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Formas eficaces para eliminar las manchas de la piel

En mayor o menor medida, cuando llegamos a cierta edad es común que todas las personas tendamos a tener alguna mancha oscura en la piel. En la mayoría de las ocasiones no son motivo de preocupación, y no necesitan ningún tipo de tratamiento médico, aunque muchos optan por eliminarlas únicamente por razones estéticas, especialmente cuando se forman o surgen en algunas zonas del cuerpo más visibles, como podría ser el caso de la cara.

Y es que aunque es ciertamente extraño encontrarse con adolescentes y jóvenes que las presenten, lo más normal es surjan según vamos cumpliendo años. Y no solo nos referimos a las manchas propias del envejecimiento, que se forman de manera natural. Nos referimos, principalmente, a aquellas que se producen como consecuencia de la exposición solar, las cuales se forman como consecuencia de la acumulación del daño ocasionado por los rayos ultravioleta (y no solo del sol, sino de los rayos ultravioleta artificiales, comunes en las camas de bronceado).

Formas eficaces para eliminar las manchas de la piel

Los principales tratamientos de las manchas de la piel

En la mayoría de las ocasiones, para el dermatólogo simplemente con observar la mancha le es suficiente para diagnosticar si se trata de una mancha benigna, o si por el contrario puede ser otra condición más grave.

En caso de que personalmente te preocupe si esa área oscura de la piel se trate o no de una mancha común, puedes expresarle esta duda al médico. Si lo cree necesario, se podría realizar una biopsia, que consiste en retirar un pequeño trozo de la piel con el fin de analizarlo al microscopio, para buscar así la supuesta presencia de cáncer o cualquier otra anormalidad.

No obstante, tal y como te hemos comentado, las manchas oscuras de la piel no requieren tratamiento, pero algunas personas pueden desear eliminarlas únicamente por razones estéticas.

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Medicamentos y fármacos recetados

Un dermatólogo puede ofrecer cremas o distintos procedimientos con el fin de aclarar las manchas oscuras, y eliminarlas siempre que sea posible. Todo dependerá de la causa que haya influido en su aparición, el tamaño y la zona del cuerpo a tratar.

Si se trata, por ejemplo, de una mancha solar o propia de la edad, las cremas blanqueadoras pueden ayudar a atenuar las manchas de forma gradual. Básicamente con cremas que blanquean y aclaran la piel, por lo que aplicadas directamente sobre la zona donde se encuentra la mancha (que es un área de la piel hiperpigmentada), ayudará a aclararla. 

Este tipo de medicamentos tópicos suelen contener hidroquinona como ingrediente activo, la cual evita que la piel pueda producir melanina, y en algunas ocasiones también un retinoide, como es el caso de la tretinoína, con una potencia de entre un 3 y un 4 por ciento.

Estas cremas también pueden hacer que la piel se vuelva más sensible al daño causado por los rayos ulteavioleta, por lo que es importantísimo el uso del protector solar durante y después del tratamiento, incluso en días nublados. En algunos casos, incluso, el dermatólogo puede acoonsejar evitar la exposición solar siempre que sea posibe.

La hidroquinona, por ejemplo, es un ingrediente que encontramos en cremas tópicas con creceta en un 4 por ciento o más. A nivel biológico, funciona inhibiendo una enzima conocida con el nombre de tirosinasa, la cual ayuda en la producción de melanina. Así, cuanto menos tirosina se produce, menor melanina se producirá.

De acuerdo a los dermatólogos, es posible ver sus efectos en apenas dos semanas. Aunque en la mayoría de los casos lo ideal es esperar entre 8 a 12 semanas, para ver una diferencia verdaderamente visible, lo que dependerá de algunos factores concretos, como por ejemplo el área y extensión de la hiperpigmentación, qué tan profundamente penetra la crema, cuánto tiempo ha permanecido en la piel actuando…

Y como ocurre con la mayoría de los productos que aplicamos sobre la piel, también puede causar enrojecimiento, ardor y sequedad, lo que podría alertar al dermatólogo de la existencia de algún tipo de reacción alérgica a este principio. No obstante, esto suele ser más común en personas con la piel sensible. Por este motivo la recomendación a seguir tiende a ser similar a las cremas con retinoides, consultando primero al dermatólogo sobre su uso, y posteriormente aplicando una pequeña cantidad del producto en el dorso de la mano, cubrirla con una venda y esperar durante 24 horas. Así, si la piel no se seca, enrojece o irrita, puedes continuar con el proceso.

