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Como hacer sérum casero con ácido hialurónico

Hoy en día, la mayoría de las cremas tanto hidratantes como con cualidades antienvejecimiento contienen en su formulación ingredientes tan útiles y efectivos en este sentido, como por ejemplo podría ser el caso del ácido hialurónico. Y lo podemos encontrar no solo en cremas, geles o lociones, también en los sérums faciales, en cuya formulación es común también distinguir una mayor presencia de agua que de aceite, gracias a lo cual no solo ayuda a que este ácido naturalmente presente en nuestro cuerpo pueda incluso ser mejor absorbido por nuestra piel, sino a que posea esa textura y consistencia ligera y liviana tan maravillosa.

Tal y como ya te hemos explicado en varias ocasiones, lo cierto es que es perfectamente posible aprender a elaborar nuestros propios sérums faciales en casa. Se trata, como probablemente sepas, en un producto útil en el cuidado de la piel, que aunque -como opinan muchos expertos en belleza- no es indispensable, sí tiende a ayudar muchísimo a la hora de proporcionar una hidratación ligera, y ayudar a preparar la piel para que el resto de productos tópicos puedan ser más fácilmente absorbidos.

Como hacer sérum casero con ácido hialurónico

Básicamente consisten en humectantes liviados que contienen una elevadísima concentración de ingredientes activos. Es esta, precisamente, una de sus principales características. Y, de hecho, una de las más destacadas, dado que su contenido en agentes activos beneficiosos y útiles para la piel es mucho mayor que el de los humectantes faciales típicos como por ejemplo es el caso de las cremas hidratantes.

No en vano, los sueros faciales son conocidos -y reconocidos- por su efectividad, por lo que aunque no sean del todo indispensables, sí es aconsejable integrarlos en nuestra rutina de belleza. Es más, son habitualmente utilizados para manejar diferentes problemas y trastornos específicos relacionados directamente con el cuidado de la piel, como las arrugas, las líneas finas de expresión, o incluso aclarar las manchas oscuras.

Precisamente, en lo que se refiere a las dos cualidades mencionadas anteriormente (y principalmente relacionadas con los signos más prematuros del envejecimiento), los sérums faciales pueden acabar siendo de cierta ayuda a la hora de luchar contra las arrugas, especialmente si han sido formulados con ingredientes activos antienvejecimiento, dado que su efectividad y potencia tiende a ser mayor que otros productos específicamente formulados para tal fin. Sobre todo si, en su composición, nos encontramos con el ácido hialurónico como uno de sus ingredientes principales.

Si te encanta la idea de preparar tus propios productos de belleza en casa, ya has elabodado algunos sueros faciales caseros, y deseas aprender a preparar un sérum facial con ácido hialurónico, a continuación te explicamos los ingredientes que necesitas y los pasos a seguir con los que aprenderás a hacerlo fácilmente ¿Te animas a descubrir esta receta básica con nosotros? Toma nota.

Receta básica para hacer un sérum casero con ácido hialurónico

Para elaborar esta receta básica de sérum casero con ácido hialurónico necesitas principalmente polvo de ácido hialurónico, que puedes comprar fácilmente en cualquier herbolario, tienda d ebelleza o en tiendas online como por ejemplo podría ser el caso de Amazon, agua de rosas y aceites esenciales (a ser posible de origen orgánico).

Ingredientes

  • ⅛ cucharadita de polvo de ácido hialurónico
  • 60 ml de agua de rosas
  • 4 gotas de aceite esencial puro de rosas (puedes sustituir por cualquier otra opción que te guste, como por ejemplo el aceite esencial de sándalo).

