Amigdalitis: síntomas, causas y tratamiento

La amigdalitis es un trastorno de la garganta común, que causa la inflamación de las amígdalas. Descubre sus síntomas, cómo identificarla, sus causas y los tratamientos médicos utilizados para curarla.

Son muy diversos los trastornos que pueden afectar a la garganta, desde un simple y molesto dolor tras haber cogido frío, hasta una faringitis o amigdalitis. En el caso de la amigdalitis, como su propio nombre indica, se caracteriza por ser la inflamación de las amígdalas, que puede ser una o de ambas.

Las amígdalas (conocidas médicamente con el nombre de amígdalas palatinas) son masas de tejidos con forma oval, carnosas y grandes, que encontramos en la pared lateral de la orofaringe, a cada lado de la garganta). Son unas agrupaciones de tejido que contienen células que producen anticuerpos útiles y necesarios en la lucha contra la infección.

Amigdalitis o inflamación de las amigdalas

En lo que se refiere a la propia amigdalitis por sí misma, nos encontramos ante una inflamación de una o varias amígdalas linfáticas, aunque desde un punto de vista médico se utiliza este término para referirnos sólo a la inflamación de las amígdalas palatinas.

¿Qué es la amigdalitis?

Es una enfermedad infecciosa adquirida por contagio. Fundamentalmente existen dos vías de contagio: por contacto directo (por ejemplo, al intercambiar saliva, por contacto íntimo o con objetos contaminados), o bien a través del aire (al estornudar o al toser).

Básicamente consiste en la inflamación de las amígdalas, que como veremos a continuación puede estar causada tanto por una infección viral o vírica, como por una infección de origen bacteriano.

En el caso de la amigdalitis de origen bacteriano, lo más común es que sea causada por infecciones bacterianas comunes, como es el caso de la conocida como faringitis estreptocócica (infección de la garganta causada por el estreptococo del grupo A, ocasionando síntomas como irritación y dolor).

Esta amigdalitis ocasiona la inflamación de una o las dos amígdalas palatinas, que encontramos situadas a ambos lados de la garganta, en la pared lateral de la orofaringe, y que consisten en masas de tejido carnosas y de forma oval.

Amigdalitis vírica y bacteriana, ¿cuáles son sus diferencias?

Como su propio nombre indica, la principal diferencia entre una amigdalitis viral y una amigdalitis bacteriana es la causa que ocasione la infección. Y es que, mientras que en la amigdalitis viral la causa debemos encontrarla en la infección ocasionada por un virus, en el caso de la amigdalitis bacteriana se debe -obviamente- a bacterias.

La amigdalitis vírica

La amigdalitis vírica es una de las más comunes y habituales. De hecho, la mayoría de las amigdalitis (o inflamación de las amígdalas) son causadas por virus, estimándose que 2 de cada 3 casos son ocasionados por éstos.

Entre los virus que más comúnmente suelen causar amigdalitis, podemos mencionar:

  • Adenovirus: familia de virus que no solo pueden causar infecciones en las vías respiratorias, sino también gastroenteritis, conjuntivitis y cistitis hemorrágica.
  • Virus de la influenza: es la principal causa de gripe o gripa, causada por el virus influenzavirus A o B.
  • Enterovirus: género de virus comunes que pueden encontrarse habitualmente en las secreciones respiratorias y deposiciones de personas infectadas.
  • Virus Epstein-Barr: virus causante de la mononucleosis aguda infecciosa, perteneciente a la familia de los herpesvirus.
  • Virus parainfluenza: también conocido como virus paragripal, se relaciona con virus causantes de parotiditis.
  • Virus del herpes simple: causantes de enfermedades infecciosas inflamatorias de tipo vírico. Dependiendo del tipo o género puede afectar a distintas partes del cuerpo, no solo a las vías respiratorias, sino también a las mucosas y la piel.

Se trata de un tipo de infección más común en niños pequeños.

Amigdalitis

La amigdalitis bacteriana

La causa fundamental cuando nos encontramos frente a una amigdalitis bacteriana es la causada por los Streptococcus pyogene. Debemos tener en cuenta que se trata de un tipo de amigdalitis en realidad poco común en niños pequeños (menores de 3 años), siendo más habitual en niños mayores, jóvenes y adultos.

El tratamiento médico de elección en estos casos son los antibióticos, habitualmente penicilina/amoxicilina oral cada 12 horas, entre 8 a 10 días.

Síntomas de la amigdalitis

Como regla general, los síntomas de la amigdalitis son los siguientes:

  • Dolor de garganta que puede ser fuerte y dura más de 48 horas (2 días)
  • Fiebre, sensación de escalofríos
  • Dificultad para deglutir
  • Dolor de oído
  • Dolor de cabeza
  • Sensibilidad de la garganta
  • Sensibilidad de la mandíbula

No obstante, dependiendo de si la amigdalitis ha sido causada por virus o por bacterias sus síntomas tienden a variar. Por ejemplo, en caso de amigdalitis vírica es común que aparezcan dolores de garganta fuertes, fiebre no muy elevada, mucosidad y conjuntivitis. Como conoceremos a continuación.

Síntomas de la amigdalitis causada por virus:

  • Comienzo gradual.
  • Empeoramiento progresivo.
  • Fiebre moderada, inferior a 39ºC.
  • Enrojecimiento de las amígdalas.
  • Dolor de garganta moderado.
  • Pequeños ganglios en el cuello.
  • Aumento leve a moderado del tamaño de una o ambas anginas.

Síntomas de la amigdalitis causada por bacterias:

  • Comienzo brusco.
  • Fiebre elevada, superior a 39ºC.
  • Aumento del tamaño de los ganglios del cuello (habitualmente dolorosos a la palpación).
  • Dolor de cabeza y/o abdominal.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Amígdalas muy enrojecidas, con aumento de tamaño y presencia en su superficie de pequeñas hemorragias, placas blanquecinas o focos de pus.

Sintomas de la amigdalitis

Causas de la amigdalitis

La causa más frecuente de amigalitis es la colonización de la amígdala por virus que afectan generalmente al tracto respiratorio. También podemos encontrarnos con otros virus, como el causante de la mononucleosis, o bien el VIH o herpes.

También puede ser producida por la colonización de la amígdala por bacterias que, habitualmente, tienden a proceder del tracto respiratorio, la orofaringe o la piel. El más común es la amigdalitis estreptocócica, producida por la bacteria Streptococo.

Tratamiento de la amigdalitis

El tratamiento médico dependerá fundamentalmente de si nos encontramos ante una amigdalitis causada por virus o por bacterias. No obstante, como regla general, se aconseja tomar alimentos triturados templados (para evitar producir más daño en la garganta), así como bebidas frías o a temperatura ambiente.

Tratamiento de la amigdalitis producida por bacterias

Este tratamiento requiere el uso de un antibiótico específico frente al germen que haya causado la infección. Además, se utilizan antitérmicos-analgésicos que permiten mitigar el dolor y reducir la fiebre.

Tratamiento de la amigdalitis producida por virus

El tratamiento es fundamentalmente sintomático, utilizándose para ello antitérmicos-analgésicos que permiten el control tanto de la fiebre como del dolor.

Los enjuagues con colutorios antisépticos varias veces al día pueden ayudar a evitar la colonización de las amígdalas por bacterias, o de la faringe.

Amigdalitis: síntomas, causas y tratamiento
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