Enfermedades

Anemia por falta o deficiencia de hierro (anemia ferropénica): causas y síntomas

Una de las principales causas de la anemia es la falta de hierro (anemia ferropénica), pero ¿por qué se produce? Descubre sus causas y qué hacer para aumentarlo.

¿Qué es la deficiencia de hierro y por qué se produce?

El hierro es una de las sales minerales fundamentales para todo buen funcionamiento del organismo. El hierro desempeña un papel fundamental en la formación de la hemoglobina contenida en los glóbulos rojos de la sangre; en la formación de la mioglobina de los músculos; y en numerosas encimas indispensables para el correcto funcionamiento del organismo.

El hierro se presenta en pequeñas cantidades, dentro de nuestro cuerpo. Una parte de este hierro se elimina cada día. Para mantener una cantidad suficiente de hierro, se debe reemplazar a pérdida con otros aportes alimenticios. Si los aportes son insuficientes, con relación a las pérdidas, se produce un desequilibrio de falta de hierro que puede tener consecuencias graves para la salud.

La carencia de hierro se traduce en anemia, acompañada de una reducción de la capacidad física e intelectual; de una disminución de la resistencia a las infecciones; y, durante el embarazo, un riesgo real de que el bebé nazca con falta de peso, con las consecuencias que esto puede acarrear en su supervivencia. Y, precisamente, cuando existe anemia por deficiencia de hierro es conocida médicamente con el nombre de anemia ferropénica.

Anemia por deficiencia de hierro

¿En qué consiste la anemia por carencia o deficiencia de hierro? La anemia ferropénica

Mientras que la anemia es un trastorno o afección que se produce cuando nuestro organismo no posee suficiente cantidad de glóbulos rojos sanos, la anemia ferropénica es aquella que se produce cuando nuestro organismo no cuenta con la suficiente cantidad de hierro.

Debemos tener en cuenta que, mientras que los glóbulos rojos proporcionan oxígeno a los distintos y diferentes tejidos de nuestro cuerpo, el hierro es fundamental para ayudar al organismo en la producción de esos glóbulos rojos. La anemia por deficiencia de hierro se convierte, por tanto, en la forma de anemia más común o habitual.

Existen diferentes grados de carencia de hierro. La más visible es la anemia, que puede aparecer en síntomas tan conocidos como la palidez, o la fatiga. Sin embargo, el diagnóstico de falta de hierro se realiza tras un análisis de sangre. Además de medir la hemoglobina, se pueden controlar las reservas de hierro en el organismo a través de otros indicadores que pueden detectar esta carencia moderada de hierro.

El buen equilibrio de los niveles de hierro depende del nivel de necesidad de hierro que nuestro organismo requiere en cada etapa diferente de la vida:

  • Los niños y adolescentes, por el hecho de su rápido crecimiento;
  • Las mujeres, de la pubertad a la menopausia, por el hecho de las pérdidas suplementarias de hierro durante la menstruación;
  • Las mujeres encinta, a causa de las necesidades del feto y de las transformaciones del organismo durante la gestación.

Conviene revisar, con frecuencia, y en función de la etapa de la vida en la que nos encontremos, cómo están nuestros niveles de hierro en el organismo, con vistas a prevenir otro tipo de complicaciones más graves.

Causas de la anemia ferropénica

¿Cuáles son las causas de este déficit o carencia de hierro?

Son varias las causas que pueden influir en la deficiencia de hierro y en la aparición propiamente dicha de la conocida como anemia ferropénica. Cuando aparece esta afección significa que o bien estamos perdiendo más glóbulos rojos y hierro de lo que nuestro organismo es capaz de reponer, el organismo no es capaz de absorber bien el hierro, o no se está siguiendo una dieta adecuada.

El sangrado como causa de la anemia ferropénica: 

  • Periodos menstruales, especialmente cuando son abundantes, frecuentes o duran mucho en el tiempo.
  • Úlcera péptica.
  • Cirrosis. Es una causa habitual de varices esofágicas.
  • Cáncer del sistema digestivo o intestinal: cáncer de estómago, esófago, colon o intestino delgado.
  • Consumo continuado y prolongado de ibuprofeno, ácido acetilsalicílico (la tradicional aspirina), o medicamentos para la artritis.

Cuando el cuerpo no es capaz de absorber suficiente hierro:

  • Enfermedad de Crohn.
  • Enfermedad celíaca.
  • Consumo de medicamentos antiácidos con calcio.

Cuando seguimos una determinada dieta:

  • Vegetariano o vegano estricto.
  • Seguimiento de una dieta poco equilibrada.

¿Cuáles son los síntomas de la anemia por falta de hierro?

¿Qué síntomas produce la anemia por falta de hierro?

Es habitual que, al comienzo, los síntomas sean en realidad leves, y aparecen de manera muy lenta. Por ejemplo, es común sentirse más cansado o débil, tener muchos dolores de cabeza, y sufrir problemas para pensar o concentrarnos con normalidad.

Sin embargo, cuando al comienzo la anemia pasa casi desapercibida y aumenta, sus síntomas empeoran, siendo habitual la aparición de otros síntomas relacionados como uñas débiles y quebradizas, mareos (en especial cuando nos ponemos de pie), dificultad para respirar, dolor en la lengua, color de la piel más bien pálido y trastorno de pica (deseo de consumir cosas que no son comida).

Este artículo continúa en Hierro: consejos para asimilar bien el hierro.

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