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Cómo usar el agua micelar: 8 formas diferentes

Después de un día agotador, posiblemente de duro trabajo, llega uno de los momentos más incómodos del día: el instante de tener que empezar con la rutina de belleza del día a día, y limpiarte el maquillaje. Toallitas húmedas, toallitas limpiadoras, lociones limpiadoras a base de agua o a base de aceite, aceite infantil para bebés… Aunque son muchas las opciones, desde hace algunos años el agua micelar se ha convertido en una de las opciones más innovadoras y populares, hasta el punto que, hoy día, muchísimas mujeres cuentan con un envase en sus casas (aunque también, es cierto, puedes aprender a preparar tu propia agua micelar casera).

Como ya te hemos explicado en algún que otro momento, el agua micelar es un producto limpiador líquido que contiene pequeñas moléculas de micelas, las cuales son fácilmente solubles en agua y pueden atraer la suciedad. Así, cuando lo aplicamos sobre la piel, es posible eliminar con mayor sencillez el exceso de grasa (sebo), el maquillaje y la suciedad.

Cómo usar el agua micelar

Las micelas consisten básicamente en unas moléculas útiles para atraer tanto el sebo como la suciedad que se ha acumulado en la piel de la cara, ayudando a aislarla y transportarla a través del agua para, finalmente, eliminarla de la piel de forma sencilla, rápida y, sobre todo simple. Así, las micelas actúan como emulsionantes, lo que significa que brinda la posibilidad de disolver aquellos compuestos que son insolubles, siendo útil no solo para limpiar la piel en profundidad, sino hidratarla y tonificarla.

Se convierte, por tanto, en un excelente desmaquillante, de forma que al ser un poco más natural y no contener alcohol, no irrita la piel. No obstante, con algunos maquillajes puede no ser tan efectivo, aunque es útil también con los maquillajes ‘waterproof’, siendo eficaz para las partículas de suciedad que son tanto hidrosolubles como oleosolubles.

Aunque es cierto que, por popularidad, el agua micelar está en estos momentos muy de moda, eso no significa que pasado un tiempo vaya a acabar en el olvido (como de hecho sí ha ocurrido con otros productos cosméticos o de belleza). Y es fundamentalmente por algo muy especial: actúa como limpiador, desmaquillante, tónico e incluso es capaz de humectar la piel, por lo que se convierte en una maravillosa inversión, que además no cuesta tanto como posiblemente pienses.

1. Para retirar suavemente tu maquillaje

Aunque antaño podía convertirse en algo bastante arduo, incómodo y pesado, hoy día retirarse el maquillaje después de un duro día de trabajo (o tras una fiesta, luego de llegar a casa a las tantas de la madrugada), no tiene por qué continuar siendo una lucha.

Al contrario, el agua micelar se convierte en un excelente removedor del maquillaje, principalmente porque limpia con suavidad y elimina el maquillaje tanto de los ojos como del rostro, y todo ello en un único paso.

Las pequeñas micelas ayudan a eliminar los distintos residuos que quedan en la piel, mientras que refresca el rostro. Además, no la irrita, fundamentalmente porque no contiene alcohol, de manera que independientemente de las veces que te lo apliques, no pica ni causa escozor, por lo que puede utilizarse -además- con absoluta seguridad alrededor de los ojos. Eso sí, no es aconsejable utilizarlo en exceso, ni durante períodos prolongados de tiempo. El motivo es que, dado que algunas aguas micelares contienen aceite, pueden aumentar el riesgo de irritación ocular.

2. Para limpiarte el rostro

Incluso aunque no tengas maquillaje en el rostro, eso no significa que no puedas utilizar tu agua micelar diariamente, de la misma manera que lo harías con cualquier otro producto limpiador que utilices cada día en tu rutina de higiene y belleza.

¿Por qué? Porque el agua micelar puede ser utilizado también para limpiarte la piel del rostro, convirtiéndose así en una opción excelente para lavarte la piel de forma liviana y ligera. Además, como te comentábamos en el apartado anterior, es refrescante y fácil de aplicar, no dejando la piel grasa como sí ocurre con otros productos desmaquillantes o con otros limpiadores faciales.

Por otro lado, tiene un efecto hidratante y nutritivo tan sumamente delicado e interesante, que después de aplicarlo no será necesario retirarlo con agua (ni enjuagarte). Eso sí, todo dependerá del tipo de maquillaje que se tenga puesto. Así, si se lleva mucho maquillaje, o cuando tienes un tipo de maquillaje graso, lo más recomendable primero es utilizar un buen producto desmaquillante, y posteriormente utilizar el agua micelar.

