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Alimentos probióticos y prebióticos: diferencias

¿Cuáles son las diferencias entre los alimentos probióticos y los alimentos prebióticos? Te desvelamos en qué se diferencian estos grupos de alimentos funcionales.

Los encontramos en las estanterías de los supermercados, y también en muchas tiendas de dietética, ecológicas y en herbolarios. Te hablamos tanto de los alimentos probióticos como de los alimentos prebióticos, sobre los que seguramente en muchos momentos habrás oído hablar.

Ambos cuentan con una característica en común: son alimentos funcionales, lo que significa que además de sus virtudes y cualidades nutricionales, aportan interesantísimos beneficios y propiedades, haciéndolos especialmente recomendados dentro de una alimentación equilibrada y para disfrutar de una buena salud.

Diferencias de los probióticos y prebióticos

No obstante, las particularidades de cada grupo son diferentes, de forma que tanto sus propiedades como sus cualidades son igualmente diversas. De ahí que siempre sea útil y adecuado conocer sus diferencias básicas.

Los alimentos probióticos

Son alimentos que confieren y aportan al organismo diferentes microorganismos vivos, los cuales ejercen efectos positivos sobre la salud, particularmente sobre la flora intestinal y estimulan el desarrollo de bacterias beneficiosas.

Además, ayudan a estimular las defensas de nuestro organismo al potenciar nuestro sistema inmunitario, manteniendo un adecuado equilibrio de la flora bacteriana intestinal.

Podemos encontrarlos en yogures y otros lácteos fermentados, y los más comunes y conocidos son los bifidus o el lactobacillus acidofilus.

Los alimentos prebióticos

Son compuestos no digeribles por parte de nuestro sistema digestivo, pero ayudan a mejorar nuestra salud al estimular, en el colon, el crecimiento de bacterias intestinales saludables y beneficiosas para nuestra flora intestinal.

Podemos encontrarlos de manera natural en alimentos como los plátanos, tomates, puerros, cebolla, espárragos y los ajos, así como en productos lácteos, bebidas y galletas. Los más comunes son la inulina, galacto-oligosacáridos, oligo-fructosa y lactulosa.

Imagen | litlnemo

Este artículo se publica solo con fines informativos. No puede ni debe sustituir la consulta a un Nutricionista. Le aconsejamos consultar a su Nutricionista de confianza.

Christian Pérez

Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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