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Para qué sirve un tónico

En lo que al cuidado de la piel se refiere, no hay duda que cuanto antes nos preocupemos en ocuparnos de ella, mayores beneficios obtendremos a la larga. Y es que significará que le estaremos proporcionando toda la hidratación, protección y nutrición que tanto necesita cada día. Y, además, lo estaremos llevando a cabo de forma regular. Para ello, no es necesario esperar a que se empiecen a formar las primeras arrugas, ya que si bien es cierto que éstas forman parte del proceso natural de envejecimiento de nuestro cuerpo (de manera que, en definitiva, simplemente son inevitables), no es lo mismo que surjan a medida que vamos cumpliendo años, a que lo hagan de forma prematura.

Lo cierto es que a la hora de prevenir la formación de las arrugas prematuramente, es esencial intentar cuidar la piel al máximo, manteniendo una rutina de cuidado de la piel a ser posible de forma regular en el tiempo, lo que significa llevarla a cabo, al menos, cada día. Igualmente, es imprescindible evitar o reducir al máximo aquellos hábitos que influyen de manera directa en el envejecimiento prematuro de la piel. Un buen ejemplo lo encontramos en la exposición solar: se calcula que el 80 por ciento del envejecimiento prematuro está directamente causado por el sol (en este caso recibe el nombre de fotoenvejecimiento).

Para qué sirve un tónico

De ahí que sea de vital importancia intentar, al menos, proteger nuestra piel siempre que vayamos a salir al aire libre, y sobre todo, cada vez que vayamos a tomar el sol en la playa o en la piscina, con el uso de un protector solar de amplio espectro -lo que significa que nos protegerá tanto de la acción de los rayos UVA como UVB-, y de al menos un factor de protección solar de 30 o más. Igualmente, también es conveniente no solo aplicarlo 40 minutos antes de salir de casa, sino renovarlo al menos cada 2 horas, y evitar tomar el sol en las horas consideradas como más peligrosas del día (período comprendido entre las 10 horas de la mañana y las 4 horas de la tarde).

Si tenemos en cuenta que, a partir de los 25 años de edad, la producción normal de colágeno por parte de nuestra piel, tiende a disminuir alrededor de un 1 por ciento cada año, es evidente que intentar cuidarla cada día es, cuanto menos, fundamental. Aún cuando, como es lógico suponer en un primer momento, los principales estragos ocasionados por esa disminución natural de colágeno no se vuelva verdaderamente visible hasta pasadas algunas décadas (aún cuando las primeras líneas finas de arrugas y líneas finas de expresión surgen en torno a los 30 años de edad, no es hasta los 45-50 años cuando se comienzan a formar las primeras arrugas más profundas). 

Por tanto, todo lo que hagamos a la hora de cuidar nuestra piel es imprescindible. Y es aún más importante si empezamos cuanto antes. Esto significa que no es necesario esperar a que se formen las primeras arrugas encima de la parte superior del labio o que surjan las conocidas como “patas de gallo” (estas son algunas de las primeras que aparecen en el rostro aún cuando todavía somos bastante jóvenes), para empezar a seguir una rutina de cuidado de la piel diaria, que proporcione a la piel un cuidado regular, utilizando para ello productos especialmente concebidos no solo para nuestro tipo de piel en sí, sino a la hora de proporcionarle nutrientes, ingredientes activos y todo un conjunto de beneficios que no solo se verán a corto plazo, sino particularmente a largo plazo, a medida que avanza el tiempo.

Entre los diferentes productos que deberíamos añadir a nuestra rutina de belleza, el tónico facial es uno de los más interesantes, gracias no solo a su facilidad de uso y aplicación, sino a los diferentes beneficios y cualidades que brinda a la piel cuando lo utilizamos con cierta regularidad. ¿Quieres descubrir más sobre él? Te explicamos en esta ocasión en qué consiste, cuándo usarlo y qué beneficios te proporciona (esto es, cuáles son sus principales usos).

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¿Qué es exactamente un tónico facial?

No hay duda: el cuidado adecuado de la piel de nuestra cara requiere paciencia y constancia. Es esencial llevarla a cabo con cierta regularidad, diariamente, o incluso por la mañana y por la noche. Y también es esencial limpiarla e hidratarla periódicamente. No obstante, los tónicos faciales juegan a su vez un papel ciertamente importante a la hora de asegurarnos de que nuestra piel tendrá una apariencia lo más saludable y limpia posible.