Elaboración

Como verás a continuación, el proceso a seguir para elaborar este sérum facial casero se caracteriza principalmente por ser tremendamente simple y sencillo. Únicamente debes añadir el agua de rosas, en la cantidad indicada, vertiéndola con cuidado con un embudo de pequeño tamaño en el interior de una botellita de vidrio oscuro. Añade ahora el polvo de ácido hialurónico, cierra la tapa y agita ambos ingredientes de forma enérgica, para conseguir que el polvo de ácido hialurónico se disuelva correctamente antes de proseguir con el último de los pasos. Finalmente, agrega las 4 gotas del aceite esencial de rosas (o el que prefieras), cierra y vuelve a agitar ligeramente. ¡Listo! Almacena en un lugar fresco y seco, alejado de los rayos ultravioleta para evitar que la radiación solar pueda dañar el producto casero.

Cómo conservarlo

Únicamente debes guardarlo en un lugar fresco y seco. En la mayoría de las ocasiones bastará con guardarlo en el estante del baño. Aunque si deseas disfrutar de una sensación refrescante cada vez que te apliques el sérum, puedes optar por conservarlo en la nevera. Luego, simplemente es aconsejable utilizarlo durante las primeras 2 semanas, para estar seguros de que nuestro sérum facial conserva todas sus propiedades y cualidades intactas.

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Otra receta básica de suero facial casero con ácido hialurónico y glicerina vegetal

Si dispones de glicerina vegetal en casa, lo cierto es que se convierte en uno de los mejores ingredientes a añadir en cualquier sérum facial, gracias a que actúa como un hidratante natural, mejorando y completando las diferentes cualidades hidratantes del ácido hialurónico en sí.

Ingredientes

  • 2 cucharaditas de polvo de ácido hialurónico
  • 200 ml de agua destilada
  • 1 cucharadita de glicerina vegetal.

Elaboración

En un frasco de vidrio oscuro, o en un recipiente que puedas cerrar herméticamente, vierte con cuidado (con la ayuda de un embudo de pequeño tamaño, por ejemplo) el agua destilada y el polvo de ácido hialurónico, cierra y agita vigorosamente para conseguir disolver el polvo lo máximo posible. Luego, añade la glicerina vegetal, vuelve a cerrar y agita de nuevo otra vez.

Cómo conservarlo

Se recomienda guardar encarecidamente nuestro sérum facial casero en la nevera, hasta conseguir que se haya gelificado por completo, lo que ayudará muchísimo a la hora de aplicarlo posteriormente sobre la piel del rostro.

Receta de sérum casero con dos tipos de ácido hialurónico

Si deseas disfrutar de los diferentes beneficios que te proporcionarán ambos tipos de ácido hialurónico (esto es, el ácido hialurónico de bajo peso molecular y el de algo peso molecular), a continuación te proponemos los ingredientes que necesitarás para conseguirlo.

Ingredientes

  • 0.3 g de glicerina (opcional, se puede sustituir por otro humectante)
  • 0,02 g de ácido hialurónico de bajo peso molecular (debe situarse por debajo de 800 kDa)
  • 0,02 g de ácido hialurónico de alto peso molecular
  • 0,16 g de d-pantenol (opcional)
  • 1 g de colágeno (opcional)
  • 0,1 g de algún conservante natural
  • 8,4 g de agua de rosas.

Elaboración

En un vaso pequeño de vidrio pesa en primer lugar la glicerina. Cambia o tara la escala y agrega ahora los polvos de ácido hialurónico. Mezcla ahora estos polvos con la glicerina. Dado que los polvos de ácido hialurónico suelen tardar un poco en combinarse bien con el agua o con cualquier otro ingrediente acuoso, si primero optas por mezclarlo con glicerina, es muchísimo más sencillo luego combinar todos los ingredientes (al menos más rápidamente).

Añade ahora el colágeno y el d-pantenol en las cantidades indicadas anteriormente. Agrega ahora el conservante natural y el agua de rosas, y mezcla y combina bien para conseguir que el resto de ingredientes se combinen entre sí, hasta conseguir un sérum lo más suave y ligero posible.

Luego, simplemente vierte con la ayuda de un embudo pequeño el sérum en diferentes botellitas de vidrio oscuro con cuentagotas, almacénalos y guárdalos en un lugar seco y oscuro.