Por otro lado, hay que tener cierto cuidado con el conocido como “efecto fantasma”, en el que el producto actúa blanqueando la piel situada alrededor de la mancha oscura, y no solo el lugar donde se encuentra la propia mancha en sí.

Por otro lado, como te hemos comentado, el ácido kójico, derivado del arroz fermentado o de los hongos, es también otro principio utilizado comúnmente en las diferentes cremas y tratamientos usados para aclarar la piel. Y actúa de forma aún más eficaz cuando se combina con la hidroquinona, ya que permite obtener los mejores resultados.

En esta ocasión, el ácido kójico actúa suprimiendo un factor esencial en la actividad de las diferentes células pigmentarias. No obstante, uno de los mayores riesgos asociados es el de la formación de dermatitis alérgicas, motivo por el cual -para prevenirlo- lo encontramos sobre todo en concentraciones relativamente bajas. Las personas con la piel sensible deben optar por unas dosis más pequeñas durante la noche, puesto que la inflamación o la irritación suelen ser los efectos secundarios más comunes.

El ácido azelaico suele ser otro de los ingredientes activos habitualmente utilizados, aunque es cierto que se trata de uno de los más desconocidos. A pesar de ello, es uno de los más recomendados por la mayoría de los dermatólogos, sobre todo para aclarar y tratar las manchas oscuras en la cara. Básicamente consiste en un extracto natural que se obtiene a partir del trigo, la avena o el centeno, el cual interfiere en la producción de la pigmentación anormal.

Además, actúa ejerciendo ciertas propiedades antibacterianas, por lo que no solo es útil contra las manchas, sino que es ideal para los tratamientos del acné y de las incómodas y antiestéticas cicatrices que dejan las espinillas.

También podemos mencionar los retinoides, los cuales llegaron en un principio al mercado como un tratamiento útil contra el acné. Pero que, además, hoy en día los dermatólogos los utilizan igualmente para reducir la aparición de las manchas oscuras en la piel, cicatrices y arrugas, dado que han demostrado ser ciertamente eficaces en este sentido.

¿Y cómo actúan? Los retinoides provocan que las células viejas de la piel desaparezcan, abriendo paso a la formación de nuevas células. También impide la descomposición del colágeno en el cuerpo, engrosando la piel. Por este motivo, son interesantes a la hora de reducir la aparición de las manchas oscuras.

Pero a la hora de utilizarlos hay que tener cierto cuidado, motivo por el cual para poder adquirir y utilizar una crema o fármaco tópico con retinoides es necesario contar con la debida receta médica. Y es que pueden causar enrojecimiento y sequedad, sobre todo durante las primeras semanas de aplicación. ¿Lo ideal? Utilizar una prueba cutánea primero, antes de continuar con el resto del tratamiento.

En el caso de los alfahidroxiácidos son ácidos orgánicos derivados de plantas y animales, que encontramos de forma natural en la naturaleza, y son un ingrediente enormemente popular en muchos productos utilizados comúnmente para el cuidado de la piel, de forma que los encontramos habitualmente en sueros, lociones y cremas. El ácido glicólico, por ejemplo, es un derivado de la caña de azúcar, el ácido láctico de la leche agria, el ácido hidroxicaprílico de los animales, y finalmente tanto el ácido cítrico como el ácido málico son un derivado de las frutas.

Respecto a su efectividad, los estudios sugieren que todo depende de los niveles de concentración de los mismos, así como del tiempo de exposición. En cualquier caso, suelen ser utilizados para tratar manchas de la piel en las exfoliaciones químicas, dado que ayudan incluso en el tratamiento de las cicatrices propias del acné, las arrugas, las manchas solares y de la edad, y además son enormemente adecuados para la reducción de la decoloración.

En el caso particular de las manchas, se sabe que los alfahidroxiácidos contienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, lo que ayuda a aumentar el flujo sanguíneno que acelera el proceso natural de curación de la piel, permitiendo que la piel pueda crear nuevas células que se encuentran pigmentadas de forma uniforme. Por tanto, no solo alcara las manchas de la piel oscuras, sino que reducen la decoloración.

Destaca fundamentalmente el uso del ácido glicólico, un alfa-hidroxiácido capaz de estimular el crecimiento del colágeno en la piel, actuando como exfoliante, por lo que no solo elimina las células muertas acumuladas en la piel, sino que ayuda a su vez a aclarar las manchas oscuras.