Básicamente un tónico facial se convierte en un paso intermedio para el cuidado de la piel. Se convierte en un producto comúnmente utilizado para ser utilizado después de lavarse la cara (por ejemplo, después de haberte limpiado la piel en profundidad), pero antes de utilizar un suero -o sérum- o la crema hidratante. A menudo se le conoce con otros nombres, como esencia o ácido exfoliante.

Básicamente consiste en un líquido capaz de penetrar rápidamente en la piel, que le proporciona o le brinda un efecto rápido de hidratación, ayudando a eliminar algunas células muertas presentes en la superficie de la piel; aunque, obviamente, no se trata de un exfoliante. El resultado es más que evidente: la piel se muestra más tersa y brillante. Y como opinan la mayoría de expertos, el tónico facial debería formar parte de la rutina de cuidado de la piel, de la misma manera que forman parte los productos humectantes o los sueros.

Hasta hace algunos años, los tónicos faciales se utilizaban como una manera de equilibrar el pH de la piel inmediatamente después de utilizar un producto de jabón alcalino (usado comúnmente durante el procedimiento de limpieza de la piel). Sin embargo, como hoy en día la mayoría de limpiadores que podemos encontrar en las tiendas poseen un pH no solo mucho más equilibrado, sino sobre todo más suave, la mayoría de los tónicos han evolucionado de tal forma que se han convertido en productos propios dedicados para el cuidado de la piel, y no son utilizados únicamente para equilibrar el pH. Esto significa que, ahora, existen una amplia variedad de tónicos que proporcionan diferentes beneficios, en lugar del típico producto astringente que únicamente se utilizaba de vez en cuando.

Eso sí, no debemos confundir un tónico facial con un producto astringente. Pero diferenciarlos es sumamente sencillo y fácil. De hecho, solo debemos tener en cuenta que los astringentes, por lo general, se formulan a base de alcohol solventes, mientras que los tónicos, si bien es cierto que pueden contener también alcohol, a su vez existen opciones disponibles bajo formulación sin alcohol (una opción, no en vano, sumamente útil para pieles secas y sensibles, dado que como probablemente sepas, el alcohol tiende a irritar y a resecar la piel todavía más).

No obstante, es cierto que comparten algunas cualidades básicas. Por ejemplo, los astringentes también ayudan a minimizar la aparición de los poros abiertos o muy grandes. Sin embargo, el alcohol puede terminar resecando demasiado la piel.

Por este motivo, los tónicos faciales sin alcohol se caracterizan por ser más suave y respetuoso con la piel, en comparación con un astringente. Y esto no significa que no sea igual de efectivo. Además, los tónicos -especialmente los formulados sin alcohol- pueden ser utilizados prácticamente todos los días para ayudar a acabar la limpieza de la piel en profundidad. No ocurre lo mismo con los astringentes, que aunque pueden ser igualmente usados diariamente, pueden resecar la piel en exceso, por lo que no es muy adecuado si, además, tendemos a tener la piel ya de por sí seca o demasiado sensible. 

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¿Cuáles son los beneficios del tónico facial? Para qué sirve

No hay duda que, por sus principales cualidades y efectos, los tónicos faciales se convierten en una opción excelente para las personas con la piel grasa o con cierta propensión al acné, así para todas aquellas mujeres que deseen una limpieza adicional después de haber utilizado maquillaje o cualquier otro producto con una textura y consistencia más pesada sobre la piel, como por ejemplo podría ser el caso del protector solar.

Pero esto no es lo único que el tónico facial puede hacer. A continuación te descubrimos algunos de sus principales beneficios para la piel:

Ayuda a restaurar el equilibrio del pH de la piel

Nuestra piel es, por lo general, naturalmente ácida, con un equilibrio de pH que típicamente se sitúa en un promedio de entre cinco y seis (en una escala comprendida originalmente entre 0 a 14).

No obstante, sobre todo después de una limpieza en la que hemos utilizado jabón (por su naturaleza alcalina), este equilibrio natural puede acabar saliéndose de control. Si esto ocurre, la piel necesita “trabajar” horas extras para volver a recuperar sus niveles normales, lo que acabará produciendo una mayor cantidad de aceite.