Receta de sérum casero con dos tipos de ácido hialurónico

Receta de sérum facial con ácido hialurónico y gel de áloe vera

La glicerina vegetal se convierte en una opción hidratante que ayuda a enriquecer todavía más nuestro sérum casero. Pero si no dispones de este ingrediente, puedes sustituirlo por gel de áloe vera (o incluso por aceite de jojoba). Por este motivo, a continuación te explicamos de qué manera puedes hacer tu suero facial utilizando estos ingredientes comunes.

Ingredientes

  • 3,5 cucharadas de agua de rosas fría
  • ½ cucharadita de polvo de ácido hialurónico
  • ½ cucharadita de gel de áloe vera o aceite de jojoba
  • 2 gotas de aceite de semilla de zanahoria
  • 2 gotas de aceite esencial de neroli.

Elaboración

Con la ayuda de un embudo de pequeño tamaño, vierte el agua de rosas en un frasco de vidrio oscuro con cuentagotas. Luego agrega, con cuidado, el polvo de ácido hialurónico, cierra el frasco con la tapa y agota vigorosamente para conseguir que este polvo se disuelva bien con el líquido. Cuando el agua de rosas ha sido previamente refrigerada ayuda a que el polvo de ácido hialurónico se disuelva más fácilmente.

No obstante, si continúan existiendo algunos trozos, es posible procesar esta mezcla con la ayuda de un procesador de alimentos o una licuadora, para así conseguir que se mezclen por completo. Agrega ahora el gel de áloe vera (o el aceite de jojoba si dispones de él), el aceite de semilla de zanahoria y el aceite de neroli. Vuelve a tapar el frasco y agita nuevamente, con la finalidad de conseguir que el resto de ingredientes se combinen y se mezclen entre sí. 

Cómo conservarlo

Antes de usarlo se recomienda dejar que el sérum repose durante al menos 4-5 horas, lo que ayudará a permitir que el polvo de ácido hialurónico se disuelva completamente. Finalmente, conserva este frasco en la nevera, donde se conservará a la perfección hasta un máximo de 2 semanas. 

Receta de suero con ácido hialurónico y vitamina C

No hay duda que uno de los ingredientes que combinan a la perfección con el ácido hialurónico es la vitamina C, que proporciona además interesantes cualidades antioxidantes, útiles para reducir la acción de los radicales libres, que habitualmente se relacionan con la aparición de algunas de las principales señales asociadas al envejecimiento prematuro. Solo necesitas polvo de vitamina C y polvo de ácido ferúlico, el cual ayudará a estabilizarla, y además, proporcionará beneficios antioxidantes adicionales.

Ingredientes

  • 2 cucharaditas de polvo de ácido ferúlico al 1%,
  • Un poco de alcohol,
  • 2 cucharadas de polvo de vitamina C,
  • 4 cucharadas de agua,
  • ½ cucharadita de polvo de ácido hialurónico
  • ½ cucharada de glicerina vegetal (opcional).

Elaboración

En primer lugar disuelve el ácido ferúlico al 1% en una pequeña cantidad de alcohol. Luego, en otro recipiente aparte, combina unas gotas de este ácido ferúlico previamente disuelto con la vitamina C y las 4 cucharadas de agua. Combina y mezcla bien, hasta conseguir que todos los ingredientes se hayan disuelto. Vierte esta mezcla en un recipiente que puedas cerrar herméticamente, y añade ahora el polvo de ácido hialurónico. Cierra con la tapa, y agita vigorosamente hasta conseguir que todos los ingredientes se integren entre sí. Si lo deseas, añade la media cucharadita de la glicerina vegetal, para conseguir una consistencia más gelificada.

Cómo conservarlo

Únicamente debes refrigerar el producto, conservando en la nevera, hasta que se haya gelificado.