Cómo aplicar la crema recetada:

En el caso de que se trate de alguna crema con hidroquinona, o cualquier otro compuesto similar, es fundamental seguir las indicaciones del dermatólogo. No obstante, lo ideal es aplicarla para comenzar mejor por la noche, y finalmente aumentar a dos veces al día, con el objetivo de obtener así los máximos efectos.

Eso sí, durante el día lo aconsejable es usar un protector solar, puesto que el ingrediente puede acabar causando sensibilidad al sol.

Exfoliaciones químicas

Una exfoliación química implica la aplicación, sobre la piel, de una determinada solución que exfolia la superficie, dando lugar a un nuevo crecimiento de la piel, con la formación de nuevas células y la eliminación de las que existían anteriormente (incluyendo las células muertas). Contienen ácido salicílico y ácido glicólico, que ayudan a eliminarla capa superior de la piel.

Es decir, es un tipo de procedimiento mediante el cual la capa externa de la piel se elimina, para dar paso así a que pueda desarrollarse y crecer una nueva piel en su lugar. Aplicadas correctamente, y de forma efectiva, pueden ayudar a que las manchas oscuras desaparezcan poco a poco.

En términos más simples, podríamos decir que las exfoliaciones químicas utilizan un ácido determinado con el fin de descomponer la capa superior, o capas, de la piel para ayudar con ello a disminuir las arrugas, el tono desigual de la piel (manchas) y las líneas finas que habitualmente se forman en las distintas zonas de expresión.

No obstante, no todas las exfoliaciones químicas son iguales. Por ejemplo, en función de la profundidad, es común que se utilizan distintos tipos de ácidos, que actúan en mayor o menor medida. Por ejemplo, las exfoliaciones de profundidad media son útiles para tratar las manchas soñares o las cicatrices de acné leves o moderadas. Mientras que las expoliaciones más profundas son adecuadas para problemas cutáneos más graves, como por ejemplo podría ser el caso de daño solar excesivo (y por tanto demasiado evidente) o cicatrices graves de acné.

El ácido salicílico, por ejemplo, es un agente con cualidades exfoliantes, que actúa haciendo que la capa externa de la piel se desprenda. En este sentido, algunos estudios han mostrado que ayuda a mejorar la despigmentación de la piel. No obstante, pueden causar reacciones alérgicas e irritación, por lo que lo más aconsejable es hacer primero una prueba en una parte pequeña de la piel, en particular a las personas con la piel sensible.

Cómo se aplica:

Antes de llevar a cabo la exfoliación química real, el dermatólogo limpiará la piel en profundidad con el fin de retirar y eliminar cualquier producto cosmético, protector solar y aceite. Este último componente es esencial eliminar, puesto que actúa como una especie de “barrera” protectora de la piel, evitando por tanto que el ácido pueda penetrar más profundamente.

También se aplicará una pomada en la piel alrededor de áreas mucho más sensibles, como por ejemplo la zona de los ojos, la boca y la nariz, para evitar que el exfoliante llegue a estas áreas. En el caso de los labios también podría aplicarme una pomada labial protectora.

Finalmente, se aplica el producto exfoliante (el ácido elegido). El tiempo durante el cual éste permanece en la piel dependerá tanto de su efecto como del tipo de piel. Así, si el ácido es más fuerte, requerirá del uso de un agente neutralizante.

Durante el proceso, los químicos ocasionan una reacción en la piel, disolviendo las capas externas donde se acumulan las células muertas, para ayudar así a igualar tanto el tono como la textura de la piel, promoviendo finalmente la formación de nuevo colágeno.

Como puedes imaginar, el tratamiento ocasiona una pequeña lesión en la piel, necesaria para permitir no solo que se construya un nuevo colágeno, sino que ésta pueda regenerarse y formar piel nueva y fresca.

Microdermabrasión

La microdermabrasión consiste en un procedimiento estético que se utiliza con el fin de mejorar la apariencia de la piel, y reducir la presencia de manchas oscuras. Se trata de una forma de exfoliación en la que se utiliza una máquina de microdermabrasión, la cual pulveriza partículas de cristal finas a través de la superficie de la piel, eliminando la capa superior, para luego acabar aspirando tanto los cristales como la piel muerta.