Por suerte, el uso regular de un tónico facial proporciona un restablecimiento del equilibrio, y además, más rápidamente.

Ayudan a eliminar el maquillaje

¿Sabías que, en origen, los tónicos faciales fueron originalmente diseñados como un paso de limpieza adicional para eliminar tanto las impurezas del maquillaje, como la suciedad y la contaminación ambiental?

Si bien es cierto que los limpiadores han recorrido un largo camino hasta llegar hasta aquí, y pueden ser de enorme ayuda a la hora de eliminar el maquillaje, si no lo haces del todo bien (o incluso no optas por realizar la doble limpieza facial), pueden quedar algunos restos. Por lo que la mejor forma -y más sencilla- de garantizar que tu cutis estará impecablemente limpio es mediante el uso de un tónico

Ayuda a reducir los poros

Los poros pueden obstruirse con bastante facilidad cuando tienes por costumbre dejarte el maquillaje por la noche, cuando no te lo retiras correctamente (por lo que acabas dejándote algunos restos de cosméticos en la piel), o cuando no te limpias la piel en profundidad con regularidad, lo que puede hacer también que el exceso de aceite y de suciedad se acumulen.

Lo cierto es que aplicando una pequeña cantidad de tónico facial a una almohadilla o bolita de algodón suave, y secando suavemente y limpiando la cara con él, ayudará a eliminar el exceso de aceite que podamos tener en la piel, lo que proporcionará un beneficio añadido, puesto que dará la apariencia de tener unos poros muchísimo más pequeños

Proporciona una capa de protección

Dado que los tónicos pueden ser de enorme utilidad a la hora de cerrar y disminuir los poros, apretando los espacios existentes entre las células después de la limpieza, proporciona una capa extra o adicional de protección.

Esto es de mucha ayuda, ya que reduce no solo la penetración de impurezas, sino sobre todo de determinados contaminantes ambiantales. Es más, podría proteger incluso de los minerales presentes en el agua del grifo, y otras sustancias no tan beneficiosas para la salud de la piel, como por ejemplo podría ser el caso del cloro.

En resumidas cuentas, ayuda a mejorar la piel cuando lo necesitamos, proporcionando otra capa de hidratación más sobre todo en aquellos momentos en los que precisamos un aporte extra, y no tenemos la crema hidratante a mano. De hecho, con una rápida inyección del propio tónico en sí con la ayuda de una almohadilla de algodón no solo conseguiremos limpiar nuestra piel, sino que la humedecerá hasta dejarla fresca y suave, ¡sin necesidad de usar agua!.

Actúa de forma similar a una crema hidratante y además refresca la piel

Algunos tónicos faciales, por su composición y por la presencia de determinados ingredientes con cualidades hidratantes, pueden actuar de la misma manera que lo haría un producto humectante, lo que significa que ayudan a preservar la humedad naturalmente presente en la piel.

Además, si en algún momento te has aplicado ya algún tónico sobre la piel, ya que habrás percatado de uno de sus efectos más rápidos y poderosos: sus cualidades refrescantes, dejando la piel completamente revitalizada incluso en aquellos momentos en que no estás en casa, particularmente cuando sientes la piel sucia o demasiado grasa.

Puede ayudar a prevenir la formación de los vellos encarnados

No hay nada más doloroso e incómodo que un vello encarnado. Por suerte, gracias a que algunos tónicos contienen ácido glicólico o cualquier otro alfa hidroxiácido, pueden ayudar a la hora de prevenir los vellos encarnados.

Elimina el exceso de aceite

Cuando la piel produce demasiada cantidad de aceite, y además no hacemos nada por intentar evitar que se acumule manteniendo al menos una rutina de cuidado de la piel específica para pieles grasas, lo más común es que tengamos una mayor tendencia a sufrir problemas relacionados con brotes de acné.

Por suerte, los tónicos faciales son precisamente conocidos por sus cualidades a la hora de eliminar el exceso de aceite, que es en definitiva lo que obstruye los poros y causa a la larga los incómodos y molestos puntos negros.

Lo fundamental si tienes un tipo de piel grasa, propensa a la producción excesiva de aceite, y además propensa al acné, es escoger un tónico facial que contenga ácido salicílico o ácido glicólico en su composición, dado que ayudará a reducir el brillo excesivo y, además, el aceite.