Lo mismo ocurriría con los labios: en el caso de haber utilizado un pintalabios con tendencia grasienta o muy grasienta, lo adecuado es usar un desmaquillante especial.

Descubre además: Por qué deberías hacer una doble limpieza facial

3. Para tonificar la piel

También es perfectamente posible utilizar agua micelar como tonificador de la piel, gracias a que extrae todo el aceite -sebo- y la suciedad que podríamos encontrar en la superficie de la piel, a la par que ayuda a limpiar los poros en profundidad.

Principales usos del agua micelar

Si en alguna ocasión lo has utilizado posiblemente ya hayas descubierto cómo su apariencia y textura son similares al agua, gracias a su fórmula liviana. Sin embargo, sus propiedades lo convierten en un maravilloso agente limpiador para la piel, pero sin aquellos ingredientes que sí suelen contener otros tonificadores que, a menudo, acaban eliminando todo el aceite del rostro.

Para aplicártelo y disfrutar de estas cualidades como tonificante, después de limpiarte el rostro con el producto que hayas escogido, solo tendrás que empapar con agua micelar una bolita de algodón, y cubrir toda la piel con suavidad.

4. Para hidratar y refrescar la piel

Siempre que necesites limpiar, hidratar y refrescar tu piel en cualquier lugar, y sobre todo de forma rápida, el agua micelar se puede convertir en una opción tan útil como ideal, puesto que puede usarse rápidamente y en cuestión de segundos. Y, además, no es necesario enjuagarte el rostro con agua para retirártelo de la piel.

De hecho, siempre es interesante contar con una pequeña botellita en tu bolso, ya que al ser refrescante, y actuar como un maravilloso limpiador, podrás disfrutar de sus cualidades en cualquier momento, siempre que lo necesites.

5. Para desinfectarte las manos

¿Tienes las manos resecas, irritadas y/o agrietadas? Si dispones en tu bolso de mano de algún producto desinfectante, es muy probable que sea por su uso regular y diario, sobre todo si es de base de alcohol. ¿Por qué? Muy sencillo: el alcohol puede resecar o irritar la piel, y basta simplemente con utilizarlo varias veces en días sucesivos.

Así, el agua micelar se convierte en una alternativa maravillosa para limpiarnos las manos en caso de que sea preciso. Solo tendrás que verter un poco en la palma de las manos y frotarlas, sin necesidad de enjuagarlas (es decir, dejando que se seque al aire).

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6. Para limpiar los pinceles de maquillaje

¿Sabías que también es posible utilizar el agua micelar para limpiar los pinceles y brochas de maquillaje? Al ser un producto concebido con el fin de eliminar la suciedad y la grasa, es especialmente útil no solo a la hora de aplicarlo sobre la piel, sino para eliminar toda acumulación de restos y residuos en los pinceles de maquillaje.

Lo cierto es que hacerlo es verdaderamente sencillo. Solo tienes que humedecer las cerdas del pincel o brocha, pasando primero las puntas debajo del agua tibia (pero sin mojar la férula). Luego aplica una pequeña cantidad de agua micelar sobre las cerdas y gíralo sobre la palma de la mano. Para terminar, pasa las cerdas de nuevo bajo agua tibia.

Consejos al usar el agua micelar

7. Para limpiar errores de maquillaje

Aunque se trata de un paso similar o parecido al apartado en el que te comentábamos que uno de los usos fundamentales del agua micelar es el de retirar el maquillaje de la piel del rostro, la realidad es que también es muy útil para eliminar o limpiar algunos errores de maquillaje, los cuales, como habrás podido comprobar ya, se caracterizan por ser bastante comunes.

Y es que en lugar de tener que lavarte toda la cara nuevamente, solo tendrás que aplicarte un poco de agua micelar con la ayuda de una bolita de algodón o un pincel, y eliminar el maquillaje solo en las partes a retirar, antes de continuar embelleciendo tu rostro.

8. Para antes o después del gimnasio (o de hacer deporte)

Las botellitas de pequeño tamaño de agua micelar son ideales para llevarlas contigo a todas partes, incluyendo no solo el bolso de mano, sino el bolso del gimnasio o la maleta de viaje de mano.

De hecho, en lugar de botellitas puedes optar por toallitas de agua micelar, que son ideales, por ejemplo, para utilizar después del gimnasio, en días de calor o de sudor excesivo, cuando necesitas limpiarte la piel del rostro y -además- refrescarla. Además, son tremendamente fáciles de usar, y tu piel se verá rápidamente limpia, fresca y ligera, sin tener que enjuagártela bajo el agua.

