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¿Por qué utilizar un serum con Vitamina C?

Por qué utilizar un serum con Vitamina C

Es posible que no pienses mucho en tu rutina de cuidado de la piel. O que incluso, simplemente, no tengas una. Pero la realidad es que, tal y como opinan -y recomiendan- la mayoría de expertos en belleza, todos deberíamos tener una. La piel se convierte en uno de los órganos más grandes de nuestro cuerpo, y cada día lleva a cabo importantes funciones con la finalidad de protegernos frente a la acción nociva de diferentes elementos dañinos externos.

Por tanto, cuidar la piel y desarrollar una rutina de cuidado de la piel lo más adecuada posible es, cuanto menos, fundamental, dado que ayuda a este importante órgano a realizar mejor su trabajo, y sobre todo, durante un mayor tiempo. ¿Y por qué es fundamental mantener una rutina de belleza en la que se utilicen productos de belleza especialmente concebidos y diseñados tanto para nuestro propio tipo de piel, como para tratar los diferentes problemas y trastornos que han podido surgir en ella?

Debemos tener en cuenta que nuestra piel se desprende cada día. Así, podemos pensar que, hoy, nuestra piel se encuentra perfectamente sana y saludable. Pero lo cierto es que la piel sana que tenemos hoy acabará por desprenderse mañana. Esto significa que, si no la cuidamos cada día, podría pasar a convertirse en una piel opaca, sin brillo, con apariencia apagada… y menos que perfecta. Además, cada tipo de piel es distinta, lo que también se traduce en que algunos tipos de piel (como por ejemplo es el caso de la piel normal) no necesitan una rutina de belleza en sí. Sin embargo, una piel grasa, mixta o seca sí lo necesita. Por lo que todo dependerá de cómo sea nuestra piel.

Además, no podemos olvidarnos de algo imprescindible: la prevención se convierte en la mejor herramienta a la hora de evitar que surjan algunos problemas potenciales. Y, si aparecen, será muchísimo más sencillo poder solucionarlos. De hecho, como opinan muchos especialistas, tomarse unos cuantos minutos cada día para involucrarnos en una rutina de cuidado de la piel es, por lo general, más económico y ocupa menos tiempo que tener que acudir a la consulta del dermatólogo con la finalidad de abordar aquellos problemas de la piel que han surgido como consecuencia de no haber mantenido una adecuada rutina diaria.

También es fundamental tener en cuenta que los pasos que se sigan, así como los productos que usemos, es igualmente importante. Y, particularmente, el orden que sigamos en la aplicación e integración de esos productos en nuestra rutina y, posteriormente, en nuestra piel. En el caso de los sérums, por ejemplo, de nada sirve aplicarlos si antes no hemos limpiado debidamente la piel. 

¿Qué es exactamente un sérum o suero facial con vitamina C?

Cuando pensamos en la rutina de cuidado de la piel nocturna, no hay duda que los sérums faciales paan a convertirse en uno de los elementos principales. Podríamos poner como símil una comida de tres platos: después de haber llevado a cabo la limpieza en profundidad de la piel del rostro (aperitivo), y antes de aplicar nuestro humectante nutritivo favorito (postre), es necesario aplicar el sérum o suero (que nos llena de todos los nutrientes importantes, y que podría convertirse en el plato principal, por así decirlo). De hecho, como ocurre con el plato principal, los sérums pueden contener una amplia variedad de nutrientes sumamente beneficiosos para la piel. 

Pero si en alguna ocasión no has utilizado uno, es posible que tengas ciertas dudas acerca de en qué consiste un suero facial y por qué deberíamos usarlo. Básicamente los sérums faciales son productos concebidos para el cuidado de la piel, especialmente diseñados para proporcionar elevadas concentraciones de ingredientes y agentes activos, específicos para la piel. Por este motivo, hoy en día es posible encontrarnos en las tiendas con diferentes tipos de sueros.

