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Tratamientos estéticos para eliminar manchas en la piel

Las manchas oscuras en la piel pueden acabar convirtiéndose en un problema sumamente antiestético, especialmente cuando se forman en áreas muy visibles del cuerpo, como por ejemplo podría ser el caso de la cara, y cuando, además, lo hacen de manera agrupada, haciéndose muchísimo más evidentes.

En este sentido, aunque es cierto que existen una amplísima diversidad de remedios naturales útiles para elaborar diferentes remedios en casa para tratar de eliminarlas o, al menos, disminuirlas aclarando la piel de manera totalmente natural, en ocasiones puede no ser suficiente.

Así, optar por algunas de las formas eficaces para eliminar las manchas oscuras de la piel puede acabar convirtiéndose en una opción excelente, como muchos de los tratamientos estéticos que hoy en día utilizan la mayoría de dermatólogos y especialistas en belleza. En esta ocasión pasamos a hablarte acerca de las diferentes opciones que existen, descubriendo sus principales cualidades, cómo se aplican, en qué consisten y, sobre todo, cuándo escoger una opción por encima de la otra. ¿Te animas a descubrirlos con nosotros?

Tratamientos estéticos para eliminar manchas en la piel

¿Sabes por qué se forman las manchas oscuras en la piel?

Aunque el daño solar es considerado como uno de los principales factores que influyen de manera más o menos decisiva en la formación de las manchas oscuras en la piel, la realidad es que nos encontramos ante una combinación de diferentes elementos que, mezclados entre sí, pueden hacer que tendamos a ser más propensos que otras personas.

Por ejemplo, se sabe que tanto los caucásicos como los asiáticos tienden a ser genéticamente más propensos a tener manchas oscuras en su piel. A la misma vez que, los caucáusicos, también presentan una mayor probabilidad de desarrollar una mayor cantidad de arrugas, a medida que envejecen. 

Cuando la genética influye muchísimo en la formación de las arrugas, significa que la persona posee una mayor cantidad de melanina, que como posiblemente sepas, consiste en un pigmento naturalmente presente en la piel, que es, en definitiva, el que proporciona la tonalidad de la misma.

Así, cuando ocurre una determinada inflamación o daño, desencadenado por algo tan pequeño como un grano (acné), por la exposición a los rayos ultravioleta sin la debida protección, o los cambios hormonales asociados a la edad, o al embarazo, la medida se produce en exceso como parte del mecanismo de defensa de la piel. De manera que, a medida que el pigmento -la melanina- se agrupa, surge la hiperpigmentación, dando como resultado final la aparición de las manchas oscuras en la piel.

Como ya te hemos comentado en momentos anteriores, es cierto que para deshacerse de las manchas oscuras es necesario seguir una rutina rigurosa de cuidado de la piel, utilizando para ello determinados productos específicos que actúen limpiándola, exfoliándola y, finalmente, aclarándola. 

Pero se trata de algo enormemente difícil de conseguir, lo que significa que, en ocasiones, sobre todo cuando no se aplica el tratamiento adecuado, acabar con ellas puede acabar siendo muy complicado. 

Especialmente si tenemos en cuenta que muchos de los productos tópicos habitualmente utilizados para el cuidado de la piel, y sobre todo con este fin, únicamente funcionan en las capas epidérmicas, que son las capas superiores de la piel, y la melanina se puede agrupar, sin embargo, en las distintas capas de la piel. Por lo que puede ocurrir que, al final, ese determinado producto no alcance la capa donde la melanina sí se encuentra agrupada en grandes cantidades, de manera que no actuará directamente sobre la mancha oscura.

Por suerte, los dermatólogos tienen diferentes opciones a la hora de averiguar si una mancha oscura se encuentra en la superficie, o un poco más profunda. Una opción útil, que incluso podemos también nosotros seguir en casa, es fijarnos en la definición del punto oscuro, o mancha. Por ejemplo, si el borde de la mancha está claramente definido, podría ser una indicación de que se encuentra en las capas epidérmicas de la piel. Sin embargo, cuando los bordes se visualizan ligeramente borrosos, podría ser una señal de que, en realidad, la mancha ha empezado a producirse en las capas más profundas de la piel. Cuando es así, lo más habitual es que sean manchas con un color mucho más claro, no siendo tan oscuras.

Existen una amplia diversidad de tratamientos estéticos que, correctamente adecuados, pueden ser de muchísima utilidad a la hora de ayudar a aclarar o desvanecer el exceso de pigmentación. 

Lee además: Ajo para eliminar manchas en la piel

Exfoliación química: qué es, para qué sirve y por qué puede ser útil

La exfoliación química consiste en un tratamiento estético y de belleza que puede ayudar de forma muy positiva a la hora de mejorar la apariencia de la piel. Puede realizarse en la piel de la cara, del cuello o de las manos, y se pueden utilizar para una amplia variedad de problemas cutáneos, además de para ayudar a reducir las manchas de la edad, las pecas o las manchas oscuras (melasma) que habitualmente se forman como consecuencia de los cambios hormonales relacionados directamente con el embarazo, o con el consumo de píldoras anticonceptivas:

  • Tratar las arrugas y las líneas finas de expresión causadas tanto por el envejecimiento prematuro como por la acción de los rayos ultravioleta (o, lo que es lo mismo, el daño solar).
  • Mejorar la apariencia de cicatrices leves, especialmente las causadas por los brotes de acné severos.
  • Tratar determinados tipos de acné.
  • Reducir las líneas finas que surgen sobre todo alrededor de la boca y debajo de los ojos.

En definitiva, la exfoliación química es especialmente útil para mejorar la apariencia de la piel en general, y dado que el daño solar suele ser una causa común de manchas oscuras, es evidente que las áreas de la piel afectadas pueden mejorar muchísimo después del conocido como peeling químico.