Esta cualidad es aún más interesante si cabe durante los meses de verano, puesto que, cuando tendemos a sudar mucho, esto se combina con el exceso de aceites, bacterias y suciedad, lo que se traduce en un aumento de los brotes de acné. ¿A que sueles sufrir de muchos problemas de granos a lo largo de los meses de verano? Es fundamentalmente por este motivo.

No obstante, hay que tener cierto cuidado con los tónicos que contengan ácido salicílico, puesto que suele tener la reputación de ser ligeramente áspero, ocasionando cierta sequedad en la piel. Por este motivo, los tónicos faciales con ácido salicílico deberían ser utilizados únicamente para combatir problemas relacionados con el acné.

Lo mismo ocurre, por ejemplo, con los tónicos faciales que contengan en su composición peróxido de benzoilo, el cual se usa generalmente para tratar y combatir el acné. En algunas personas, sobre todo para quienes tienen la piel muy sensible, puede acabar siendo enormemente intenso, produciendo más mal que bien.

Básicamente, a continuación te resumimos algunos de los principales beneficios que, de forma regular, nos proporciona el uso de un tónico facial:

  • Ayuda a limpiar la piel, mejorando incluso el efecto del limpiador que hemos utilizado anteriormente.
  • Restaura el equilibrio del pH de la piel.
  • Mantiene alejadas las impurezas como la suciedad, el aceite y el propio maquillaje en sí que no ha podido ser correctamente eliminado con la ayuda del limpiador.
  • Hidrata la piel, añadiendo una capa extra de protección / hidratación.
  • Reduce el acné y las espinillas. De hecho, reduce el riesgo de sufrir brotes de acné.
  • Reduce la apariencia de los poros.
  • Ayuda a unificar el tono de la piel.
  • La piel se torna más joven, suave, tersa y vibrante.

Y lo que es aún mejor: cuando lo usamos de forma diaria conjuntamente con una rutina de cuidado de la piel específica para nuestro tipo de piel, conseguiremos que las líneas finas y las arrugas disminuyan en apariencia.

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¿Cuándo es el mejor momento para usar un tónico?

Aunque la respuesta corta es usarlo inmediatamente después de haberte limpiado la piel en profundidad, la mayoría de especialistas y expertos en belleza aconsejan incluir el tónico en la rutina de cuidado de la piel, no solo por la mañana, sino también por la noche.

De hecho, aconsejan utilizar el tónico facial después de la doble limpieza facial y tras haber exfoliado la piel. Dado que no es recomendable exfoliarte la piel con bastante regularidad (lejos de hacerlo diariamente, lo mejor es hacerlo de una a dos veces a la semana), lo aconsejable entonces es intentar usar el este producto cada día después de la limpieza facial, y cuando te toque exfoliarte la piel, utilizarlo en esa ocasión después de la exfoliación.

Muchos expertos hablan maravillosas de la doble limpieza facial. Y si ya la has probado, es posible que tu también lo hagas. ¿Y cómo hacerla? Es tan simple como aplicarte en un primer momento un limpiador, por ejemplo agua micelar con el que podrás limpiar el maquillaje y la suciedad acumulada a lo largo del día, sin necesidad de enjuagarte la piel, y finalmente usar un limpiador algo más profundo.

Como ya te expusimos en una ocasión anterior, la doble limpieza facial se convierte en la mejor manera de limpiar la piel en profundad, algo elementar si, sobre todo, has llevado maquillaje puesto a lo largo de todo el día, puesto que ayudará a retirarlo de forma efectiva y simple, y te asegurarás que no ha quedado ningún resto de producto cosmético en tu cara. 

Aunque dejarte un poco de maquillaje a la hora de irte a la cama probablemente no cause ningún problema, no ocurrirá lo mismo si tienes por costumbre hacerlo muy a menudo, ya que, de repente, al día siguiente te podrías encontrar con una tez opaca y apagada, sin luz, enrojecida, inflamada, y lo que es aún peor… con un riesgo mayor de brotes de acné como consecuencia de la obstrucción de los poros (efectivamente, provocado por el maquillaje y la suciedad acumuladas a lo largo del día).

Llevar a cabo una limpieza a fondo de la piel, diariamente, es esencial para eliminar la suciedad y la mugre, el maquillaje y las células muertas de la piel. Y esto no solo ofrece los beneficios añadidos de tener la piel perfectamente limpia. ¿Sabías que también ayuda a la hora de conseguir que los ingredientes más beneficiosos que encontrarás en la composición del tónico, puedan llegar mejor a donde verdaderamente es necesario?

