¿Cuáles son las bases de la dieta mediterránea?

Frutas, verduras y hortalizas, aceite de oliva, pescado, vino tinto... Las bases de la dieta y alimentación mediterránea la han convertido en una de las más saludables y recomendables. Descubre por qué.

La dieta mediterránea cada vez tiene más adeptos alrededor del mundo. Esto se debe a que es una gastronomía rica y variada en multitud de nutrientes beneficiosos para nuestro organismo. Todo esto sin que tengamos que renunciar a todo tipo de ricos sabores para nuestro paladar.

Antes de meternos de lleno en este asunto, nos gustaría contaros que los primeros estudios que profundizaron en las ventajas de consumir una  la dieta mediterránea datan del año 1948. El epidemiólogo Leland G.Allbaugh fue el encargado de llevar a cabo estas investigaciones. ¿Y cómo lo hizo? Pues observando el modo de los vida de los habitantes de la isla de Creta.

Dieta mediterránea

Fue aquí donde se dio cuenta de que gracias a algunos alimentos que se tomaban en esta región de manera asidua, la mayoría de personas gozaban de un estado de salud excelente. Es más, gracias a su dieta sana y equilibrada que solían ensalzar con aceite de oliva, podían también evitar todo tipo de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión o el infarto.

¿Y a vosotros? ¿Os gustaría conocer las bases reales por las cuales se ostenta la dieta mediterránea? Pues a través del siguiente artículo os las contamos con todo lujo de detalles.

Alimentación mediterránea

Frutas, verduras y hortalizas

La dieta mediterránea no sería lo que es hoy sin su gran multitud de frutas y hortalizas. Estas son básicamente unas de los pilares más básicos de este tipo de gastronomía propia de países como Italia, Portugal, Grecia, Francia o España.

Aunque existe una amplia gama de verduras disponibles en esta dieta, hay algunas que brillan con más fuerza. Entre ellas, cabe destacar la lechuga, el tomate, y el pimiento (entre tantos otros), Todos estos alimentos suelen estar presentes en los almuerzos y cenas de cualquier dieta mediterránea. Por ello, no hará falta decir que son una gran fuente de vitaminas y nutrientes de todo tipo.

Frutas y verduras

Aunque para los que andáis un poco perdidos en el tema, desde aquí os haremos un pequeño recordatorio. El tomate contiene una gran fuente de elementos antioxidantes que nos ayudarán a disfrutar de una piel más joven y tersa. Por su parte, el pimiento verde contiene altas dosis de vitamina C, un compuesto que nos ayudará a evitar todo tipo de enfermedades y reforzar en definitiva nuestro sistema inmunitario.

Por último, la lechuga que tanto utilizamos en nuestras ensaladas también se caracteriza por ser rica en todo tipo de minerales como fibra, potasio, sodio magnesio y calcio, elementos muy necesarios para disfrutar de unos huesos más duros y fuertes.

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Aceite de oliva

¿Qué podemos decir del aceite de oliva? La verdad que la dieta mediterránea estaría ‘coja’ sin este oro líquido. Y la verdad que no es para menos. Aparte de ensalzar y dar a sabor a todos nuestros platos, el aceite de oliva también posee innumerables beneficios para nuestro organismo que debéis conocer.

Aceite de oliva

Uno de los más importantes es su alto contenido en ácido oleico, un ingrediente que puede ayudar a depurar toda la sangre que fluye por nuestras venas. Por ello, este no debe faltar en la dieta de aquellas personas mayores que sufren altos contenidos de colesterol en sangre. Pero los beneficios del aceite de oliva no acaban aquí. También puede ayudar a prevenir todo tipo de enfermedades  como la diabetes e incluso el infarto.

Vino tinto

Numerosos estudios científicos como el de la Universidad de Massachusetts han confirmado que tomar al menos una copa de vino tinto al día puede aportar más beneficios de los que creéis. Tomar un poco de esta bebida puede evitar que se produzcan coágulos en la sangre. También ayuda a depurar todo el corriente sanguíneo y reforzar nuestras venas a largo plazo.

Vino tinto

Así mismo, el vino es también un gran potenciador para nuestro cerebro. Si lo tomamos con moderación y responsabilidad, reducirá los riesgos a que aparezcan enfermedades mentales que tienen que ver con la demencia o la degeneración de las neuronas. También es interesante saber que el ‘resveratrol’ que hay dentro de las uvas ayuda levemente a mejorar nuestro ánimo en esos días que nos levantamos un poco más apáticos y de mal humor.

¿A que a través de las siguientes líneas os habéis dado cuenta de la cantidad de beneficios que nos aporta la dieta mediterránea? A partir de ahora no os quedará más “remedio” que ponerla en práctica en vuestro a día a día con el objetivo de disfrutar de una mejor calidad de vida.

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