Concretamente, este tratamiento promueve el crecimiento de nuevo colágeno, suavizando las capas externas de la piel, lo que al final puede ayudar de mucha positiva a la hora de reducir las manchas oscuras.

Es un procedimiento no quirúrgico, y además mínimamente invasivo. Aunque es muy probable que, antes de aplicártelo, el dermatólogo te recomiende evitar la exposición solar al máximo, las cremas autobronceadoras o incluso la depilación con cera, al menos una semana antes de someterse al tratamiento. Además, antes de que comience el procedimiento, es fundamental retirarse el maquillaje y limpiarse la cara en profundidad.

Cómo se aplica: 

El procedimiento varía enormemente en función del dispositivo específico que se utilice:

  • Microdermabrasión de cristal. También conocida como microdermabrasión cristalina, se utiliza una pieza de mano que emite cristales para rociar la piel suavemente con cristales finos, y eliminar así las capas externas de la piel. Es un tipo de microdermabrasión que habitualmente se utiliza en zonas delicadas del rostro, como por ejemplo cerca de los ojos o los labios.
  • Microdermabrasión con punta de diamante. Se utiliza una pieza de mano que incluye una punta de diamante, y es adecuado para exfoliar con mayor suavidad las células muertas de la piel, a la vez que actúa succionándolo todo de inmediato. La profundidad depende en función de la presión aplicada, y también se usa para zonas más sensibles.

Criocirugía

La criocirugía es un tipo de cirugía que implica la utilización de frío extremo (habitualmente nitrógeno líquido, aunque también pueden usarse dióxido de carbono y argón), con el fin de destruir determinados tejidos.

Aplicada localmente, es útil para congelar las manchas oscuras individualmente, haciendo literalmente que la piel oscura se “despegue” del cuerpo.

Dependiendo del tipo de criocirugía que se lleve a cabo, la preparación para la misma evidentemente será distinta.

Cómo se aplica:

El dermatólogo colocará nitrógeno líquido sobre la piel, con la ayuda de un aerosol o un hisopo de algodón. En caso de que surja algún tipo de molestia o dolor, es posible que se pueda aplicar un medicamento anestésico en la zona.

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Tratamiento con láser

Consiste en un tratamiento de luz pulsada intensa, en la que se emite una gama de ondas de luz que atraviesan la piel, apuntando de forma local y directamente a la melanina para destruir o “romper” las manchas. Ayuda a eliminar la piel capa a capa, quemando las manchas oscuras. 

No obstante, se trata de un procedimiento que no está exento de riesgos, ya que puede producir hematomas, enrojecimiento, hinchazón, cambios en la textura de la piel, infección y, en casos más graves, cicatrices.

Aunque son considerados como los tratamientos dermatológicos más costosos a la hora de tratar las manchas, también suelen ser los más eficaces para reducirlas.

Tratamientos caseros

Existen algunas cremas de venta libre, que no necesitan de la debida prescripción médica para su compra o adquisición, que se comercializan en farmacias y tiendas de belleza especializadas con el fin de eliminar las manchas que surgen por la edad.

Pero es imprescindible tener en consideración algo fundamental: este tipo de cremas no son tan eficaces como las cremas recetadas, dado que pueden ayudar, o no, a eliminar eficazmente el exceso de pigmentación de la piel.

Lo mejor siempre es consultarle a tu dermatólogo de confianza, sobre todo acerca de las diferentes opciones de tratamientos de venta libre que existen. No obstante, en caso de que escojas algún tipo de crema de venta libre, lo más adecuado es escoger aquellas que contengan ácido glicólico, hidroquinona, ácido alfa hidroxi, desoxiabutina o ácido kójico.

Y no te olvides de algo fundamental: los productos cosméticos no eliminan las manchas de la piel, solo son útiles para cubrirlas.

Qué síntomas producen las manchas en la piel

Es común que las manchas oscuras que se forman en la piel varíen de marrón claro a marrón oscuro, cuyo color depende en mayor medida del tono de piel que tenga la persona. En cualquier caso, independientemente de la zona del cuerpo donde surjan, todas se caracterizan principalmente por presentar la misma textura que la piel, y por no doler.

También es habitual que varíen en tamaño. Y aunque se pueden desarrollar en cualquier zona del cuerpo, es habitual que surjan en aquellas partes que han estado a menudo expuestas al sol: como la cara, la espalda, los hombros, los brazos y el dorso de las manos.