Otros beneficios del agua micelar sumamente interesantes

Además de las formas de usar el agua micelar que te hemos mencionado en los apartados anteriores, lo cierto es que también proporciona otras cualidades sumamente interesantes, por lo que su implementación dentro de cualquier rutina de cuidado de la piel es siempre recomendable. Siempre y cuando, eso sí, se trate de un agua micelar hipoalergénica, sin alcohol y con el menor número posible de sustancias químicas.

Es excelente para todo tipo de piel

Gracias a su enorme versatilidad, y sus cualidades como limpiador suave, es adecuada para casi cualquier tipo de piel, con independencia de que tengamos piel normal, piel grasa o piel seca o reseca.

De hecho, es especialmente beneficioso para personas con la piel sensible, e incluso para quienes presentan determinadas condiciones y afecciones cutáneas, como por ejemplo podría ser el caso de piel atópica, dermatitis atópica o eccema, o incluso rosácea, dado que no contiene ingredientes que pueden acabar irritando la piel, como la presencia de alcoholes, determinadas sustancias químicas y jabones.

Interesante si tienes determinadas afecciones de la piel

Especialmente, si habitualmente evitas determinados desmaquillantes y limpiadores cutáneos porque sufres algún tipo de condición o afección de la piel, lo cierto es que puedes utilizar agua micelar aunque tengas alguna de los siguientes problemas cutáneos:

  • Piel atópica, dermatitis atópica o eccema. Consiste en uno de los tipos de eccema más comunes. A menudo aparece con síntomas característicos, como una erupción cutánea o sarpullido de color rojizo con picazón, sobre todo en las piernas, mejillas y brazos. Suele comenzar especialmente en la infancia, particularmente en los primeros seis meses de vida. Además, aunque puede disminuir con el paso de los años, suele ser un tipo de dermatitis duradera, que puede mejorar o empeorar, siendo habitual la aparición de brotes en la edad adulta (en especial a partir de la adolescencia).
  • Rosácea. Se trata de una enfermedad crónica de la piel, cuya causa se desconoce. Uno de los síntomas más característicos es la formación de pequeños bultos de color rojizo, llenos de pus, los cuales suelen estar presentes cuando se produce algún brote. Suele afectar especialmente a la zona de la frente, las mejillas y la nariz. A menudo, los brotes ocurren en ciclos, de manera que es común experimentar síntomas durante determinadas semanas o meses, luego desaparecerán y podrían volver a regresar de nuevo.

En relación a los ingredientes que podemos encontrar en el agua micelar, la glicerina se convierte en uno de los principales compuestos. De acuerdo a algunos estudios, la glicerina ha demostrado ayudar a reducir tanto la irritación como la inflamación de la piel, particularmente cuando se aplica de forma tópica. De ahí que el agua micelar sea sumamente adecuado para personas con la piel sensible o con tendencia a la irritación.

Útil en caso de acné

Al ayudar a mantener la piel lo más limpia posible, el agua micelar se convierte en otra opción interesante para personas con acné; y no solo con este tipo de problema en la piel, sino también con determinadas imperfecciones y, sobre todo, con los poros obstruidos o bloqueados.

Debemos recordar que algunas afecciones de la piel, como de hecho ocurre con el acné, son causadas a menudo por la presencia de poros obstruidos o bloqueados, que pueden acabar inflamándose y terminar convirtiéndose en granos.

Aunque es cierto que, al menos por el momento, la investigación científica existente sobre los efectos del agua micelar es bastante limitada, distintos estudios sí han encontrado que una limpieza facial suave (como ocurre con el agua micelar en sí), podría ayudar a mejorar el acné y a reducir la presencia de puntos negros.

Otra de las cualidades es la forma de aplicación. En el caso del agua micelar en concreto, basta con aplicarlo utilizando únicamente una almohadilla o disco de algodón, que se caracteriza precisamente por su textura suave. Por tanto, se reduce o elimina al máximo la necesidad de utilizar paños o cepillos faciales, que podrían propagar bacterias y gérmenes, y empeorar el acné.

Lo puedes llevar a cualquier lado

Además de todos los beneficios mencionados del agua micelar, debemos tener en cuenta que puede ayudar a reemplazar distintos productos en la rutina de cuidado de la piel, al actuar como desmaquillante, limpiador facial y tónico, lo que ayudará no solo a la hora de reducir la cantidad de dinero que habitualmente inviertes en ellos, sino que su sencillez al utilizarlo hace que el proceso sea muchísimo más simple.

