3 consejos para dejar de fumar de forma sana y asequible

¿Quieres cumplir el objetivo de dejar de fumar de una vez por todas? Te proponemos 3 trucos útiles que te serán de gran ayuda, no solo por sencillos sino por efectivos.

El tabaco se cobra la vida de millones de personas al año en todo el mundo. Lo peor del asunto es que muchas de estas víctimas se producen de forma indirecta a través del humo proveniente de otros fumadores que se encuentran cerca. Es lo que se conoce popular y médicamente con el nombre de fumadores pasivos; esto es, personas que no fuman pero sin embargo inhalan el humo del tabaco de algún individuo que sí lo está haciendo y que por tanto se encuentra cerca.

Sobre sus consecuencias, la realidad es que el cigarro afecta no solo al sistema respiratorio y a los pulmones, tal y como habitualmente tienden a pensar muchos fumadores. Afecta en definitiva a prácticamente todo el cuerpo, desde el aparato digestivo al aparato circulatorio, pasando incluso por la piel y por nuestra propia fertilidad.

Métodos para dejar de fumar

¿Y vosotros? ¿Sois fumadores asiduos pero no sabéis como dejar este más que nocivo hábito? Pues no os preocupéis ya que desde Natursan hemos preparado tres métodos para dejar de fumar que seguro que os van a ser de gran utilidad.

Perseverancia y constancia

Queríamos empezar este artículo hablándoos primero de la perseverancia y constancia. Podéis estar muy seguros que sin estos dos valores será realmente difícil dejar de fumar. Mucha gente piensa que existen fórmulas mágicas para dejar este hábito prácticamente de la noche a la mañana.

Pero nada más lejos de la realidad. Este será un proceso largo y muy duro que requerirá que tengáis una gran fuerza de voluntad que tendréis que ir desarrollando a lo largo de los próximos meses.

Trucos para dejar el tabaco

Esto es como cualquier meta que nos propongamos en la vida. Primero se empieza poco a poco. Es como un camino hacia la cima. En primer lugar se empieza por las partes más llanas y planas para ir pasando por las zonas de más desnivel, hasta finalmente llegar al punto más álgido. Desde ahí será posible disfrutar de unas grandes vistas, mientras expiras un aire puro para tus pulmones que ya no están malgastados por el humo del tabaco.

 Equilibra cuerpo y mente

Es muy probable que durante todo el proceso de dejar de fumar os entren unas ganas irremediables de “tirar la toalla” para ir al bar de la esquina y comprar una cajetilla de tabaco. Pero recordad que esto son solo órdenes que nos manda nuestra mente provocadas por el síndrome de abstinencia que crean los cigarrillos. Ante esta situación, ¿no creéis que es buena idea engañar a nuestro cerebro para que deje de mandarnos señales?

Una buena forma de conseguirlo es a través del deporte. Con cualquier práctica deportiva conseguiréis aislaros de todos vuestros problemas relacionados con el tabaco mientras que al mismo tiempo ejercitáis todos vuestros músculos y articulaciones. Así mismo, gracias a las endorfinas que se liberan en todo este proceso, conseguiréis sentiros mucho mejor a largo plazo, algo que os ayudará a olvidaros en parte del tabaco.

Tabaco

Ocurre también lo mismo en esas horas muertas cuando no tenemos nada que hacer. Si mantenemos a la mente ocupada leyendo un libro, viendo una serie o aprendiendo un idioma por nuestra cuenta, seguro que olvidaremos el hábito de fumar un cigarrillo por mera inercia.

Ponerse pequeños objetivos puede resultar muy útil

Dejar de fumar de la noche a la mañana puede ser un método de lo más contraproducente. De hecho, son muchas las personas que hacen esto pensando que a los pocos días van a dejar de fumar. Sin embargo, pasado una semana o incluso un mes vuelven a recaer en el tabaquismo de forma estrepitosa.

Ante esto, lo mejor que se puede hacer es ir poniéndose pequeñas metas y objetivos como bien hemos explicado en el primer punto. Existen muchas técnicas para que todo este proceso sea algo más ameno. Entre ellos, cabe destacar ir poniendo todo el dinero que te ahorrarías al comprar una cajetilla de tabaco en una gran hucha.

Fumar

Una vez que se haya dejado y olvidado el tabaco de forma definitiva, se puede romper e invertir todo el dinero en una buena comida o  incluso en un viaje con nuestra pareja o amigos más cercanos.

También es buena idea cambiar los hábitos del hábito y cambiarlos por pequeños placeres. Para ello, es interesante tener a mano unas chocolatinas o cualquier dulce y tomarlo justo después de esos momentos que siempre asociábamos a un cigarrillo.  Una vez que habéis leído todos estos consejos ¿A que ahora os parece un poco más “asequible” dejar de fumar? Ponedlos en práctica en cuanto podáis. Seguro que vuestros pulmones y salud en general os lo agradecerá enormemente.

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