Respecto a su consistencia y textura, en la mayoría de las ocasiones suelen tener una apariencia transparente, y una consistencia en forma de líquido o gel. Básicamente debemos saber que suelen tener una menor espesura, sobre todo si los comparamos con los humectantes. De hecho, como veremos en el apartado especialmente dedicado a ello (en el que descubriremos cuáles son los pasos a seguir para aplicarnos nuestro sérum, y en qué momento de la rutina de belleza debemos hacerlo), es ideal aplicarlos siempre antes de los humectantes, con la finalidad de ayudarlos a retener mejor la humedad.

Es más, ¿sabías que, a menudo, un sérum puede ser capaz de hidratar de forma más efectiva que la mejor de las cremas con una textura más pesada? Esto es debido a que las moléculas presentes en el suero pueden penetrar de verdad en la piel, e hidratarla de manera mucho más profunda, mientras que las cremas con una consistencia mucho ligeramente más pesada suelen asentarse en las capas superiores. Eso sí, no podemos confundirnos: los sérums faciales hidratantes no reemplazan el humectante, pero sí pueden ser capaces de penetrar mejor, y aumentar los efectos hidratantes de este.

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¿Qué beneficios ofrece?

Si existe un sérum facial que ha ganado en popularidad en los últimos años, ese es casi sin ninguna duda el sérum con vitamina C. Como su propio nombre indica, se trata de un producto esencialmente concebido para el cuidado de la piel, que se caracteriza por estar repleto de vitamina C, una vitamina de reconocidísima acción antioxidante, lo que significa que actúa protegiendo la piel al ayudar a prevenir que se formen radicales libres, que son capaces de descomponer el colágeno y la elastina (esenciales para mantener la estructura de la piel, y para mantenerla elástica, flexible y tersa), y que a la larga pueden acabar influyendo muchísimo en la aparición del envejecimiento prematuro. O, lo que es lo mismo, pueden ser los principales culpables de la formación de las primeras arrugas, sobre todo antes de lo habitual.

Como ocurre con la mayoría de sérums faciales, en el caso del suero con vitamina C poseen la consistencia de un gel o líquido, y para disfrutar de sus diferentes cualidades y beneficios es necesario aplicarlo tópicamente sobre la piel. 

Aunque es cierto que es posible obtener vitamina C a través de la alimentación, optando por ejemplo por alimentos con un mayor contenido en esta vitamina, como es el caso de frutas como las naranjas, limones, kiwis, fresas, melones y piñas, o verduras como las coles de Bruselas y el brócoli, no podemos olvidarnos que también está presente de forma natural en la piel. De hecho, ayuda a promover unos niveles de colágeno y antioxidantes óptimos o adecuados, y además, protege la piel contra la acción de los rayos ultravioleta, que suelen causar fotodaño. 

A pesar de que proporcionar a nuestra piel vitamina C a través de la dieta es fundamental, no es suficiente. ¿Por qué? Muy sencillo: la epidermis, la capa más externa de la piel, no tiene vasos sanguíneos para enviar nutrientes a las células de la piel, por lo que lo más adecuado es aplicar directamente la vitamina C por vía tópica. Y es aquí, precisamente, donde nos encontramos con los maravillosos beneficios y cualidades que nos proporcionan los sérums con alto contenido en vitamina C. Pero, ¿cuáles son esas propiedades?

1. Ayuda a proteger la piel

La vitamina C es sumamente conocida por su capacidad natural a la hora de neutralizar la acción de los radicales libres, por lo que puede ayudar muchísimo al mejorar el envejecimiento de la piel, e incluso prevenir el envejecimiento prematuro habitualmente causado por la acción de estos átomos. 

También protege contra el daño causado por el sol, puesto que el daño solar es causado por los radicales libres. Pero para comprender por qué son tan negativos, debemos tener en cuenta cómo funcionan: dado que los radicales libres son átomos a los que les falta un electrón, buscan otros átomos a partir de los cuales puedan “robar” ese electrón faltante, lo que puede acabar ocasionando daños significativos en la piel. 

