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Bebés y Niños

Asma en bebés: qué es, síntomas y tratamiento

El asma es una enfermedad respiratoria crónica muy común en niños, y que también puede aparecer en bebés y lactantes. Descubre todo lo que debes saber sobre ella.

El asma no es una afección respiratoria que afecta únicamente a los niños, jóvenes y personas adultas. ¿Sabías que los bebés también pueden sufrirla?. Se trata, como veremos a continuación, de una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias, caracterizada por episodios repetidos de obstrucción bronquial.

De hecho, aunque se trata de una enfermedad respiratoria que padecen muchas personas en la edad adulta, existen ocasiones en las que ésta se diagnostica también a edades muy tempranas; tan tempranas, que el asma infantil puede ser diagnosticado incluso poco tiempo después de que el bebé haya nacido, en función de los síntomas que tenga.

En cualquier caso, se considera que el bebé es asmático cuando un niño, menor de 2 años, padece más de dos cuadros agudos respiratorios en los que se escuchan sibilancias, disnea y/o tos.

¿Qué es el alma bronquial y por qué aparece en el bebé?

El asma es una afección que afecta a los pulmones del bebé. Consiste, básicamente, en una enfermedad inflamatoria tanto de los pulmones como de las vías respiratorias, que se caracteriza por ser crónica.

Como de buen seguro sabrás, las vías respiratorias son los conductos que transportan el aire a los pulmones. Cuando existe asma, las vías respiratorias del bebé tienden a irritarse e inflamarse, lo que puede afectar gravemente a su capacidad para poder respirar con normalidad.

Por este motivo es tan importante conocer cuáles son los síntomas de los ataques de asma en el bebé, para prevenirlos y/o tratarlos rápidamente. De hecho, ¿sabías que con un tratamiento médico adecuado y un plan de acción específico para el asma, la mayoría de niños asmáticos pueden hacer una vida prácticamente normal, sin grandes problemas?.

Asma bronquial

¿Cuáles son sus causas? ¿Por qué aparece?

Se cree que las alergias respiratorias pueden ser una causa directa de aparición del asma, ya que se estima que alrededor de un 80% de los niños con asma también tienen alergias. Por ejemplo, las alergias a los ácaros del polvo, la caspa de los animales o el moho.

También existen otras causas que pueden influir en el desencadenamiento de los síntomas y de la posterior enfermedad. Por ejemplo, las infecciones virales, contaminantes del aire como el humo de cigarrillo, y el aire frío y húmedo.

Todos estos factores desencadenantes no son una causa directa, sino que tienden más bien a hacer que el asma del bebé empeore. Por ello, se deben evitar los siguientes factores:

  • Climas húmedos y fríos.
  • Humo del cigarrillo.
  • Sustancias que causen reacciones alérgicas.
  • Medicamentos como la aspirina o el ibuprofeno.

Además, el pelo de las mascotas pueden empeorar el asma de los bebés, ya que la caspa presente en su piel tiende a ser un factor desencadenante directo. No obstante, en este sentido se deben extremar las precauciones.

De hecho, es habitual que, en bebés, el primer cuadro que padece el bebé lactante sea una bronquiolitis, que consiste en una infección viral que causa una obstrucción de las ramas más finas de los bronquios (los bronquiolos) debido a la inflamación de las capas internas de los mismos.

¿Cuáles son los síntomas del asma en bebés?

Las vías respiratorias del bebé, cuando tiene asma, se tienden a volver más estrechas, de manera que presentará dificultad tanto para inhalar como para expeler el aire de los pulmones. Son habituales las sibilancias, que consisten en una especie de sonido silbante y agudo durante la respiración.

También puede presentarse tos seca, sobre todo en episodios agudos, siendo habitual que al final de cada ataque de tos se escuchen de nuevo los sibilantes. Unido a cierto grado de ahogo (disnea).

Tratamiento médico del asma en bebés

¿Cómo se trata?

Cuando el niño es tan pequeño el tratamiento médico más común -los broncodilatadores inhalados- tienden a no ser tan efectivos, motivo por el cual es habitual que al principio se recurra a medicamentos antiinflamatorios esteroideos.

No obstante, la clave está en descubrir qué factor está desencadenando los ataques de asma en el bebé, para que pueda ser posible así elaborar una estrategia de prevención que ayude a evitarlos. Por ejemplo, si el factor desencadenante es la humedad y los climas fríos, puede ser necesario desplazarse y mudarse a otra zona más cálida.

¿Qué hacer en caso de un ataque de asma? ¿Cómo detenerlo?

Existen medicamentos conocidos cono de alivio rápido que son utilizados para detener los ataques de asma, ya que son capaces de facilitar la respiración al aliviar los espasmos de las vías respiratorias. Son los conocidos como broncodilatadores inhalados.

En este sentido, por ejemplo, es común el albuterol (en su marca más reconocida, salbutamol), que es administrado mediante un inhalador o un nebulizador. Mientras que el inhalador es un aerosol de pequeño tamaño acompañado de una máscara, de manera que el niño inhala el medicamento cuando respira a través de ésta, el nebulizador es un aparato que convierte el medicamento líquido en vapor, el cual se aspira igualmente a través de una máscara.

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