Eso sí, en caso de que en lugar de planas y de color marrón, aparezcan en forma de crecimientos elevados, los cuales recordarían mucho a la apariencia que posee una verruga, podríamos encontrarnos ante una queratosis seborreica. Consiste básicamente en un crecimiento excesivo, de color oscuro y escamoso de la capa superior de la piel. Para mayor tranquilidad, tienden a ser crecimientos totalmente benignos, y al igual que las manchas oscuras planas, suelen surgir sobre todo cuando alcanzamos la mediana edad.

El dermatólogo puede optar por tratarlas escogiendo diferentes opciones de tratamiento, aunque los más comunes es el nitrógeno líquido o el tratamiento con un láser.

Por otro lado, no deben confundirse las manchas oscuras propias de la edad con las pecas. Las pecas consisten en manchas pigmentadas que tienden a ocurrir sobre todo durante la infancia, y que además suelen oscurecerse como consecuencia de la exposición al sol. 

De ahí que, a medida que se van cumpliendo años, y con el aumento de la exposición al sol (recuerda que nos encontramos ante un tipo de daño que en realidad es acumulativo), las puedas se oscurezcan y, posteriormente, se acumulen hasta crear las lesiones que conoceríamos como manchas de la edad.

¿Y qué ocurre con las manchas de las manos?

Como ya te hemos comentado, y como conoceremos en un próximo apartado, las manchas de la edad pueden aparecer prácticamente en cualquier parte de nuestro cuerpo, aunque es cierto que son tremendamente más comunes en aquellas partes que suelen estar más expuestas al sol. Y, como sabes, las manos tienden a ser otra zona donde también suelen aparecer.

Lo cierto es que la mayoría de los tratamientos que se aplican a la hora de reducir las manchas sobre la piel del rostro pueden ser igualmente aplicables a las manchas que se forman en las manos. No obstante, puedes llevar a cabo una rutina de cuidado de la piel que sí será ligeramente diferente. Solo tienes que seguir los pasos que te indicamos a continuación:

  1. Lávate las manos. Se aconseja lavarse las manos con cierta regularidad, con el fin de eliminar la presencia de bacterias y la suciedad. En caso de que tengas la piel seca, utiliza un producto humectante suave o formulado con ceramidas, ideal para retener la humedad y asegurarte de que la piel no se seca tan fácilmente. Eso sí, aléjate del alcohol y de los jabones antibacterianos, puesto que acabarán por secar excesivamente la piel, y además podría terminar eliminando la función de barrera natural de la piel.
  2. Exfoliación. ¿A que seguramente nunca se te habrá ocurrido aplicarte un producto exfoliante en las manos? Lo cierto es que es perfectamente posible (y recomendable) utilizar un exfoliante suave con el in de eliminar las células muertas que también suelen acumularse en la superficie de las manos. Esto ayudará a atenuar la aparición de las manchas oscuras, a medida que aparece la nueva piel. Una receta casera excelente es mezclar aceite de almendras dulces con azúcar moreno. Luego, frótalo sobre las manos, y retíratelo con agua tibia.
  3. Utiliza un corrector de manchas oscuras. Aunque puedas no creerlo, lo cierto es que los correctores de manchas oscuras no son solo para la piel de la cara, pueden ser utilizados para cualquier otra zona del cuerpo donde surjan, incluyendo también las manos. ¿Lo más adecuado? Optar por una fórmula correctora repleta de ingredientes antioxidantes naturales, como el retinol o la vitamina C. 
  4. Hidratación. Una vez te has aplicado el corrector, y cuando éste se haya secado completamente, aplícate tu crema de manos favorita. Este paso es igualmente esencial, dado que ayudará a que la piel esté suave e hidratada. En caso de que tengas la piel seca, puedes elegir una crema que incluya manteca de karité.
  5. Se trata posiblemente de uno de los pasos más importantes, especialmente si tenemos en cuenta que la exposición al sol se convierte en la principal causa de envejecimiento prematuro de la piel. Lo aconsejable es aplicarte un protector solar de amplio espectro, con un FPS de al menos 30. Para aplicártelo, tan solo tendrás que alisarlo suavemente sobre las manos, especialmente en aquellos momentos del día en los que vayas a pasar tiempo al sol.

Manchas en las manos

¿Cuáles son las principales causas de las manchas oscuras en la piel?