Pero, ¿quién puede someterse a una exfoliación química? Por lo general, se recomienda especialmente a aquellas personas que tengan la piel clara y el cabello claro, dado que el riesgo de que se produzca un tono desigual de la piel es mucho menor, en comparación con quienes tienen la piel más oscura.

Tampoco todos los problemas cutáneos pueden ser tratados con la exfoliación química. Por ejemplo, las protuberancias y las arrugas más severas nos suelen responder muy bien a este tipo de tratamiento, de manera que para estos casos lo más adecuado es atender a la recomendación del dermatólogo/a, quien probablemente opte por otros tratamientos estéticos más aconsejables, como un estiramiento facial, el rejuvenecimiento con láser o el relleno de los tejidos blandos con grasa o con colágeno.

Cómo se hace una exfoliación química

Al tratarse de un procedimiento ambulatorio, y bastante sencillo, es muy habitual que el dermatólogo lo lleve a cabo en la consulta sin la necesidad de llevar a cabo ningún tipo de acción especial. Pero sí es necesario seguir una serie de pasos antes de aplicar el producto utilizado para el peeling químico.

En un principio, es fundamental limpiar la piel en profundidad, para eliminar los productos cosméticos que puedan haber en la piel (maquillaje), así como la suciedad acumulada en la misma, lo que incluye no solo células muertas, sino la grasa o sebo y la propia contaminación ambiental. 

Luego, una vez limpiada la piel a fondo, lo más común es que se utilice algún ácido con cualidades exfoliantes, como:

  • Ácido glicólico. Consiste en un ácido típicamente derivado de la caña de azúcar, el cual pertenece a la familia de los alfa-hidroxiácido (AHA). Es un ingrediente muy común en muchos productos de belleza, puesto que gracias a que se trata de una molécula de pequeñísimo tamaño, tiene la capacidad de penetrar en la piel con bastante facilidad. Su función principal, precisamente, es la de exfoliar la piel en profundidad, ayudando a que las células muertas literalmente “se despeguen” entre sí. Por este motivo, al ayudar a la renovación natural de la piel, no es solo excelente a la hora de reducir las manchas oscuras, sino que puede ayudar a la hora de reducir el acné, al disminuir la presencia de las células muertas que acaban obstruyendo los poros. Y, además, es enormemente útil para reducir la apariencia de cicatrices viejas, y prevenir el envejecimiento prematuro.
  • Ácido salicílico. Consiste en un beta-hidroxiácido enormemente conocido por sus cualidades para reducir los brotes de acné, al ayudar a exfoliar la piel, manteniendo los poros limpios. Concretamente, este ácido es capaz de penetrar en la piel y actuar disolviendo las células muertas que hbaitualmente obstruyen los poros. Eso sí, es necesario esperar algunas semanas para poder ver un resultado o un efecto mucho más completo. Aunque también lo podemos encontrar en muchos productos de belleza, lo cierto es que cuando se aplica como un agente químico en la exfoliación química, se utiliza en concentraciones muchísimo más altas. Y, efectivamente, es útil no solo a la hora de reducir las manchas oscuras asociadas a la edad, sino el melasma, las cicatrices del acné y el propio acné en sí mismo.
  • Ácido láctico. Como imaginamos puedas suponer, consiste en un ácido que encontramos de manera natural en los lácteos, en especial el yogur y el suero de leche, y es producido naturalmente por las bacterias. Es también conocido bajo el nombre de lactato, y consiste en un alfa-hidroxiácido comúnmente utilizado en muchos productos para el cuidado de la piel, así como en tratamientos más profesionales (como sería el caso de la exfoliación química). Actúa exfoliando la piel, ayudando a las células viejas, y opacas, presentes en la superficie de la piel a desprenderse mejor, al disolver los enlaces que las mantienen unidas. Por tanto, acelera el recambio celular y estimula finalmente la renovación celular, por ello es ideal a la hora de mejorar la apariencia de las líneas finas y las arrugas, y  sobre todo, para aclarar las manchas oscuras. 
  • Ácido carbólico. Consiste en un fenol que se convierte posiblemente en uno de los ingredientes que más profunda e intensamente actúan cuando se utiliza mediante una exfoliación química, dado que penetra en la piel con mayor profundidad. Por este motivo, se utiliza sobre todo en el tratamiento de las manchas oscuras, las cicatrices del acné y las arrugas gruesas. Se convierte, por tanto, en una opción muy útil para aquellas piel muy dañadas por el sol. Incluso se suele utilizar en el tratamiento de tumores precancerosos cutáneos, en particular cuando éstos aparecen en el rostro.
  • Ácido tricloroacético. También conocido como TCA, consiste en un ácido orgánico, derivado fundamentalmente del ácido acético, el cual puede ayudar a la hora de tratar una gran variedad de problemas de la piel, desde las propias manchas oscuras a los poros grandes, pasando por la decoloración, la piel flácida, el acné y las cicatrices del acné. Pueden ser de resistencia superficial, media o profunda, aunque en la mayoría de las ocasiones, las exfoliaciones químicas llevadas a cabo con este ácido suelen ser de resistencia media, de manera que, siempre, deben ser aplicadas por dermatólogo o en definitiva por un profesional certificado en el cuidado de la piel. Es útil, por tanto, para eliminar las células muertas de la piel, revelando las capas de la piel más nuevas y lisas, existentes a continuación.

 Todos estos ácidos actúan creando una herida, total y absolutamente controlada por el dermatólogo, que ayuda a que la piel sane posteriormente dejando que, al final, esa piel nueva tome su luga.

Por este motivo, suele ser común que la mayoría de las personas que se someten a una exfoliación química, durante su realización sientan una sensación de ardor, la cual dura entre 5 a 10 minutos. Luego, le sigue una sensación punzante. Es posible que después de una exfoliación más profunda necesites algún medicamento para el dolor. Por otro lado, las compresas frías sobre la piel pueden ayudar a aliviar las molestias.