Dado que la vitamina C es tremendamente rica en antioxidantes naturales, protege las células de la piel al “proporcionar” a estos radicales libres un electrón, convirtiéndolos en inofensivos. Por así decirlo, los radicales libres pierden la capacidad de dañar la piel. Gracias también a esta cualidad, actúa acelerando el recambio celular, lo que ayudará a reemplazar las células dañadas por el sol o por los radicales libres, por otras nuevas y mucho más sanas. Por este motivo, también puede ayudar a calmar las quemaduras solares.

2. Promueve la formación de colágeno y elastina

Se ha demostrado que la vitamina C es capaz de mejorar la síntesis tanto de colágeno como de elastina. El colágeno es esencial a la hora de mantener una piel lo más firme y tersa posible, mientras que la elastina ayuda a que la piel permanezca lo más elástica posible, manteniendo su firmeza cuando se estira y volviendo luego a su lugar (por lo que es ideal para prevenir la flacidez). Sin embargo, a partir de los 25 años de edad la producción de colágeno comienza a ralentizarse en torno a un 1 por ciento cada año. Y, cuando sus niveles empiezan a descender, la piel puede empezar a ceder. 

La investigación ha mostrado que la aplicación de vitamina C por vía tópica es capaz de aumentar la producción de colágeno, como mostró y evidenció un estudio publicado en septiembre de 2015. De hecho, los participantes de este estudio notaron los efectos después de seguir durante 40 día con el tratamiento; aunque observaron un mayor beneficio después de 60 días.

Otro estudio publicado en agosto de 2017 investigó acerca de los roles de la vitamina C en la salud de la piel, encontrando que la aplicación de un sérum con vitamina C podía aumentar la producción de colágeno. Lo que se traduciría en qué, además de impulsar su producción, previene la flacidez de la piel, al proporcionar un efecto más terso y firme.

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3. Actúa como un buen hidratante

Quizá te sorprenda descubrir que un sérum con vitamina C puede ser capaz de hidratar la piel en profundidad, tal vez porque hasta estos momentos desconocías que esta vitamina posee un efecto hidratante en la piel. Pero lo cierto es que, además de protegerla, también es así.

Esto se debe a la presencia de uno de los principales derivados de la vitamina C, que además se utiliza comúnmente en el cuidado de la piel: ascorbil fosfato de magnesio, un derivado hidrosoluble que se caracteriza por ser más estable en agua, lo que no ocurre en sí con la propia vitamina C, que es inestable.

Este derivado actúa disminuyendo la pérdida de agua transepidérmica, por lo que permite que la piel pueda retener mejor la humedad. En definitiva, proporciona un interesantísimo efecto hidratante.

4. Es capaz de iluminar la piel y reducir la hiperpigmentación

¿Tienes algún problema relacionado con la hiperpigmentación? No hay problema, el sérum con vitamina C podría serte de mucha ayuda. Independientemente de que se trate de manchas solares, melasma (las manchas que habitualmente se forman como consecuencia de cambios hormonales, como ocurre por ejemplo en el embarazo), o manchas de la edad, las cuales se forman cuando se produce un exceso de melanina en determinadas áreas o partes de la piel.

De hecho, un estudio demostró que la aplicación de vitamina C es capaz de impedir la producción de melanina, lo que podría ayudar a la hora de disfrutar de un tono de piel mucho más uniforme al desvanecer las manchas oscuras. En resumidas cuentas, sería útil para aclarar la piel

Así lo mostró otro estudio publicado en enero de 2013, en el que los participantes del mismo observaron una mejora del 73 por ciento en la pigmentación de la piel después de la aplicación de vitamina C en la piel del rostro.

Gracias a esta cualidad, la piel del rostro se puede mostrar más iluminada, dado que tiende a suavizar la superficie de la piel, reduciendo la opacidad. El resultado es más que evidente: la piel tendrá un aspecto más brillante y juvenil.

5. Puede ayudar contra las ojeras

Posiblemente sepas que el área situada alrededor de los ojos se caracteriza por ser tremendamente sensible y delicada. De hecho, es en esta zona donde habitualmente suelen formarse las primeras líneas de expresión, y también las primeras arrugas, incluso a una edad ciertamente temprana.