Son varias las causas que pueden influir en la formación de las manchas oscuras sobre la piel. A continuación te exponemos cuáles son las más comunes:

Daño causado por el sol

Cuando las manchas oscuras son provocadas por la exposición solar, son también conocidas como manchas solares o lentigos solares. Pueden desarrollarse después de la exposición al sol, o también después de haber utilizado camas solares (o camas de bronceado, como también se las denomina).

Por este motivo, cuando se trata de lentigos o manchas solares es habitual que se formen en aquellas áreas del cuerpo que, a lo largo de la vida, han recibido una mayor exposición al sol, como es el caso de la cara, los brazos o las manos.

De hecho, es común que la hiperpigmentación empiece a asentarse a partir de la mediana edad, que es el momento en el que la piel comienza a mostrar las consecuencias directamente asociadas con la exposición solar, sobre todo cuando no se utilizó protector solar de forma regular (y de manera correcta), y en especial, se produjeron daños solares regulares, como quemaduras severas.

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La edad

Conocidas como manchas de la edad, consisten en manchas de color marrón, negro o gris, completamente planas que se forman en la piel, habitualmente en zonas que han estado expuestas al sol. Son conocidas también bajo el nombre de manchas hepáticas o lentigo senil, y aunque algunos expertos también las denominan como lentigos solares o manchas solares, en esta ocasión hemos querido diferenciarlas para descubrir por qué se forman y aparecen.

Se sabe que este tipo de manchas, que aparecen a medida que se van cumpliendo años, tienden a ser más comunes en personas con ciertos factores de riesgo, entre los que se encuentran: ser mayor de 40 años, tener la piel o el cabello claro, y tener antecedentes de exposición frecuente al sol o el uso frecuente de camas de bronceado.

Determinados cambios hormonales

Los cambios hormonales también pueden influir en la aparición o formación de manchas solares. De acuerdo a la Academia Española de Dermatología, las hormonas pueden desencadenar la aparición del melasma (también conocido como cloasma o paño).

El melasma consiste en una afección de la piel que ocasiona la formación de pequeñas manchas de decoloración de la piel. Aunque pueden aparecer también en hombres, la realidad es que son tremendamente comunes en las mujeres.

De hecho, suelen surgir o aparecer durante la gestación, como consecuencia de los enormes cambios hormonales que se producen durante esta etapa de la vida. Así, cuando las manchas se producen como consecuencia de los cambios hormonales acaecidos en el embarazo, es conocido con el nombre de melasma, y si se forman por cambios hormonales en cualquier otra etapa de la vida, es conocido como cloasma.

Algunas condiciones y afecciones de la piel

Existen determinadas enfermedades y afecciones de la piel que pueden influir en la formación de manchas y zonas oscuras en la piel. Aunque, dicho sea de paso, no deben ser en absoluto confundidas con las manchas oscuras que se forman como consecuencia del paso del tiempo (esto es, el envejecimiento):

  • Como te hemos comentado, el melasma es un problema común relacionado con la pigmentación de la piel, que causa un tono de piel más oscuro, con manchas y completamente desigual en algunas zonas expuestas al sol. Es más habitual en mujeres (que en hombres), y aparece durante el embarazo, o bien a partir de los 20 años de edad.
  • Hiperpigmentación posinflamatoria. Se trata de una decoloración de la piel que se forma sobre todo después de una lesión inflamatoria, la cual consiste en realidad en una respuesta completamente natural de la piel a la inflamación, ya que a medida que ésta se sane produce una mayor cantidad de melanina, la proteína que le brinda color a la piel. Precisamente, es este exceso de melanina la que oscurece y decolora la piel. Es lo que sucede, por ejemplo, tras los brotes de acné.
  • Melanosis de Riehl. Consiste en una forma de dermatitis de contacto que es causada por la exposición solar. No obstante, todavía se continúan investigando sus causas reales.

Cicatrización de heridas

Tanto si has sufrido una quemadura solar como una herida, posiblemente recuerdes cómo tu madre o tu abuela te recomendada que no la expusieras al sol. Y con razón, puesto que las manchas oscuras pueden surgir después de una quemadura o un corte, especialmente cuando las exponemos al sol (por ejemplo, en un día de verano en la playa o en la piscina).

Por otro lado, en algunas ocasiones no es estrictamente necesario su exposición a los rayos ultravioleta para que la mancha aparezca. Dependiendo de la piel de la persona, a veces es común que se forme cierta decoloración o mancha en la zona donde se produjo la lesión, corte, herida o quemadura. Aunque, lo común, es que vaya desvaneciéndose con el paso del tiempo.