Dependiendo del tipo de exfoliación química que el profesional haya llevado a cabo, lo más común es que se produzca una reacción parecida a la que ocurre con las quemaduras solares. Es decir, la exfoliación generalmente implica la aparición de un enrojecimiento, seguido de una descamación, la cual suele finalizar entre 3 a 7 días después.

En el caso de que la exfoliación sea media, o profunda, pueden surgir otros síntomas como hinchazón y ampollas, que pueden romperse para formar costras, volverse marrones y desprenderse después de 7 a 14 días. Eso sí, mientras que las exfoliaciones suaves se pueden repetir a intervalos de una a cuatro semanas, hasta que se consiga el resultado deseado, las exfoliaciones más profundas se pueden repetir en seis a 12 meses, siempre que sea necesario. 

Complicaciones que pueden surgir

Algunos tipos de piel pueden presentar una mayor probabilidad de desarrollar un cambio de color en la piel después de una exfoliación química, que puede ser temporal o permanente. Determinados antecedentes familiares, un embarazo posterior o tomar píldoras anticonceptivas pueden influir en ello.

También pueden surgir algunas cicatrices en la cara, aunque pueden tratarse con excelentes resultados. Por otro lado, se sabe que, en caso de antecedentes de brotes de herpes, existiría un riesgo bajo de que el herpes labial pudiera reactivarse. Por tanto, ante cualquier duda lo más recomendable es consultarlas primero con el dermatólogo.

Recomendación importante: Es imprescindible evitar el sol después de una exfoliación química, al menos durante varios meses, dado que la piel, al principio, tenderá a ser mucho más frágil.

Exfoliación química

Microdermoabrasión

Es bastante probable que ya hayas oído hablar acerca de la microdermoabrasión, uno de los tratamientos estéticos más revolucionarios de los últimos tiempos. Y que, de hecho, ha ganado en popularidad en los últimos años.

Básicamente consiste en un método terapéutico, el cual destaca principalmente por no ser invasivo, en el que se usan pequeños cristales, o cualquier otra superficie exfoliante, con el fin de retirar la capa de células muertas situadas en la superficie, que habitualmente tienden a acumularse sobre la piel.

Así, el dermatólogo aplica la microdermoabrasión, y retira la capa superior de la piel (también conocido como estrato córneo), el cuerpo tiende a interpretarlo como si de una lesión se tratara. Por tanto, actuará activamente reemplazando las células de la piel que se han perdido, con células nuevas y, por tanto, saludables. 

El procedimiento suele durar alrededor de 30 minutos, cuando es aplicado sobre la cara, y las máquinas o dispositivos utilizados durante el tratamiento pueden pulir la piel utilizando una corriente de cristales finos, o una punta de diamante. Además, algunos dispositivos algo más innovadores son capaces incluso de aspirar las células de la piel que se despegan de la cara, acelerando por tanto el proceso posterior de curación.

Al igual que ocurre con otros tratamientos estéticos similares, que tienden a alterar la superficie de la piel, o penetrar profundamente en ella, la microdermabrasión es completamente segura. Eso sí, debe ser realizada por un dermatólogo o por un profesional debidamente certificado en este tipo de tratamiento.

Es un tratamiento de elección a la hora de reducir las líneas finas y arrugas, las manchas de la edad (o cualquier otro problema relacionado con la hiperpigmentación), la presencia de poros dilatados o puntos negros, acné y cicatrices de acné, estrías, tono y textura de la piel desiguales, melasma, daño solar y tez de la piel de aspecto opaco, y por tanto, poco luminoso o brillante, lo que proporciona sin duda un aspecto más envejecido.

En cualquier caso, dado que tiende a ser una opción mucho más segura, y ligeramente más económica, es común que muchas personas elijan la microdermabrasión por encima de las exfoliaciones químicas, o el tratamiento con láser. En cualquier caso, el procedimiento puede resultar un poco incómodo, aunque no suele ser doloroso. Es más, es menos molesto que la exfoliación química, pero la piel puede enrojecerse y sentirse ligeramente más sensible una vez ha finalizado el tratamiento.

En relación a la frecuencia con la que deberíamos someternos a un tratamiento facial de microdermabración dependerá directamente de los objetivos del tratamiento en cuestión. Por ejemplo, la mayoría de los procedimientos llevados a cabo por un profesional dermatólogo suelen tener, a menudo, un impacto mucho mayor, a la vez que se suelen programar en intervalos de 1 a 2 meses

Cómo se realiza la microdermabrasión

Es un procedimiento ligeramente sencillo que se puede practicar en la consulta del dermatólogo, y que suele tardar alrededor de una hora. Para su realización, además, no es necesario el uso de anestesia, o de cualquier otro agente anestésico. Además, es bastante posible que el especialista te recomiende evitar la exposición al sol, la depilación con cera o el uso de cremas autobronceadoras durante al menos una semana antes del tratamiento.

El especialista te indicará que te sientes en una silla reclinable, y luego, una vez haya limpiado la piel en profundidad en lugar de que sea necesario (por ejemplo, si acudes a la consulta con maquillaje o con cualquier otro producto cosmético), utilizará un dispositivo portátil con el que rociará suavemente las partículas, o lijará la capa externa de la piel, en las áreas seleccionadas para el tratamiento.

Finalmente, al acabar el tratamiento, es necesaria la aplicación de una crema hidratante, y un protector solar, dado que la piel tenderá a estar muchísimo más sensible.

