Beneficios y propiedades del kéfir, probiótico natural único

El kéfir es un alimento probiótico con increíbles beneficios para la salud. Descubrir sus propiedades te ayudará a saber por qué debes consumirlo cada día.

Recientemente te comentábamos que el kéfir es uno de los alimentos más ricos en probióticos, que consisten en microorganismos vivos que ayuda a incrementar, mantener y mejorar nuestra flora intestinal, en la que encontramos bacterias esenciales que nos ayudan a mantener una buena salud, dado que un desequilibrio o una alteración en nuestra flora tiende a tener consecuencias negativas para la misma.

Se trata, como conoceremos, de un maravilloso probiótico natural, que aporta excelentes beneficios para nuestra salud, especialmente cuando lo consumimos de forma regular.

Kefir

¿Qué es el kéfir?

A la pregunta de qué es el kéfir, éste se trata de una estructura polisacárida en la que conviven distintos microorganismos, en cuyos nódulos o granos podemos encontrarnos en asociación simbiótica bacterias tan saludables como Lactobacilus desidiosus, Lactobacilus brevis, Lactobacilus acidophilus y estreptococos lácticos. También distinguimos levaduras, como Sacharomyces delbruckii y Candida kephir, las cuales son en definitiva las responsables de generar la fermentación alcohólica y ácido-láctica.

Se trata de un alimento de color blanco, o ligeramente amarillento, de consistencia elástica y apariencia gelatinosa. Generalmente tiende a adoptar una masa que es irregular, muy característica, y destaca por ser un producto lácteo fermentado sumamente rico en probióticos.

Aunque debemos diferenciar entre el kéfir de leche y el kéfir de agua. Su origen lo debemos encontrar en la región del Cáucaso; de hecho los musulmanes lo conocían como Los granos del Profeta Mahoma, considerándolo como un maná de Alá. Sea como fuere, se caracteriza por ser un alimento muy saludable, recomendado dentro de una dieta variada y equilibrada, gracias a su riqueza tanto en beneficios como en propiedades.

Que es el kefir

Beneficios más importantes del kéfir

Regenerador de la flora intestinal, y excelente digestivo

El kéfir, al ser un alimento probiótico, ayuda a regular y regenerar la flora intestinal, por lo que su consumo es adecuado cuando se produce algún desequilibrio de la flora o cuando, por ejemplo, seguimos algún tratamiento médico que la altere (como puede ser el consumo de antibióticos). Es una cualidad muy importante, dado que gracias al kéfir nuestro organismo consigue transformar la flora intestinal putrefacta en bacilos lácticos con propiedades antisépticas.

También es un alimento digestivo, útil en caso de indigestión y de digestiones pesadas ya que favorece la correcta digestión de los alimentos que consumimos. Por otra parte, algunos estudios han constatado su utilidad para evitar el estreñimiento, reducir el riesgo de cáncer de colon y combatir la Escherichia coli.

En el caso particular del estreñimiento, el kéfir actúa como laxante suave, mientras que también es útil para la regulación del tránsito intestinal.

Ayuda fortalecer las defensas

Si necesitas aumentar las defensas no hay duda que encontrarás en el kéfir a un grandísimo aliado, ya que al regenerar y restablecer nuestra flora intestinal, también ayuda a la hora de reforzar nuestro sistema inmunológico.

Bueno para un sistema cardiovascular sano

Diferentes estudios científicos han podido constatar que un consumo regular de kéfir ayuda a cuidar nuestro sistema cardiovascular, y prevenir o tratar sus diferentes trastornos.

Por ejemplo, se ha demostrado que consumir kéfir regularmente ayuda a reducir los niveles de colesterol alto y de triglicéridos, a la vez que es capaz de regularla presión arterial.

Propiedades del kefir

Otras propiedades del kéfir

  • Útil en el tratamiento natural de la anemia.
  • Ayuda al tratamiento de las alergias de la piel.
  • Disuelve las piedras de la vesícula biliar y los cálculos renales.
  • Ayuda a regular los niveles de glucosa en la sangre.
  • Rico en propiedades antioxidantes.
  • Ayuda a regular el sistema nervioso, mejorando la concentración y la atención.
  • Útil en caso de insomnio, ansiedad, estrés y depresión.

¿Cuántos tipos de kéfir existen?

Como te comentábamos brevemente en un apartado anterior, básicamente y de manera tradicional, debemos diferenciar entre tres tipos o variantes de kéfir, aunque en realidad sean dos los más conocidos (el kéfir de leche y el kéfir de agua). También debemos nombrar el conocido como Kombucha. Sobre sus diferencias básicas te hablamos a continuación:

  • Kéfir de leche: Es una de las opciones más clásicas y tradicionales. Y, como su propio nombre indica, se trata de una variedad de kéfir elaborada a partir del contacto con la leche. Es decir, el hongo a partir del que se elabora el kéfir se fermenta al entrar en contacto con la leche, produciendo una especie de bebida algo espesa y sabor y aroma ácidos.
  • Kéfir de agua: Es otra variante igual de popular. Se elabora a partir de la fermentación del hongo en agua, dando como resultado una bebida aromática que recuerda mucho a cítricos (siendo a su vez ácida), y con gas. Posee las mismas cualidades que el kéfir lácteo, pero para su elaboración no es necesaria la leche, sino otros ingredientes.
  • KombuchaEs otra variante de kéfir, muy popular en algunos países asiáticos, que consiste en una bebida fermentada con microorganismos Medusomyces gisevi, los cuales forman una especie de colonia gelatinosa en su parte superior. Además, habitualmente se elabora con té, y suele endulzarse para contrarrestar su sabor ácido.

¿Cómo se preparaba el kéfir tradicionalmente?

De manera tradicional, los distintos nódulos de kéfir se generaban como consecuencia de cuajar la leche fresca en cántaros de madera, cuyo proceso era necesario para conservar los diferentes excedentes lácteos ante la evidente ausencia de refrigeradores.

Después de cuajar la leche durante varios días en el mismo recipiente, en sus paredes se formaban precisamente estos gránulos de consistencia gelatinosa.

Por ejemplo los habitantes del Cáucaso empezaron a obtener una bebida de sabor ciertamente agradable, y que contaba con una serie de beneficios tanto importantes como destacados.

¿Cómo hacer y preparar kéfir?

Aunque en nuestro artículo especial sobre cómo hacer kéfir en casa, ya te explicamos los ingredientes que necesitas y los pasos necesarios para elaborar nuestro propio kéfir, de forma detallada y precisa, en esta ocasión hemos querido recoger algunos de esos puntos básicos.

Para la elaboración del kéfir de leche básicamente necesitas ¾ de litro de leche, 150 gramos de nódulos o granos de kéfir y un recipiente de vidrio de 1 litro de capacidad. Solo tienes que poner la leche en el recipiente de vidrio a temperatura ambiente, añadir los nódulos de kéfir, tapar y dejar reposar unas 36 horas. Como los nódulos de kéfir irán aumentando su tamaño, es posible que necesites añadir más leche (a no ser que lo desees espeso). Pasado este tiempo cuela el kéfir y vuelve a añadir la leche. ¡Listo!.

Beneficios y propiedades del kéfir, probiótico natural único
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