Efectos secundarios asociados a la medicación

Determinados medicamentos pueden causar manchas oscuras, porque hacen que la piel se vuelva hipersensible a la exposición solar (fotosensible). Además, algunos fármacos en concreto pueden incluso aumentar la pigmentación natural de la piel, provocando manchas oscuras.

Los principales culpables son los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), los medicamentos de acción psicotrópica y las tetraciclinas, pero no son los únicos. Los estrógenos, la amiodarona, la fenitoína, las sulfonamidas o las fenotiazinas pueden igualmente influir en este sentido.

Cómo prevenir la formación de las manchas oscuras en la piel

A medida que vamos envejeciendo, es cierto que las manchas oscuras que se forman en la piel pueden acabar volviéndose inevitables, dado que pueden ser en realidad la consecuencia de años, y años, de exposición regular al sol. Es lo que ocurre, por ejemplo, con las manchas solares.

Por otro lado, también existen otros tipos de manchas oscuras en la piel que podrían no prevenirse tan fácilmente. Por ejemplo, los cambios hormonales propios de la gestación, y que pueden conducir a la formación del melasma, es una causa difícilmente evitable.

No obstante, sí existen algunas cosas que podemos hacer cada día para disminuir las posibilidades de que, con el paso de los años (en especial si aún somos jóvenes), se formen las manchas oscuras. O, si ya las tenemos, evitar que continúen oscureciéndose. Toma nota:

  • Protección solar. Utiliza un protector solar con un SPF de al menos 30 siempre que te encuentres fuera de casa, y especialmente cuando tomes el sol en la playa o en la piscina, renovándolo con cierta frecuencia (al menos, cada dos horas, o al menos cada vez que te bañes en el agua). Esta protección es fundamental incluso aunque el cielo esté nublado.
  • Cúbrete. Siempre que estés al aire libre, protégete del sol con la ayuda de un sombrero (si es de ala ancha muchísimo mejor), con pantalones y también con mangas largas. En este sentido, las conocidas como “telas SPF” proporcionan una protección adicional sumamente interesante y adecuada. Las gafas de sol son también esenciales, pero aquellas que cuenten con la garantía recomendada.
  • Evita las horas pico de sol. Dado que la exposición a los rayos UV suele ser muchísimo mayor, y por tanto más peligrosa, entre las 10 a.m. y las 4 p.m., lo fundamental es evitarlo durante este período de tiempo.

Como vemos, la protección de la piel es siempre esencial, puesto que los daños causados por los rayos ultravioleta son considerados como una de las causas principales para la formación de las manchas solares.

Cómo aplicarte el protector solar correctamente para evitar la formación de manchas oscuras

Es más, como te hemos indicado, la buena noticia es que las manchas oscuras que se forman en la piel pueden ser prevenidas fácilmente. Y de forma tan sencilla como utilizar un protector solar diariamente, convirtiéndose así en la manera absoluta de prevenir la hiperpigmentación.

Como alertan muchos dermatólogos, incluso los niveles bajos de exposición a la luz UV tienden a acumularse durante toda la vida, de manera que a medida que vamos cumpliendo años (y envejeciendo, sobre todo a partir de la mediana edad), las temidas manchas oscuras pueden acabar apareciendo.

Eso sí, para una verdadera y adecuada protección, es necesario usar un protector solar de amplio espectro (con al menos SPF de 30), lo que ayudará a proteger nuestra piel contra los rayos UVA y UVB. Pero no solo eso. También es esencial volver a aplicarlo cada dos horas, sobre todo si has estado sudando o hace demasiado calor, puesto que su protección puede disminuir un poco.

Aún cuando se trate de un protector solar resistente al agua, cada vez que te bañes en el agua del mar o en la piscina es imprescindible volverte a aplicar el protector.

Pero no solo es esencial proteger la piel debidamente. También es de vital importancia intentar evitar el sol en las horas de mayor peligrosidad, consideradas también como los momentos del día más sensibles, algo que ocurre entre las 10 a.m. y las 4 p.m.

Por otro lado, aunque no te encuentres directamente expuesta al sol, se ha demostrado que la luz visible puede también aumentar la pigmentación de la piel, de manera que no es estrictamente necesario recibir directamente los rayos ultravioleta sobre la piel para que el daño pueda producirse.