No obstante, el procedimiento en sí dependerá del dispositivo específico que se ha utilizado en el tratamiento:

  • Microdermabrasión de cristal. Conocida también con el nombre de microdermabrasión cristalina, consiste en usar un dispositivo que emite cristales con el fin de rociar con suavidad cristales finos, eliminando las capas más externas de la piel. Es similar a la microcermabrasión con punta de diamante, puesto que en esta ocasión también las células muertas de la piel serán succionadas de inmediato.
  • Microdermabrasión con punta de diamante. Se utiliza un dispositivo con punta de diamante, diseñada especialmente para exfoliar con suavidad las células muertas en la piel, y a la vez, succionará de inmediato las distintas células muertas que se han desprendido. Dependiendo de la presión aplicada, la profundidad de la abrasión puede verse afectada. Además, el tiempo que la succión puede permanecer en la piel influirá igualmente en los resultados. Es una opción excelente para áreas del rostro mucho más sensibles, como por ejemplo podría ser el caso del área de los ojos, o de la boca.
  • Hydradermabrasion. Consiste en un método más innovador, que implica la combinación de una infusión dérmica simultánea de determinados productos, con la exfoliación sin cristales. Es un procedimiento más nuevo, y revolucionado, capaz de estimular la producción de colágeno y maximizando con ello el flujo sanguíneo a la piel. 

Principales beneficios de la microdermabrasión

Si tienes manchas en la piel, líneas finas y poros obstruidos, no hay duda que eres un buen canditado/a para someterte a un tratamiento de microdermabrasión.

Este procedimiento actúa estimulando el flujo sanguíneo, lo que proporciona una mejora de la nutrición que llega a las células de la piel, mejorando la producción celular, y con ello tanto la elasticidad como la textura de ésta. De ahí que, en caso de tener cicatrices, es especialmente útil para reducir la aparición de cicatrices relacionadas con el acné.

Además, es una opción estética excelente en caso de melasma, sobre todo cuando se combina con una adecuada atención tópica y una protección solar correcta.

Principales efectos secundarios y complicaciones de la microdermabrasión

Como te hemos comentado, es muy común que la piel se muestre enrojecida y ligeramente más sensible. Además, también pueden surgir otros síntomas o efectos secundarios comunes, como la hinchazón o los moratones (como consecuencia del proceso de succión durante el tratamiento). En cualquier caso, estos efectos secundarios tienden a desaparecer a las pocas horas después del tratamiento.

Para intentar reducirlos al máximo, es común que el dermatólogo te recomiende utilizar una crema hidratante, especialmente útil para minimizar el riesgo de que la piel se escame y se seque. El uso del protector solar de forma regular es también extremadamente importante, puesto que en las semanas posteriores al tratamiento, la piel presentará igualmente una mayor sensibilidad al sol.

¿Qué diferencias existen entre un tratamiento profesional y un kit de dermoabrasión que podemos usar en casa?

Hoy en día es posible encontrar en el mercado distintos kits de dermoabrasión para utilizar fácilmente en casa. Básicamente consisten en sets que incluyen un dispositivo, habitualmente con punta de diamante, para su uso sencillo de forma casera. También pueden incorporar cepillos faciales o plumas de microdermabrasión que incorporan un disco gitrtorio con una punta de cristal fabricada en óxido de aluminio.

También podemos encontrarnos con kits que únicamente incluyen cremas con cualidades exfoliantes, que actuarían de manera similar a como lo haría un dispositivo con punta de diamante, al contener en su composición diferentes cristales exfoliantes.

No obstante, aún cuando puedan ser una opción útil para usar en casa, y por tanto sencilla, los resultados no se pueden comparar en absoluto a un tratamiento facial profesional, dado que los dispositivos usados por los dermatólogos en la consulta generalmente poseen un mayor poder, y además, disponen de una mayor capacidad para penetrar con más profundidad, y ofrecer con ello una exfoliación mucho más profunda y precisa.

No te pierdas: Formas eficaces para eliminar las manchas de la piel

Crioterapia

La crioterapia es una técnica que literalmente significa “terapia de frío”. Aunque se puede utilizar en todo el cuerpo, generalmente en la cosmética y dermatología se administra fundamentalmente en una sola área, mediante la conocida como crioterapia localizada

Básicamente consiste en un procedimiento que utiliza frío extremo (habitualmente nitrógeno líquido) para destruir el tejido que se desea eliminar. Se utiliza, por tanto, para tratar distintas lesiones de la piel, como manchas de la edad o manchas solares, pecas o lunares, las cuales pueden ser benignas (es decir, no cancerosos) o bien tratarse de queratosis actínica, que es una lesión precancerosa que surge como un parche escamoso en la piel, y que en caso de no ser tratado, en un porcentaje pequeño de los casos puede convertirse en cáncer de piel superficial en el futuro.

Además, la crioterapia es especialmente útil para salvar el área situada alrededor de las lesiones, así como a reducir al máximo la cicatrización; al menos, tanto como sea posible.

Cómo funciona y cómo se aplica

Durante el procedimiento, el dermatólogo rocía sobre el área de la mancha oscura un poco de nitrógeno líquido, con el fin de congelar la piel para que se aclare y se vuelva blanca. Generalmente suele causar una pequeña ampolla, la cual se curará en torno a una a dos semanas una vez aplicado el tratamiento, y la incómoda mancha solar desaparecerá junto con ella.

También es posible el uso de óxido nitroso, en lugar del nitrógeno líquido, especialmente en caso de manchas oscuras más superficiales, como por ejemplo podría ser el caso de las mencionadas manchas solares. Esto es debido a que no suele ser tan agresivo (si lo comparamos con el efecto del nitrógeno líquido), y a que la probabilidad de que cause la formación de ampollas suele ser más bajo. 

El tratamiento, en definitiva, es enormemente sencillo de aplicar, y en la mayoría de las ocasiones la crioterapia llevará unos pocos minutos. Eso sí, todo dependerá de la cantidad de lesiones de la piel que se hayan tratado en un mismo momento. Aunque es cierto que, en ocasiones, el especialista preferirá hacerlo en varias sesiones.

Una vez aplicado el nitrógeno líquido, y finalizado el procedimiento, el área que ha sido tratado se enrojecerá un poco. Y, como te hemos comentado, lo más normal además es que se forme una ampolla, y surja cierta hinchazón. En caso de que esto ocurra, forma parte del proceso natural de curación de la piel y ayudará a que el resultado sea el esperado, por lo que no es adecuado tocarse la ampolla ni romperla.

