto muere en el interior del cuerpo de la madre, y éste lo retiene durante varias semanas, sin expulsar el feto, ni la placenta ni el resto de productos propios que se han formado hasta el momento de la gestación.

¿Cómo se trata? Cuando se diagnostica se pueden recetar medicamentos que ayudan a expulsar el tejido fetal, aunque en ocasiones es posible que el cuerpo de la mujer sea capaz de expulsar los restos del embarazo de forma parcial o total, sin tratamiento. No obstante, cuando esto no sucede, y los fármacos no ayudan, es necesaria la realización de dilatación y curetaje, que es un procedimiento quirúrgico en el que el cuello del útero es dilatado y el tejido fetal presente en el útero es raspado.

Causas del aborto involuntario

Incompetencia cervical

Cuando una mujer se encuentra embarazada, para aguantar el peso del feto (sobre todo a partir de las 14 o 15 semanas de embarazo) el cuello de su útero debe estar bien cerrado. Pero si el cuello del útero es laxo, no se ha cerrado bien, y no se diagnostica a tiempo, es posible que el feto se “caiga” y se produzca un aborto por incompetencia cervical.

¿Cómo se trata? Si se diagnostica a tiempo se suele practicar un cerclaje cervical, que consiste en cerrar el cérvix hilvanándolo con la ayuda de un hilo especial. Luego, en el momento del parto, este hilo se retira.

Mola vesicular (o hidatiforme)

Se trata de una degeneración en forma de vesículas que se produce en la placenta, las cuales van invadiendo todo el huevo poco a poco. Esta degeneración puede ser completa (lo que significa que ha invadido el huevo totalmente), o bien embrionada (cuando aún queda el embrión, pero éste es insalvable).

El síntoma físico más evidente es que el volumen de útero es muchísimo mayor de lo que en realidad correspondería en las semanas de embarazo en las que se encuentra la mujer. Además, puede detectarse en una exploración ecográfica o por pérdidas de sangre.

A su vez, si se realiza un análisis de la hormona del embarazo, también conocida como HCG, es probable que se observe que sus valores han aumentado de manera extraordinaria.

¿Cómo se trata? Para tratarlo se debe realizar un legrado por aspiración. Además, se debe seguir en control y revisión durante al menos un año la patología ya que esta enfermedad puede continuar progresando aún cuando se haya producido el legrado. Durante este tiempo hay que evitar un nuevo embarazo.

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Christian Pérez

Director y CEO de Gaia Media Magazines, red de blogs editora del blog Natursan, y editor de contenidos en Natursan. Ha cursado estudios de Psicología en la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia). Especializado en nutrición y salud con 11 años de experiencia como editor de contenidos, ha colaborado con medios especializados como 'Viviendo Sanos' o 'Innatia'.

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