Pero lo más interesante si cabe: lo puedes llevar contigo siempre que lo necesites, gracias a que lo puedes encontrar en pequeños frascos o envases portátiles ideales para que esté siempre disponible cuando estés en movimiento.

Además, es ideal para una doble limpieza

Aunque sobre las cualidades de la doble limpieza ya te hablamos en otra nota, es cierto que ofrece interesantes beneficios para la piel. Es necesario lavarse siempre la cara por la noche, incluso aunque no te hayas aplicado maquillaje en todo el día. Como sabes, nuestra piel, cada día, entra en contacto con una enorme cantidad de distintos agresores externos, ya sea polvo o la propia contaminación ambiental.

Además, también es necesario tener presente la presencia de nuestras propias secreciones de aceite o sebo, que pueden terminar obstruyendo los poros y acabar causando mayores problemas. Si bien es cierto que no desees despojarte de la piel, lo que acabará dañando su función de barrera natural, sí es posible que desees eliminar toda esa suciedad.

Ahora que ha aumentado notablemente el uso del agua micelar, no debe entenderse como un único limpiador, dado que aunque ayuda a eliminar gran parte de la suciedad y de los contaminantes diarios, es imprescindible llevar a cabo un seguimiento con una limpieza adecuada por la noche.

Es aquí donde nos encontramos con la importancia de la doble limpieza, que nos asegura retirar y eliminar todo correctamente, mientras infundamos a la piel con otros interesantes ingredientes activos.

Así, el agua micelar se puede convertir en la primera parte de la doble limpieza. Por ejemplo, se puede utilizar antes del limpiador facial, al eliminar el maquillaje, la suciedad y otros elementos contaminantes, de manera completamente y efectiva, y luego usar cualquier otro limpiador que incluya otros activos o péptidos que proporcionan, además, interesantes beneficios adicionales a la piel.

¿Sabías que también es seguro para bebés?

Una de las mayores cualidades y ventajas que ofrece el agua micelar es que la mayoría de los productos que puedes encontrar actualmente disponibles en el mercado son completamente seguros cuando los usamos en la delicada piel del bebé. Gracias a sus cualidades limpiadoras, suavizantes y calmantes.

Eso sí, que el agua micelar en sí sea adecuada para la piel del bebé, no significa que todas las marcas o productos lo sean. Algunas aguas micelares, en especial las formuladas específicamente para su uso en adultos, pueden contener determinados ingredientes nocivos, o incluso alcohol, lo que puede causar molestias en las pieles más sensibles, como podría ser el caso de la del bebé. De hecho, muchos recién nacidos y algunos bebés suelen tener la piel extremadamente seca o sensible.

Lo mismo ocurre con determinadas aguas micelares que pueden contener en su composición algunos químicos fuertes, que no son tampoco seguros para el pequeño. Es el caso del dodecil sulfato de sodio (SDS) o el lauril sulfato de sodio (SLS), una sustancia química con cualidades tensioactivas, que si bien es cierto que son total y completamente seguros para su uso en adultos, en el caso de los niños pequeños pueden causar irritación tanto en la piel como en los delicados ojos del bebé.

En caso de que estés buscando un agua micelar perfecta para bebés, lo más recomendable es optar siempre por agua micelar hipoalergénica sin alcohol, que hayan sido especialmente formuladas para bebés, con la mayoría de ingredientes de origen natural, y sin prácticamente sustancias químicas.

Por otro lado, en el caso de los bebés, puede ser interesante el uso de agua micelar en las siguientes situaciones:

  • Rutina diaria de higieneAunque no es tan aconsejable utilizarlo diariamente, sí puede ser útil el uso del agua micelar cuando no tienes tiempo de seguir la rutina diaria de higiene completa del bebé en un momento determinado. Eso sí, recuerda algo fundamental: este producto no debe ni puede reemplazar completamente los baños del pequeño, pero sí puede convertirse, puntualmente, en un sustituto efectivo en algunas circunstancias puntuales.
  • En caso de piel seca o propensa a la dermatitis atópica. Tanto si la piel del bebé es atópica, o tiene propensión al eccema (dermatitis atópica), bañar al pequeño varias veces al día puede acabar eliminando la humedad naturalmente presente en la piel del pequeño. En estos casos, el agua micelar puede ser de utilidad a la hora de mantener la piel del pequeño perfectamente limpia entre los baños. No obstante, se recomienda siempre humectar e hidratar la piel debidamente, para un mejor cuidado.