Por tanto, es fundamental usar un tónico después de la limpieza. Y como igualmente aconsejan muchos expertos en belleza, es imprescindible hacerlo dentro del siguiente minuto después de haber acabado con la limpieza. ¿Por qué? Lo cierto es que no se trata de una recomendación banal, dada sin sentido. Al contrario, tiene un motivo: la mayoría de las moléculas tienden a penetrar mucho mejor en nuestra piel cuando ésta todavía se encuentra húmeda, por lo que si aplicamos estos ingredientes activos inmediatamente después de haber terminado con el proceso de limpieza, el producto en definitiva acabará ofreciendo los mejores resultados.

Por otro lado, algunos expertos recomiendan utilizar el tónico facial mañana y noche. Especialmente cuando la piel está seca, o se irrita con demasiada facilidad, se aconseja usarlo una vez al día, o cada dos días. Debemos recordar que estos tónicos contienen una serie de ingredientes activos ciertamente potentes. No obstante, si se desea optar por una fórmula más astringente (especialmente diseñadas para pieles propensas al acné o demasiado grasas), lo ideal es usarlo cada dos días, y luego aumentarlo gradualmente en función de cómo la piel vaya respondiendo a él.

En resumidas cuentas, siempre que la piel tolere la formulación, es sumamente recomendable utilizar los tónicos faciales dos veces al día, después de cada limpieza. 

Beneficios del tónico facial

¿Cómo es recomendable aplicar el tónico?

En lo que se refiere al método de aplicación real del tónico facial, no existe una pauta específica sobre su uso, de la misma manera que, por ejemplo, la mayoría de expertos sí que coinciden en el momento de la rutina de cuidado de la piel más oportuno a la hora de usarlo. En este caso, todo dependerá directamente del gusto personal de cada cual.

Así, esto significa que podrías dispensar el tónico en una almohadilla o bolita de algodón y deslizarlo suavemente alrededor de tu cara, trabajando siempre de dentro hacia afuera. O, bien, rociar un poco de producto tonificante en tus manos y golpearlo directamente sobre la piel (aplicándolo, eso sí, con suavidad y delicadeza). Lo cierto es que ambas opciones son igualmente adecuadas: la clave, básicamente, está en utilizar el tónico facial en el momento más oportuno, independientemente de los pasos que sigas a la hora de aplicártelo. 

No obstante, algunos especialistas en belleza aconsejan optar por el conocido como el método de los 7 pasos, una técnica coreana especialmente pensada para recuperar la piel en profundidad, y que consiste básicamente en el acto de aplicar un tónico o una esencia ligera y acuosa en la cara hasta siete veces, justo después de haberte limpiado la piel, e inmediatamente antes de proceder a hidratártela. 

Teóricamente, al aplicarte capas de tónico varias veces, la piel es capaz de absorber una mayor cantidad de ingredientes hidratantes, por lo que podríamos disfrutar de una piel todavía más hidratada y saludable. Y es que, como opinan sus principales defensores, con una única aplicación el producto no consigue alcanzar la epidermis, por lo que se hace necesario recurrir a aplicarlo varias veces. 

Eso sí, para que el tónico actúe como es debido, es esencial optar por un tónico ligero y menos concentrado, de textura acuosa, el cual tiene la ventaja de absorberse muy rápido, no resecar la piel, nutrirla y humedecerla. Además, es imprescindible dejar que el producto en cuestión sea absorbido completamente entre capa y capa. Solo de esta forma nos aseguraremos que el producto penetrará como debe en la piel.

Es mucho mejor, por ejemplo, frotar el tónico alrededor de la cara, empezando desde la conocida como zona T hacia afuera. Se recomienda siempre empezar con una cantidad pequeña, sin exagerar, y luego añadir más cantidad si así lo necesitas.

Básicamente, el proceso a seguir -especialmente si no deseas complicarte mucho- es sumamente sencillo, fácil y simple: remoja una bolita o almohadilla de algodón en el producto tonificante que hayas escogido y pásalo suavemente por la piel, inmediatamente después de haberla limpiado, todas las mañanas y también antes de irte a la cama por la noche. Como te hemos comentado, este debería ser en realidad el segundo paso (recuerda que el primero es limpiarte la piel del rostro en profundidad), con el que preparamos la piel para que pueda absorber mejor el humectante (tercer paso), y los distintos tratamientos de la piel que vayas a usar posteriormente, si existieran (cuarto paso).