Para que el proceso de curación sea el adecuado, es imprescindible lavarse el área tratada suavemente con agua y jabón neutro, diariamente. Es posible que el dermatólogo te recomiende la aplicación de alguna pomada protectora, como por ejemplo vaselina, todos los días durante dos semanas. Esto ayudará a que no se forme costra, y a que el área sane. No obstante, si surge, es aconsejable aplicarse vaselina hasta que la costra se caiga. Por otro lado, es recomendable dejar el área tratada descubierta, aunque no se aconseja exponerla al sol. 

El área tratada comenzará a sanar entre 7 a 10 días después. Y lo más probable es que no deje cicatriz. Una vez que la zona se haya curado por completo, el uso de un protector solar de amplio espectro, de al menos 30, es imprescindible para evitar la formación de cicatrices. Finalmente, es posible que surja algún tipo de decoloración (como la piel más clara, más oscura o enrojecida) en el área que ha sido tratada, la cual puede desaparecer en los meses siguientes, o no.

Por suerte, es un tratamiento sencillo y fácil de aplicar, que se realiza de forma habitual en la consulta del dermatólogo. Además, en la mayoría de las ocasiones es bien tolerada, no causando más problemas que los relacionados únicamente con el proceso natural de curación de la herida.

Luz pulsada intensa

La terapia con luz pulsada intensa consiste en un tratamiento que se utiliza habitualmente para reducir las arrugas y las manchas, convirtiéndose de hecho en una forma tanto de mejorar el color como la textura de la piel, sin utilizar cirugía. Es ideal, por ejemplo, para deshacerse de parte del daño visible ocasionado por la exposición al sol, que es conocido con el nombre de fotoenvejecimiento, el cual se forma principalmente en zonas expuestas habitualmente al sol, como la cara, el pecho, el cuello y las manos. Por tanto, puede ser de enorme utilidad cuando tenemos manchas solares en la piel. Y, además, es útil en caso de marcas de nacimiento, pecas, venas varicosas, rosácea y vasos sanguíneos rotos que aparecen en el rostro.

Y no solo eso: ¿sabías que, además, puede ser enormemente útil a la hora de eliminar o reducir el vello presente en la cara, el cuello, la espalda, el pecho y otras zonas que se deseen eliminar?

Cómo funciona la luz pulsada intensa y cómo se aplica

Las diferentes células de pigmento presentes en la piel (melanina), absorben la energía procedente de la luz, convirtiéndola en calor. Este calor es el encargado de destruir el pigmento no deseado, con el fin de eliminar tanto las manchas oscuras como las pecas. Y si el tratamiento se utiliza con el fin de reducir el vello, destruirá el folículo piloso, evitando que vuelva a crecer en la zona donde ha sido aplicado.

Antes del procedimiento, el especialista examinará la piel. Y, antes de someterte al tratamiento, posiblemente te recomendará evitar ciertas actividades durante al menos dos semanas antes, como: exponerse a la luz solar directa, la depilación, el uso de camas de bronceado y productos autobronceadores, exfoliaciones químicas, inyecciones de colágeno, o tratamientos a base de aspirina o ibuprofeno.

En el momento de someterse a la terapia, el dermatólogo limpiará el área de la piel en profundidad que posteriormente va a ser tratada. Luego frotará un gel frío sobre la piel, y finalmente aplicará pulsos de luz desde el dispositivo de luz pulsada intensa sobre ésta. Durante el período que dure el procedimiento es imprescindible el uso de anteojos oscuros, esencial para proteger nuestros ojos.

Dependiendo de la extensión del área a tratar, y concretamente de la parte del cuerpo que esté siendo tratada, es común que el procedimiento dure entre 20 a 30 minutos. Eso sí, dependiendo de los resultados deseados, podrían ser necesarios entre 3 a 6 tratamientos, con una separación de un mes aproximadamente, para permitir que la piel pueda sanarse.

¿Qué diferencias existen entre la luz pulsada intensa y el tratamiento con láser?

Es normal que creas que existen similitudes entre el tratamiento con láser, que también puede ser útil a la hora de reducir las manchas solares y las manchas de la edad, y la terapia de luz pulsada intensa. Y, en cierto sentido, es verdad, dado que son dos terapias similares.

Sin embargo, en el caso de la luz pulsada intensa se libera una luz de muchas longitudes de ondas diferentes, como si se tratara de un flash fotográfico, por este motivo suele ser más dispersa y estar menos enfocada. Mientras que el láser enfoca únicamente una sola longitud de onda de luz en la piel.

Así, en el caso de la luz pulsada intensa penetra hasta la dermis (la segunda capa de la piel) sin dañar la epidermis (capa superior), de manera que ocasiona menos daño a la piel

No obstante, como opinan los expertos, la realidad es que la terapia de luz pulsada intensa funciona tan bien como los tratamientos con láser, especialmente a la hora de reducir las manchas, las pecas y en el tratamiento de los vasos sanguíneos de la piel.

Complicaciones y efectos secundarios de la luz pulsada intensa

Es común que surjan algunos efectos secundarios, como enrojecimiento o hinchazón leve inmediatamente después de habernos sometido al procedimiento. Si aparece, suele desparecer entre uno a dos días después.

En algunos casos pueden surgir otras complicaciones, como: cambios en el color de la piel, infección, hematomas y quemazón.

Terapia con laser

Terapia con láser

A la hora de tratar las manchas oscuras, y cualquier otro problema relacionado con el envejecimiento natural o prematuro de la piel, no hay duda que la terapia con láser se convierte también en otro de los tratamientos de elección por la mayoría de dermatólogos y profesionales del sector. 