¿Y en el caso de piel sensible?

En el caso de que tengas la piel sensible, y desees utilizar agua micelar, es fundamental que te fijes en el listado de ingredientes que encontrarás en el envase. Al igual que ocurre con el agua micelar para la piel del bebé, es imprescindible optar por aquellos productos que no contengan alcohol, dado que cuando se aplica sobre la piel sensible no solo puede aumentar la irritación y los síntomas relacionados (incluyendo los más molestos, como inflamación, picazón y enrojecimiento). También incrementa el riesgo de que la piel se seque o reseque.

Lo mismo sucede con la piel seca. Aún cuando el agua micelar sea especialmente adecuado para quienes tienen la piel sensible y seca, no son aconsejables los productos que contengan alcohol, dado que acabaremos por resecarla aún más.

Por tanto, lo más adecuado siempre -incluso aunque no tengamos la piel sensible o seca- es escoger agua micelar sin alcohol, sin fragancias, y que su contenido en sustancias químicas sea lo menos posible.

¿Existe algún riesgo en el uso del agua micelar?

Como te hemos comentado en algunos momentos, la eliminación inadecuada del maquillaje, en especial cuando se utilizan productos desmaquillantes a base de aceite, pueden acabar fomentando un aumento del crecimiento de bacterias, que se convierte en una de las muchas causas de la disfunción de la glándula de Meibomio (también conocida médicamente como disfunción de la glándula miobiana), una afección grave que causa daño, inflamación y/o atrofia de las diferentes glándulas sebáceas presentes en el párpado.

Precisamente cuando estas glándulas sebáceas se atrofian, y por tanto se pierden, los ojos pueden irritarse con demasiada facilidad, y además tiende a ser muy común sentirlos secos, rojos y con una incómoda sensación arenosa (la cual, dicho sea de paso, se convierte en constante).

En este sentido, un estudio publicado en el año 2015 en la edición especial Journal of Ophthalmology, vinculó la mayoría de estos síntomas (sensación de presencia de un cuerpo extraño, escozor y enrojecimiento) al uso continuo y regular de desmaquillantes de ojos a base de aceite, sobre todo cuando son utilizados durante largos períodos de tiempo.

En el caso del agua micelar, como también te hemos comentado, debemos tener en cuenta que la tecnología micelar se basa precisamente en el uso de moléculas de aceite con cualidades limpiadoras, las cuales se encuentran suspendidas en agua purificada o blanda. También debemos mencionar la presencia de determinados conservantes, como el conocido como EDTA disódico, que se caracteriza de hecho por ser uno de los más utilizados. Como se ha demostrado, este conservante puede ser muy irritante para la superficie del ojo.

Por tanto, la mejor -y única- manera de evitar las infecciones oculares, la sensación de cuerpo extraño en el ojo, y en definitiva cualquier tipo de afección como por ejemplo podría ser el caso de la mencionada disfunción de la glándula miobiana, es utilizar una fórmula desmaquillante que haya sido aprobada por un oftalmólogo, y que elimine eficazmente el maquillaje de los ojos con una mínima presencia tanto de aceites como de conservantes.

Tal y como opinan muchos expertos, lo fundamental a la hora de limpiar las máscaras de pestañas es utilizar un desmaquillante específico de ojos (es decir, que haya sido especialmente concebido y fabricado con este fin), y posteriormente utilizar el agua micelar con cuidado, para terminar de limpiarlo del todo.

El mayor problema viene de la mano de la creencia de que el agua micelar es un producto para casi prácticamente todo. Especialmente en el caso de maquillajes más grasos, o tras haberse aplicado un exceso de producto, aunque puede ayudar a eliminar algo de maquillaje es posible que sea necesario usar un limpiador facial o una toallita de maquillaje, para conseguir así eliminar el cosmético más pesado, o aquel que sea resistente al agua (waterproof).

Lo mismo ocurre en aquellas personas que presenten ciertas afecciones de la piel, y que pueden requerir del uso de productos adicionales para el cuidado de la piel, para poder abordar mejor sus necesidades específicas.

En cualquier caso, y como siempre te recomendamos, recuerda que en caso de duda o inquietud ya no solo a la hora de utilizar cualquier producto de la piel, sino relacionada directamente sobre el cuidado de la misma, lo fundamental es consultar al dermatólogo o a un profesional de la salud de confianza, que nos brinde la posibilidad de encontrar la rutina que mejor nos funcione.

Christian Pérez

Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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