No obstante, recuerda algo esencial: la forma en que te apliques el tónico variará según el tipo de tónicoque vayas a usar, y también dependerá de la cantidad deseada. 

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¿Qué tipo de tónico facial usar?

Como ocurre con la mayoría de productos comúnmente utilizados en la rutina de cuidado de la piel (podemos mencionar, por ejemplo, las cremas hidratantes), en el mundo de los tónicos faciales también existe la posibilidad de escoger entre una amplia variedad, lo que dependerá directamente de las necesidades particulares que tenga nuestra piel, así como -evidentemente- nuestro tipo de piel en sí. No es lo mismo usar un tónico para una piel seca, que para una piel con exceso de aceite, arrugas o manchas oscuras.

  • Tónicos faciales para piel sensible. No son adecuados ni recomendados los tónicos que contengan alcohol, dado que acabarán irritando todavía más la piel sensible, y aumentarán el riesgo de resecarla. Lo ideal es buscar un tónico que contenga ingredientes naturales que ayuden a calmar la piel, proporcionando alivio y una hidratación profunda. ¿Lo mejor? Escoger aquellos que únicamente contengan ingredientes cien por cien naturales, y que, sobre todo, no contengan nada de alcohol.
  • Tónicos faciales para piel grasa o con propensión al acné. Lo mejor es optar por un tónico facial a base de ácido glicólico, el cual consiste en un ingrediente común en muchos productos utilizados habitualmente para el cuidado de la piel, y que consiste en un ácido derivado de la caña de azúcar, que pertenece a la familia de los ácido alfa hidroxi, y que consiste en una molécula pequeña capaz de penetrar con bastante facilidad en la piel. Es también adecuado optar por un tónico astringente, que se convierte de hecho en una forma adecuada de equilibrar los niveles de pH de la piel, a la vez que podría actuar como un exfoliante suave con el que ayudar a prevenir futuros brotes de acné. También son interesantes los tónicos con ácido salicílico, lo que proporcionará incluso un mejor estímulo a la hora de aclarar la piel. Igualmente, lo mejor es optar por tónicos sin alcohol y, a  ser posible, con ingredientes cien por cien naturales.
  • Tónicos faciales para poros grandes. Si tienes los poros demasiado grandes y visibles, lo más adecuado es elegir un tónico facial que contenga alfahidroxiácidos, como por ejemplo es el caso del ácido glicólico, sobre el que de hecho ya te hemos hablado en el apartado anterior. Ayudará a eliminar mejor las células muertas que se acumulan alrededor de los poros, y que ocasionan que éstos se vean tan prominentes.
  • Tónicos faciales para la piel opaca. Si sueles tener la tez opaca y sin brillo, los tónicos que contengan ingredientes exfoliantes naturales (como el ácido láctico o el extracto de papaya) son opciones excelentes para conseguir que la piel se ilumine. Eso sí, en esta ocasión es también imprescindible evitar cualquier tónico facial que contenga alcohol entre su composición.
  • Tónicos faciales para la piel seca. Cuando tienes la piel seca un tónico puede ofrecerte la posibilidad de mantenerla debidamente hidratada; siempre, claro está, que se eviten aquellos tónicos que contengan alcohol y que sean astringentes, puesto que, como hemos visto, estos ingredientes pueden acabar siendo demasiado fuertes. Busca tónicos que contengan agua de coco y agua de rosas, que ayudan a nutrir la piel, mientras que el hamamelis ayuda a desintoxicar suavemente las bacterias, a la vez que limpia la piel naturalmente.
  • Tónicos faciales para piel mixta. Una piel mixta significa que es un tipo de piel normal, en algunos lados, mientras que en otras zonas de la cara se aprecia una tendencia más grasosa. Lo mejor en estos casos es optar por un tónico facial que no sea ni demasiado fuerte ni demasiado ligero. Se deben buscar aquellos que ayuden a equilibrar los niveles de pH de la piel mixta, mientras se hidratan las partes resecas y se controlan las manchas y parches grasos. 
  • Tónicos faciales para pieles normales. Si tienes la suerte de tener la piel normal, enhorabuena, puesto que un tónico facial te podrá servir casi a la perfección para usar una amplia variedad de diferentes propósitos. Aunque en estos casos recuerda igualmente que lo más aconsejable es utilizar tónicos con ingredientes naturales, como extracto de té verde o flores de manzanilla, que relajan y cuidan la piel a la vez que aumentan el brillo e igualan el tono.