Conocido técnicamente como terapia de rejuvenecimiento con láser, consiste en un procedimiento de cuidado de la piel llevado a cabo exclusivamente por un médico o dermatólogo, en el que se utiliza un láser para ayudar a mejorar no solo la apariencia de la piel, sino también su textura.

Se trata de una técnica en la que se dirigen haces de luz pulsantes concentrados y cortos en la zona o el área de la piel que se desee tratar, eliminando con precisión la piel capa a capa. Por este motivo es una terapia conocida también con los nombres de exfoliación con láser, vaporización con láser o abrasión láser.

Para ello, dependiendo de las necesidades individuales de quien se somete al tratamiento, es posible que el dermatólogo recomiende el uso de un láser ablativo (que incluyen dióxido de carbono o erbio) o un láser no ablativo. En este sentido, los tratamientos de láser con dióxido de carbono se utilizan fundamentalmente a la hora de eliminar las cicatrices, las arrugas más profundas y también las verrugas; mientras que el erbio se usa principalmente para problemas más superficiales de la piel, como las líneas de expresión y las arrugas más finas.

Sea como fuere, tanto los láseres ablativos de dióxido de carbono como los de erbio actúan eliminando las capas externas de la piel, vaporizando aquellas células dañadas a nivel de la superficie.

Los láseres no ablativos, sin embargo, no eliminan ninguna capa de la piel, e incluyen luz pulsada, láser fraccional y láser de tinte pulsado, siendo más útiles en caso de problemas cutáneos relacionados directamente con el acné, las arañas vasculares o la rosácea.

Eso sí, dependiendo del tipo de piel que tengamos podríamos ser, o no, candidatos para este tratamiento. Los mejores candidatos son aquellas personas que tengan un tono de piel más claro, dado que esta terapia conlleva un riesgo reducido de que pueda producirse hiperpigmentación. No ocurriría lo mismo con aquellos que presenten una piel muy oscura, o con estrías.

Beneficios de la terapia con láser

Se trata de una opción excelente no solo para quienes presentan manchas en la piel, sino en caso de líneas finas o arrugas en la frente, alrededor de los ojos y de la boca; cicatrices superficiales asociadas al acné, o cuando la piel no responde como debería luego de un estiramiento facial.

En definitiva, es útil en caso de manchas de la edad y manchas solares, cicatrices, líneas finas de expresión y arrugas, cicatrices relacionadas con el acné, patas de gallo, piel flácida, tono desigual de la piel, verrugas y glándulas sebáceas agrandadas. 

Por otro lado, aún cuando sea útil en caso de cicatrices asociadas al acné, no es recomendable cuando tenemos brotes de acné en el rostro.

Cómo funciona y cómo se aplica

Este tratamiento se dirige a la capa externa de la piel, a la vez que calienta las capas inferiores de la dermis para promover la producción natural de colágeno. Así, estas nuevas fibras ayudarán a producir una nueva piel, con una textura muchísimo más firme y suave al tacto.

Para ello, antes de someterse a la terapia, es imprescindible que la piel deba ser preparada varias semanas antes. El objetivo es conseguir que la tolerancia de la piel mejore, y disminuir a su vez el riesgo de sufrir efectos secundarios.

El día de someterse al procedimiento, el médico aplicará un anestésico tópico en la zona de la piel que vaya a ser tratada, lo que ayudará a reducir el dolor en la zona. Luego, la piel se limpia en profundidad, con el fin de reducir al máximo la presencia de células muertas, la suciedad, las bacterias y el exceso de grasa.

El médico empezará entonces el tratamiento con láser, utilizando para ello la opción que haya elegido. Este láser se mueve lentamente alrededor del área de la piel que se haya designado. Finalmente, el médico envolverá el área tratada con una serie de envolturas, útiles para proteger la piel al final del procedimiento.

Se trata, como vemos, de un procedimiento ambulatorio en el que el médico puede tratar fácilmente las arrugas individuales que surgen alrededor de la boca, los ojos, la frente o simplemente en toda la cara. Así como también las manchas que suelen aparecer en algunas partes del rostro.

En caso de que el dermatólogo únicamente trate algunas partes de la cara, por lo general tardará entre 30 a 45 minutos. Sin embargo, en caso de que se trate de un tratamiento facial completo, o habitual es que se tarde entre 1 hora y media y 2 horas, como máximo.

Por otro lado, en torno a 24 horas después del tratamiento, es necesario limpiar el área tratada entre cuatro a cinco veces cada día, para evitar infecciones. Luego, se debe aplicar una pomada, como por ejemplo podría ser el caso de vaselina, para evitar que se formen costras. Generalmente, las áreas tratadas y debidamente cuidadas suelen tardar alrededor de 2 semanas en sanar, dependiendo, eso sí, de la condición o el problema cutáneo que fue tratado.

Complicaciones y principales efectos secundarios

Existen una serie de riesgos potenciales directamente relacionados con esta terapia. Los más comunes suelen ser:

  • Formación de cicatrices
  • Quemaduras o cualquier otra lesión causada por el calor del láser
  • Cambios en la pigmentación de la piel, lo que podría incluir áreas de piel más claras o incluso más oscuras
  • Infección bacteriana
  • Reactivación del herpes labial

También es posible que, durante el proceso de curación, surjan unas pequeñas protuberancias de color blanco, sobre todo en las diferentes áreas que han sido tratadas con el láser. No obstante, el médico puede tratarlas.

Es común sentir cierta hinchazón después del tratamiento. Para controlar esa hinchazón, sobre todo la que podría surgir alrededor de los ojos, es posible que el médico recete la administración de esteroides. También podría recetarse un antibiótico como medida preventiva, o un medicamento antiviral. Por otro lado, en las primeras 24 a 48 horas, aplicar una bolsa de hielo puede ayudar muchísimo a la hora de reducir esta hinchazón.