El sérum con vitamina C puede convertirse en un interesante aliado a la hora de ayudar a reducir la decoloración habitualmente causada por los círculos debajo de los ojos, gracias a que suaviza las líneas finas y arrugas al hidratar y rellenar esta zona. Esta cualidad se debe principalmente a uno de los efectos que ya hemos mencionado con anterioridad: su capacidad a la hora de mejorar la síntesis de colágeno y elastina, puesto que puede mejorar la apariencia de las líneas finas y las arrugas.

6. Ayuda a reducir el enrojecimiento de la piel

¿Tienes algún afección inflamatoria de la piel? Si es así, es posible que también encuentres un aliado en este suero. Como mostró un estudio publicado en julio de 2015, la vitamina C es antiinflamatoria, ayudando positivamente a la hora de disminuir la inflamación.

Además, actúa minimizando el enrojecimiento de la piel, por lo que puede ayudar muchísimo a la hora de disfrutar de un cutis con una tonalidad y una textura bastante más uniforme.

7. Apto para la mayoría de los tipos de piel

Por lo general, la vitamina C posee un maravilloso perfil de seguridad, lo que significa que la mayoría de las personas pueden usar la vitamina C de forma tópica, y además durante un período de tiempo prolongado, sin experimentar algún tipo de reacción adversa.

Eso sí, en el caso del sérum facial con vitamina C no ocurriría lo mismo, puesto que el ingrediente activo presente en este tipo de productos tienden a estar más concentrados, por lo que ocasionalmente podría causar irritación y sequedad en aquellas personas que tienen la piel sensible. Aunque es cierto que se trata de una reacción rara, que en la mayoría de las ocasiones únicamente ocurre en personas con la piel hipersensible. No obstante, en caso de surgir, lo habitual es que la irritación sea bastante leve, la cual podría evitarse o prevenirse aplicando una crema hidratante más pesada y en mayor cantidad con el sérum.

Beneficios del suero con vitamina C

¿Cuándo usar un suero de vitamina C en la piel?

De acuerdo a un estudio publicado por la revista especializada Nutrients, dado que la vitamina C es capaz de ayudar en caso de problemas relacionados con la hiperpigmentación, líneas finas de expresión y arrugas, quemaduras solares, fotoenvejecimiento, sequedad, flacidez y un tono de piel desigual, es cierto que si tenemos alguno de estos problemas de la piel podríamos considerar añadir a nuestra rutina un sérum con estas características.

Pero la mayoría de expertos coinciden en señalar que, lo más adecuado siempre, es comenzar a integrarlo y añadirlo incluso cuando estos problemas todavía no han aparecido. De hecho, si bien es cierto que la vitamina C actúa como un ingrediente con interesantes cualidades antienvejecimiento, no hay duda que el mejor momento a la hora de prevenir el envejecimiento es, precisamente, antes de que aparezca.

Prácticamente las personas de todas las edades corremos el riesgo de sufrir algún tipo de daño solar, sobre todo durante los meses de verano, por lo que los sueros de vitamina C son siempre recomendables. Como hemos visto, gracias a este sérum conseguimos minimizar la cantidad de daño solar que nuestra piel estaría recibiendo como consecuencia de la acción de la luz solar. Y el sérum facial con vitamina C serviría como un buen preventivo, ayudando a las áreas más problemáticas a recuperarse mejor, y de manera más eficiente.

Al protegernos no solo frente al daño solar, sino que al actuar como preventivo frente a los principales signos del envejecimiento -como las arrugas-, no podemos olvidarnos que promueve la síntesis de colágeno al aumentar su formación natural.

¿En qué momento debemos integrar nuestro sérum con vitamina C en la rutina de cuidado de la piel?