Como vemos, a menudo podemos encontrarnos diferentes formulaciones especialmente fabricadas para cada tipo de piel. Aunque, dado que el principal objetivo es el de refrescar la piel suavemente, sin restarle humedad natural, en la mayoría de las ocasiones un tónico facial nunca irritará la piel sensible, ni ocasionará la aparición de una sequedad excesiva. No obstante, la clave está en saber cómo usarlo correctamente, y en utilizar, en definitiva, la opción más adecuada en función del tipo de piel que tengamos, o de las necesidades que ésta tenga en un momento determinado.

¿Qué hacer después del tónico facial?

Recuerda que la aplicación del tónico facial debe formar parte de tu rutina diaria de cuidado de la piel, de la misma manera que, por ejemplo, lo hace el limpiador de la piel y el uso del humectante o crema hidratante. Por tanto, la clave está en integrar el producto tonificante en tu rutina diaria, y sobre todo, hacerlo en el momento más adecuado (y oportuno).

No olvides que el momento ideal para aplicarte el tónico es después de la limpieza profunda, cuando la piel está todavía húmeda. Esto significa que, lo mejor, es hacerlo inmediatamente después, en el transcurso de un minuto (como mucho) o menos. Pero, ¿y después? ¿Qué deberíamos hacer una vez nos hemos aplicado el tónico facial?

Una vez aplicado, es aconsejable dejar que penetre en la piel hasta que prácticamente haya desaparecido por completo. Recuerda que, gracias a su textura acuosa y su composición en ingredientes activos, éste tiene la capacidad de penetrar más rápidamente en la piel, sobre todo cuando cumples con el punto esencial de hacerlo justo después de la limpieza, cuando la piel está aún húmeda (dado que favorece y facilita aún más la penetración del producto en cuestión).

Luego es fundamental seguir con tu humectante habitual, que no es más que tu crema hidratante facial favorita. Es igualmente esencial acabar siempre la rutina con la aplicación de la crema hidratante, puesto que ayuda a bloquear el agua presente en la piel, a la vez que absorbe el agua del exterior. El resultado es más que evidente: la piel se ve y se siente más suave absolutamente de inmediato, a la vez que se muestra más saludable. Pero sus cualidades no quedan ahí, puesto que, a la larga, ayuda a prevenir las arrugas y reduce la apariencia cansada del rostro.

No obstante, en relación al tipo de humectante o crema hidratante a utilizar, todo dependerá del momento en el que estés llevando a cabo la rutina de cuidado de la piel. Por ejemplo, si por la mañana sueles limpiarte brevemente la piel del rostro, aplicarte un tónico y usar finalmente crema hidratante para el día, lo mejor es que ésta tenga un protector solar con FPS, lo que ayudará a proteger la piel de los efectos del envejecimiento del sol (no olvides que los rayos ultravioleta causan el 80 por ciento de las arrugas de la piel, y están directamente relacionados con el envejecimiento prematuro, o fotoenvejecimiento). 

Sin embargo, si lo aplicas únicamente por la noche (por ejemplo, en tu rutina de cuidado de la piel nocturna), lo mejor es optar finalmente por una crema hidratante de acción nocturna, que proporcionará los ingredientes necesarios para cuidar e hidratar la piel durante la noche.

Descubre también: Cómo hacer un tónico facial casero

¿Qué ingredientes debe contener nuestro tónico facial?