En cualquier caso, si coincide que estás fuera de casa en estas horas, que es cuando el sol se encuentra más alto, y por ende los rayos ultravioleta tienden a indicir más directamente sobre nosotros, es fundamental buscar áreas frescas y sombreadas. Y, siempre en la medida de lo posible, utilizar ropa UPF, la cual ha sido especialmente diseñada y fabricada con el fin de aumentar la protección de nuestra piel.

Por otro lado, también es fundamental evitar algunos errores comunes, lo que nos ayudará positivamente a la hora de maximizar el uso del protector:

  • No estás utilizando la suficiente cantidad. ¿Sabías que, en realidad, se aconseja aplicar dos miligramos por centímetro cuadrado de piel? Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones solemos aplicarnos únicamente un miligramo. El resultado es más que evidente: aún cuando estemos utilizando un protector solar con un nivel SPF 30, generalmente estamos obteniendo una eficacia de un SPF 10 o 15. Como puedes imaginar, la solución no es optar por un SPF de 50, sino en aplicar varias capas delgadas de un protector solar de amplio espectro.
  • No volverlo a aplicar de nuevo. Imagina que sales a las 8 de la mañana de casa, con la intención de pasar un día en la playa. Te aplicas el protector solar un poco antes de salir, pero luego no vuelves a renovarlo. Para la hora del desayuno, cosa que podría ocurrir en torno a las 10:30 horas, simplemente ya el protector no estará haciendo su función. De hecho, la mayoría de los protectores solares tienden a funcionar únicamnte durante un máximo de dos horas. De ahí que sea esencial aplicarlo regularmente, al menos cada dos horas (o siempre que sea necesario).
  • Utilizas protector solar únicamente cuando vas a tomar sol. Suele tratarse de un error muy frecuente: aplicarte -y utilizar- protector solar solo cuando vas a tomar el sol a la playa o a la piscina. Sin embargo, ¿sabías que solo 5 minutos al sol, sin la debida protección, puede acabar siendo dañino para la piel? De acuerdo a un reciente estudio, se ha sabido que los rayos ultravioleta tienen la capacidad de desencadenar, prácticamente de inmediato, una reacción que daña el ADN en las células de la piel cuando no están protegidas; y, además, esa reacción continúa durantre tres o cuadro horas. Por lo que es esencial aplicarte el protector siempre, siempre que vayas a salir de casa, independientemente de que vayas a tomar sol, o no.
  • Usar un protector solar viejo. Aunque el protector solar no caduque como entendemos la fecha de caducidad o vencimiento de los alimentos, sí tiende a perder eficacia cuando trascurren algunos meses. Esto significa que no es recomendable volver a utilizar el mismo protector solar que usamos el pasado año. ¿Lo mejor? Tirarlo a la basura y comprar uno nuevo. De hecho, en la mayoría de envases encontrarás un símbolo con un icono y un número. Esto indicará el tiempo en el que deberá usarse el protector a partir del momento en el que ha sido abierto. En caso de dudas, lo mejor es apuntar la fecha de apertura, por ejemplo pegando en el envase una etiqueta con la fecha.

También es esencial utilizar el protector solar incluso en los días nublados, dado que el sol emite rayos ultravioleta nocivos durante prácticamente todo el año, incluyendo también los días nublados. Y se sabe que hasta el 80 por ciento de los rayos UV pueden penetrar en la piel, aumentando el riesgo de cáncer de piel si no es debidamente protegida.

Y recuerda algo imprescindible: es fundamental hacerse un autoexamen de la piel cada cierto tiempo, estando al tanto de los distintos tipos de manchas y lunares que tenemos en el cuerpo, así como los que van surgiendo con el paso de los años. ¿Lo recomendable? Llevar a cabo un examen de la piel cada mes, para comprobar si existen manchas nuevas, o si las que teníamos han cambiado. Así, si esto ocurre, es necesario acudir a la consulta de nuestro dermatólogo/a de confianza, para exponerle los cambios y que realice una revisión.

Recuerda que las manchas de la edad en ocasiones pueden llegar a convertirse en cáncer de piel. Aunque no es común, puede ocurrir, especialmente si se dan las condiciones idóneas para que suceda. Por tanto, la detección temprana es esencial para un tratamiento óptimo

Y para terminar, también puedes leer: Ajo para eliminar manchas en la piel

Christian Pérez

Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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