Como te hemos explicado ya en varias ocasiones, los pasos que se sigan en la rutina de cuidado de la piel, así como el orden en que utilicemos los productos destinados para cuidar, hidratar, nutrir y proteger nuestra piel, es importantísimo. Y es que si cometemos algún error, como por ejemplo aplicarnos el tónico antes de haber limpiado la piel en profundidad o sin haberte retirado el maquillaje completamente, podría acabar arruinando el resto de la rutina de belleza, impidiendo que los demás productos brinden a la piel las cualidades y beneficios que ofrecerían originalmente si lo hubiéramos hecho correctamente.

Aunque lo ideal siempre es integrar nuestro sérum facial en la rutina de cuidado de la piel nocturna, sobre cuyos pasos te hablaremos a continuación, puesto que este sérum posee algunos beneficios interesantes específicamente relacionados con la exposición solar, también podría ser muy útil aplicarlo por la mañana como una primera capa de protección, seguido inmediatamente de la crema hidratante y, finalmente, del protector solar.

Eso sí, recuerda que aunque la vitamina C aplicada por vía tópica por lo general tiende a ser bien tolerada, es necesario tener siempre presente que cualquier producto que apliquemos sobre la piel tiene el potencial de causar algunos efectos secundarios. De manera que si es la primera vez que lo vamos a usar, se aconseja llevar a cabo una prueba a modo de parche, que nos será de enorme utilidad a la hora de evaluar el riesgo de que se pueda producir algún tipo de reacción alérgica. 

Para hacer esta prueba, únicamente debes seleccionar una zona de la piel que sea más fácil de ocultar (el antebrazo suele convertirse en la mayoría de las ocasiones en la mejor opción). Luego, aplícate una pequeña cantidad del sérum, y espera alrededor de 24 horas. Pasado el tiempo, observa la zona. Si no se ha producido ningún tipo de reacción alérgica, puedes aplicarte el suero facial con vitamina C con absoluta tranquilidad en la piel del rostro. Sin embargo, si se ha desarrollado enrojecimiento, sarpullido o urticaria, lo mejor es suspender y evitar su uso.

Rutina de cuidado de la piel por la mañana

Como hemos visto, algunos expertos en belleza aconsejan aplicarse un poco del sérum de vitamina C por la mañana, integrándolo en tu rutina de cuidado de la piel de primera hora. Aunque es cierto que la rutina de belleza que sigas por la mañana probablemente se caracterice por ser más ligera o sencilla si la comparamos con la nocturna, también es imprescindible seguir una serie de pasos básicos para hacerlo correctamente.

Así, lo ideal es aplicarte un limpiador suave primero, con el que conseguirás retirar cualquier resto de los productos que te hayas aplicado en tu rutina de cuidado de la piel nocturna, y que hayan actuado a lo largo de la noche. Es el caso, por ejemplo, de las cremas con ácido retinoico, que se aconsejan utilizar solo por la noche, y que dejadas en la piel durante el día, podrían causar cierta sensibilidad como consecuencia de la acción de los rayos ultravioleta.

Aunque lo cierto es que si no deseas utilizar un limpiador por la mañana tampoco es del todo necesario: bastará con usar un poco de agua tibia, enjuagándote la piel. Luego del limpiador, o tras haberte enjuagado la cara y secado, llega el momento de nuestro sérum. Basta con unas gotitas, aplicándolo con suavidad por toda la cara. Luego, una vez absorbido, sigue con tu crema hidratante y, si vas a salir a la calle, con un protector solar de amplio espectro.

Rutina de cuidado de la piel nocturna

Después de un día agotador, lo cierto es que nuestra piel también puede mostrarse ligeramente cansada y fatigada, ya que también ha “aguantado” las agresiones propias del exterior y la contaminación ambiental. Además, es común que te hayas aplicado algún tipo de maquillaje, y que a su vez hayan empezado a acumularse nuevas células muertas (aunque es cierto que no son visibles, ahí están). 