Una vez tenemos claro qué ingredientes y sustancias deberíamos evitar que contengan nuestro tónico facial (en especial alcohol, así como ácido salicílico y peróxido de benzoilo si no tenemos problemas de acné), lo más adecuado es revisar la etiqueta de ingredientes en busca de compuestos de origen botánico. Y, en particular, son sumamente interesantes algunos de los siguientes:

  • Áloe vera. Es muy popular por su efecto calmante. Cuando lo encontramos en un tónico puede ayudar a la hora de proporcionar un impulso de hidratación, aliviando el enrojecimiento o las molestias temporales.
  • Té verde. Es un ingrediente natural maravilloso cuando lo encontramos como extracto en muchos productos de cuidado de la piel. Es reconocido -y conocido- por sus propiedades antioxidantes naturales, pudiendo igualar la apariencia de la piel y ayudar a rejuvenecerla.
  • Agua de rosas. Consiste básicamente en pétalos de rosa empapados en agua purificada, lo que proporciona excelentes beneficios para la piel. En forma de tónico, por ejemplo, ayuda a eliminar las impurezas de manera total y completamente natural, a la vez que tensa la piel temporalmente. Hidrata la piel de forma natural y ayuda a aumentar la absorción de la crema hidratante cuando es aplicada posteriormente, ayudando a la piel a retener mejor la humedad.
  • Aceite del árbol del té. De manera tradicional, el aceite del árbol del té se ha venido utilizando a la hora de eliminar la acumulación de aceite y suciedad de la superficie de la piel, y gracias a ello, para destapar y desobstruir los poros. Como tónico, por ejemplo, puede minimizar la apariencia de los poros, a la vez que renueva la piel y deja un acabado ligeramente más mate. 

¿Qué hacer en caso de tener la piel sensible? ¿Se puede seguir usando un tónico facial?

Como te hemos comentado, cualquier tipo de piel puede disfrutar de las diferentes cualidades y beneficios que proporciona un tónico facial. Pero cuando tenemos la piel sensible, es de vital importancia fijarnos bien acerca de qué tipo de tónico facial estamos usando; y, sobre todo, qué ingredientes y sustancias activas contiene. Efectivamente, los tónicos para pieles sensibles deben siempre estar libres de alcohol, puesto que el alcohol irrita la piel, y en caso de tenerla ya de por sí sensible (o bastante sensible), aumentará la irritación, el enrojecimiento… y, además, incrementará la sequedad.

Pero el alcohol no es el único ingrediente que puede no ser tan positivo para las pieles sensibles. Por ejemplo, los dermatólogos coinciden en que ciertos ingredientes son irritantes, en particular para la piel sensible, causando algunos problemas. Es el caso del lauril sulfato de sodio (SLS), uno de esos ingredientes comúnmente añadidos a los limpiadores y los jabones en barra. Se trata de un producto químico con cualidades espumantes, que consiste en realidad en un detergente fuerte, el cual puede acabar siendo demasiado irritante. En este sentido, cuando tienes la piel sensible, no solo es fundamental optar por un tónico facial sin alcohol, sino también sin SLS.

Es fundamental encontrar un limpiador suave sin jabón y un tónico sin alcohol para las pieles sensibles, que no reste a la piel nutrientes vitales ni aceites naturales. Por tanto, es la piel la que, al final, determinará qué tipo de limpiador y qué variedad de tónico usar.

El proceso que sigas también es, cuanto menos, fundamental. No es recomendable usar agua caliente o muy fría a la hora de enjuagarte la cara. ¿Lo mejor? Utilizar siempre agua tibia, la cual tiende a ser muchísimo más cómoda para la piel, y más respetuosa. Luego, debes asegurarte de lavarte la cara con la ayuda de un limpiador sin jabón, para eliminar las células muertas de la piel, el maquillaje, el aceite acumulado y los contaminantes. Posteriormente, una vez aplicado el tónico facial sin alcohol para pieles sensibles, recuerda acabar con un humectante sin perfume, especialmente concebido también para su uso en pieles sensibles.

Por otro lado, en caso de que no desees utilizar un tónico facial, existen otros productos que pueden llevar a cabo trabajos similares. Es el caso, por ejemplo, del agua micelar, la cual ha sido específicamente formulada como un segundo paso de limpieza con la que eliminar los restos de suciedad, mugre y maquillaje. Además, se convierte en una forma sencilla de refrescar la piel e hidratarla, reduciendo a su vez el aspecto de los poros en apenas un instante.

No obstante, como opinan los especialistas, cuando ya utilizas agua micelar, es perfectamente posible saltarte el tónico, por lo que no es tan aconsejable utilizar ambos a la vez. A menos, eso sí, que te guste seguir una rutina con absolutamente todos los pasos.

No te vayas sin leer: Tónico agua de rosas

Christian Pérez

Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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