Luego, entre las 12 a 72 horas después del procedimiento, es también común sentir cierta picazón. Entre 5 a 7 días después, la piel se volverá seca y se pelará, hasta sanarse por completo.

Por suerte, siempre que se sigan las instrucciones tanto previas como posteriores indicadas por el médico, es posible reducir el riesgo de que surjan este tipo de complicaciones. 

No obstante, una vez que la piel haya sanado, es posible usar maquillaje sin aceite, lo que ayudará a minimizar el enrojecimiento. Además, dado que la piel estará más clara y sensible, es igualmente imprescindible el uso de un protector solar de amplio espectro, que proteja tanto de los rayos UVB como UVA. Y evitar, en la medida de lo posible, la exposición directa al sol, al menos durante los primeros dos o tres meses.

Tratamiento con Láser Fraxel

El conocido como Láser Fraxel es otro de los tratamientos comúnmente utilizados para mejorar la apariencia y la textura de la piel, siendo sumamente útil a la hora de aclarar tanto las manchas de la edad como las manchas solares marrones. Es también conocido como rejuvenecimiento con láser fraccional.

Pero sus cualidades no quedan aquí, puesto que también es capaz de disminuir las cicatrices causadas por el acné, curar determinadas cicatrices traumáticas (como las causadas por lesiones, quemaduras o cicatrices quirúrgicas), suavizar las típicas líneas de expresión, equilibrar el tono desigual de la piel, reducir las estrías y tratar problemas relacionados directamente con la textura.

Además, dado que se trata únicamente una fracción de la piel (generalmente entre el 20 y el 40 por ciento) de la superficie de ésta, la curación es más rápida y segura, disminuyendo muchísimo el riesgo de que puedan surgir complicaciones. 

Es un tratamiento que, de acuerdo a los especialistas, es ideal para cualquier persona de entre 25 a 60 años de edad, pero al existir diferentes dispositivos, y a su vez, distintas configuraciones posibles, estas variaciones pueden afectar a los resultados que se obtendrían con el tratamiento, así como su coste final.

Eso sí, que sea una opción recomendada para casi cualquier persona que desee mejorar la apariencia de su piel, lo cierto es que no es adecuado para quienes tienen la piel sensible o sufran de determinados problemas activos en la piel, como por ejemplo sería el caso del acné, el eccema o la rosácea. Además, los láseres Fraxel más agresivos no son igualmente recomendados para quienes tienen un tono de piel más oscuro, dado que podrían causar problemas de pigmentación. En estos casos, se aconseja usar un láser de acción y efecto más suave, el cual permitiría disfrutar de un resultado excelente.

Cómo funciona y cómo se aplica

Los láseres “fraccionales” (de ahí su nombre técnico) generan una serie de micro lesiones que forman un patrón de luz a modo de cuadrícula, porque el rayo láser se divide a su vez en muchos rayos pequeños.

Estas microlesiones, completa y totalmente dirigidas por el profesional, acaban desencadenando una reacción de curación totalmente natural, pero sin dañar la piel, ayudando a que el cuerpo pueda generar nuevo colágeno directamente sobre un área específica (que, en definitiva, es la que ha sido tratada).

Dicho de otra forma, la energía proporcionada por los láseres genera pequeñas columnas de destrucción térmica en la piel, estimulando la creación de células nuevas y saludables, con el fin de reemplazar las células viejas y dañadas. Es decir, funciona de adentro hacia afuera, acelerando el proceso de curación natural de la piel.

No todos los láseres producen lesiones por igual, o requieren de la misma cantidad/intensidad. Así, podemos diferenciar entre el láser ablativo, que como ya te hemos indicado, se caracteriza por ser un tipo de tratamiento mucho más agresivo al eliminar capas de tejido en la superficie de la piel y estimular el colágeno situado debajo de la superficie, y el no ablativo, mucho menos agresivo y cuyos resultados suelen ser más pequeños o suaves, dado que no se elimina el tejido superficial.

Por suerte, no se necesita demasiada preparación para someterse al tratamiento, salvo conocer de ante mano cómo es el proceso de curación, qué se puede hacer y qué no sería tan recomendable. En este sentido, es esencial evitar el sol y los productos para el cuidado de la piel que sean potencialmente irritantes a lo largo de toda la semana anterior al momento en el que se vaya a aplicar el tratamiento. Esto es fundamental, dado que de esta forma nos aseguraremos de que la piel se encuentre en unas condiciones perfectas para sanarse adecuadamente.

A la hora de aplicarlo, es posible que el dermatólogo aplique un anestésico tópico local en toda la cara, de la misma manera que se hace con la terapia de láser. Aún así, es probable que se tenga la sensación como de pequeños pinchazos y cierta sensación de calor. En este sentido, quienes se han sometido al tratamiento lo identifican como una molestia similar a la causada por una quemadura solar.

Eso sí, dado que lo habitual es que la cara -o la zona a tratar- esté ligeramente entumecida, no tiene por qué ser tan incómodo. Igualmente, si la zona a tratar, por ejemplo, es la zona del escote o de la espalda, entonces el anestésico tópico se aplicará en esa zona concreta.

Una vez aplicado, es común que a los pocos días la piel se vuelva enrojecida, se pele y se escame. Dado que también estará mucho más sensible, es fundamental utilizar grandes cantidades de protección solar, y se deben evitar productos fuertes o recetados para el tratamiento del acné, al menos durante la primera semana.

Se puede limpiar la piel con la ayuda de un limpiador suave y humectante dos veces al día, aunque no se recomienda tocarse la piel en exceso ni rascarse, aún cuando la necesidad -y las ganas- sean muchas. ¿El motivo? Aumentará el enrojecimiento y la piel tardará mucho más en sanarse como es debido. Cuando sea el momento, la piel anterior tratada simplemente caerá, y dará paso a nuevas células.