En el caso del maquillaje, recuerda que es imprescindible retirártelo adecuadamente, no dejando ningún tipo de resto. Y es que, en caso de no hacerlo correctamente, acabarás arruinando tu rutina de belleza nocturnoa y no permitirás que la piel disfrute de todos los beneficios proporcionados por los productos que te vayas a aplicar. Al contrario, es como si no sirvieran absolutamente para nada, porque acabarán perdiendo eficacia. Es más, mantener este hábito con el tiempo, puede hacer que a la larga tengas un mayor riesgo de sufrir brotes de acné, irritación y enrojecimiento.

Una opción excelente es integrar el sérum con vitamina C inmediatamente después de haberte limpiado la piel en profundidad (por ejemplo, utilizando un limpiador a tal efecto, como por ejemplo podría ser el caso del agua micelar si no has usado ningún tipo de producto cosmético), aplicarte un tónico con el que tonificar el rostro, y luego seguir con el sérum. Pero la rutina no acaba aquí: ahora le llega el turno a hidratar la piel, usando para ello tu humectante o crema hidratante favorita. Y, para terminar, después de la crema hidratante le llega el turno a cualquier otro producto que utilices para tratar algún problema o afección.

En cualquier caso, aunque todo dependerá de las instrucciones que encuentres en el etiquetado del producto, por lo general el suero de vitamina C se debe aplicar una o dos veces por día. Por otro lado, aún cuando se puede utilizar de forma segura con otros ingredientes y principios activos, se sabe que usarlo junto con la niacinamida podría hacer que el sérum pierda eficacia.

Una vez aplicado, recuerda guardar la botellita o el envase en un lugar fresco y oscuro, alejado del calor extremo. Cómo almacenemos nuestro sérum es también fundamental. También lo es prestar atención a la fecha de caducidad, y verificarla siempre antes de utilizar el producto. Dado que, con el tiempo, la vitamina C puede oxidarse, lo mejor es evitarlo si observamos que el suero ha cambiado de color o se ha oscurecido. Sea como fuere, en la mayoría de las ocasiones se aconseja no utilizar el sérum seis meses después de haber sido abierto.

Aprende a hacer: ¿Como hacer un serum con vitamina C casero?

Posibles efectos secundarios del sérum con vitamina C

Como hemos visto, la vitamina C es un ingrediente cien por cien seguro, el cual se caracteriza además por contar con un elevado nivel de tolerancia. Es más, la mayoría de los estudios e investigaciones mencionadas con anterioridad a lo largo de la presente nota informaron que los individuos participantes en los mismos no presentaron ningún tipo de irritación, o de reacciones negativas.

Sin embargo, la única excepción la encontramos en quienes tienen la piel sensible. Por ejemplo, el estudio publicado en Clinical, Cosmetic and Investigational Dermatology en el año 2015, encontró que alrededor del 6 por ciento de los participantes en la investigación sí experimentaron picazón, lo que se debería -de acuerdo a los investigadores- a la acidez de la vitamina C.

Por este motivo, aquellas personas que tengan la piel muy sensible o hipersensible deben consultar siempre con su dermatólogo de confianza antes de utilizar el sérum con vitamina C y cualquier otra forma potente de vitamina C, dado que existe un riesgo mayor de que pueda irritar la piel sensible.

También se ha encontrado otro efecto secundario, aunque se caracteriza especialmente por ser menos frecuente: la piel podría mostrarse amarillenta o enrojecida, y también podría secarse o picar. Además, no es aconsejable aplicar el sérum facial alrededor de los ojos.

En definitiva, siempre que vayamos a probar por primera vez nuestro sérum facial, como ocurre con el resto de productos usados para el cuidado de la piel, es imprescindible llevar a cabo la prueba del parche, sobre todo antes de una aplicación más completa. Se trata de la única manera óptima de determinar cómo la piel reaccionará al suero, y ayudará a evitar problemas mayores e innecesarios.

Sin embargo, si tienes la piel sensible, además de consultar antes con tu dermatólogo, los expertos aconsejan evitar los sueros que contengan ácido L-ascórbico (por ser más potente y por tener una mayor capacidad para causar irritación), y usar únicamente aquellos que posean ascorbilfosfato de magnesio.

Christian Pérez

Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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