Principales efectos secundarios a tener en cuenta

Una vez que la sensación de calor desaparece, es común que empiecen a aparecer una serie de pequeñas protuberancias de color marrón, y elevadas, justo en la zona donde se aplicó el láser. Pero no tiende a ser doloroso. Es más, esa sensación parecida a la de una quemadura solar tiende a disiparse apenas unas pocas horas después.

Sea como fuere, no te asustes mucho por la apariencia que tendrá tu piel unas pocas horas después, así como en los días sucesivos, puesto que no será muy agradable que digamos.

A medida que la piel comienza a sanar, ésta se sentirá escamosa y con una ligera picazón. Es aquí donde es fundamental resistir la sensación o el impulso de rascarse, dado que podría arruinar el proceso de curación, haciendo que sea todavía más lento.

En lo referente al tiempo de curación, todo dependerá del tipo de láser que se haya utilizado, la intensidad del tratamiento y el área del cuerpo que ha sido tratada. Se aconseja evitar el sol por completo y permanecer tranquilos en casa durante al menos la primera semana, que es cuando la piel se muestra más enrojecida y pelada. En cualquier caso, en algunos casos, el proceso de curación completa puede demorarse hasta dos semanas.

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Microneedling (Terapia de inducción de colágeno)

Es posible que ya hayas oído hablar acerca del dermaroller, o tratamiento con microagujas, el cual, como veremos detalladamente en el siguiente apartado, está especialmente aconsejado para la eliminación de las manchas de la edad, arrugas, estrías, cicatrices y cicatrices relacionadas con el acné. También puede ser interesante en caso de poros grandes, ante la presencia de un tono desigual de la piel, o incluso para reducir la elasticidad de la piel.

De esta manera, bajo el nombre de Microneedling nos encontramos ante un procedimiento que utiliza la tecnología del dermaroller, usando pequeñas agujas con el fin de pinchar la piel y conseguir la generación de nuevo colágeno y tejido de la piel, para disfrutar con ello de una piel muchísimo más suave, firme y tonificada.

Conocida también con el nombre de terapia de inducción de colágeno, aún cuando la idea de tener una serie de microagujas pinchando en la piel pueda asustar mucho, la realidad es que se trata de un procedimiento mínimamente invasivo, que si quiera requiere tiempo de inactividad tras la aplicación del tratamiento. Además, es seguro para la mayoría de las personas que gozan de buena salud, aunque no está recomendado para mujeres embarazadas y para quienes están bajo tratamiento de determinados fármacos para el acné.

Por tanto, nos encontramos ante un procedimiento cosmético mínimamente invasivo, utilizado con el fin de tratar determinados problemas de la piel, a partir de la producción de nuevo colágeno (de ahí su nombre). Se busca reducir la aparición de cicatrices de acné, estrías y las manchas de la edad.

Básicamente consiste en rodar un rodillo con pequeñas microagujas a lo largo de la piel, las cuales producen microlesiones en la piel que pueden ayudar a mejorar la absorción de los diferentes productos utilizados para el cuidado de la piel, e influir  a su vez en un aumento en la producción de colágeno, minimizando además, por tanto, las líneas finas de expresión y las cicatrices causadas por el acné.

Realizado por un profesional cualificado, como por ejemplo podría ser el caso de un dermatólogo, las microagujas pueden ser enormemente efectivas a la hora de aumentar la absorción y/o penetración del producto tópico sobre la piel, rellenándola.

En el caso de las estrías, por ejemplo, muchos especialistas lo consideran como una de las mejores opciones que existen, puesto que las microagujas mejoran el color y la apariencia de éstas al generar una serie de pequeñas lesiones por pinchazos en la propia estría, de manera que la piel responde creando nuevo colágeno, y rellenando la capa dérmica lesionada. A medida que esta capa se expande, el color se desvanese porque la piel se engrosa, desapareciendo los diferentes vasos sanguíneos que proporcionan a las primeras estrías ese característico color rosado / púrpura.

Cómo funciona el Microneedling y cómo se aplica

Antes de comenzar el tratamiento, alrededor de una hora antes, es probable que el médico utilice un anestésico tópico, lo que ayudará a disminuir las posibilidades de sentir dolor.

Luego, durante el procedimiento de Microneedling, el médico con la ayuda de un dispositivo similar a un bolígrafo, realizará pequeños pinchazos debajo de la piel. Estos pinchazos, dicho sea de paso, tienden a ser tan pequeños que lo más probable es que no sean visibles una vez acabado el procedimiento.

Para que la nueva piel que surja sea lo más uniforme posible, el médico moverá el dispositivo de manera igualmente uniforme a través de toda el área de la piel que se desee tratar.

Después de aproximadamente 30 minutos (que es el tiempo que suele tardar el procedimiento), es posible que el dermatólogo aplique un tratamiento calmante o un suero, con el fin de aliviar las molestias que se puedan sentir y calmar la piel en general. 

Dado que el tratamiento no es invasivo, lo más común es que el tiempo de recuperación sea mínimo. Algunos expertos señalan que los resultados pueden verse un par de semanas después de aplicado el procedimiento. Aunque, como veremos en el apartado siguiente, es común que los primeros días se note irritación y enrojecimiento, respuestas completamente naturales a las pequeñas microlesiones causadas por las microagujas en la piel.

La piel será más sensible al sol, por lo que el uso diario y regular de un protector solar de amplio espectro es simplemente imprescindible. 

Principales riesgos o efectos secundarios

Como ocurre con prácticamente todos los tratamientos y procedimientos cosméticos, el Microneedling no está exento de riesgos. Uno de los efectos secundarios más comunes es la irritación leve de la piel tratada, lo que suele ocurrir o aparecer casi de manera prácticamente inmediata después del tratamiento.

Luego, en los días siguientes, es posible que también surja cierto enrojecimiento. No obstante, en caso de que surjan algunos efectos secundarios más graves, como sangrado, infección, hematomas o si la piel se pela, lo recomendable es acudir a la consulta del médico.

Christian Pérez

Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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