No te pierdas: Para qué sirve el serum de ácido hialurónico

Cuándo debes aplicarte tu sérum casero con ácido hialurónico y cómo debes conservarlo

Como hemos visto, no hay duda que una de las mejores formas tanto de usar el ácido hialurónico como el hialuronato de sodio en sí es en forma de sérum facial. ¿Y sabes esencialmente por qué? Básicamente porque el sérum es un producto en cuya formulación encontramos principalmente agua como uno de los ingredientes más destacados e importantes, además, obviamente, de los diferentes ingredientes activos que igualmente podemos distinguir en una concentración más o menos elevada.

Pero, en el caso del sérum es aún más interesante si cabe porque tanto el ácido hialurónico como el agua se combinan y aparecen juntos, gracias a que se unen entre sí para proporcionar una mayor humedad a la piel. De hecho, utilizarlo en forma de suero es siempre la mejor forma de aprovechar al máximo el ácido hialurónico como ingrediente hidratante y antienvejecimiento.

Lo que puede hacer que los hagamos varias consultas básicas: ¿cuándo deberíamos integrar nuestro sérum facial casero en la rutina de cuidado de la piel diaria, cuántas veces deberíamos usarlo al día, y de qué manera podríamos aplicárnoslo?

Recuerda que, a la hora de aplicarnos los productos que habitualmente utilizamos en la rutina de belleza (o de cuidado de la piel diaria), es de vital importancia hacerlo de más ligero o liviano a más espeso. O, lo que es lo mismo, debemos empezar utilizando un limpiador para limpiar nuestra piel intensamente. Si por ejemplo se trata de la rutina de cuidado nocturna, y te has aplicado algún tipo de maquillaje o usado algún producto cosmético a lo largo del día, te puede funcionar muchísimo la conocida como doble limpieza facial, consistente en utilizar primero un limpiador a base de aceite, y luego terminar con un limpiador acuoso, como por ejemplo podría ser el caso del agua micelar.

En cualquier caso, después de la aplicación del limpiador facial, y tras secarte la cara a modo de suaves golpecitos (recuerda que debes evitar restregar tu piel con la toalla, ya que podrías acabar irritándola), le llega el turno al tónico facial, ideal para las pieles grasas o propensas al acné y para quienes precisan de una limpieza adicional después de haber utilizado maquillaje o cualquier otro producto de consistencia y textura pesada (como el protector solar), ya que ayuda a refrescar la piel y reducir los poros.

Luego, justo en este momento le llega el turno a nuestro sérum facial casero. Recuerda que, para disfrutar mejor de todas sus cualidades y beneficios, y evitar que pueda resecar la piel un poco, es conveniente aplicarlo siempre sobre la piel ligeramente humedecida. Aplícatelo con cuidado, tras ponerte unas cuantas gotitas en las yemas de los dedos, o aplicártelo directamente con la ayuda del cuentagotas a lo largo del rostro. Una vez hecho esto, con suaves masajes añade todo el sérum por la cara. Y, para terminar, apenas unos pocos minutos después le toca el turno a tu crema hidratante o humectante favorito, el cual sellará la humedad y proporcionará la textura deseada para que el ácido hialurónico se absorba mucho mejor, especialmente si en el exterior el ambiente es más bien cálido.

Eso sí, en caso de que vayas a utilizar más de un sérum facial, es esencial tener siempre presente que es muchísimo mejor aplicarte antes el suero de ácido hialurónico, dado que ayuda a sellar mejor la crema hidratante o el humectante que, posteriormente, te vas a aplicar encima.

En lo que se refiere a cuándo utilizarlo y cuántas veces hacerlo cada día, lo cierto es que lo puedes usar mañana y noche, de forma regular (diaria), aplicándolo -por ejemplo- en tu rutina de cuidado matutina, y posteriormente, al finalizar el día, integrarlo igualmente en tu rutina de cuidado nocturna.

Consejo de experto

Si además de seguir algunos de los consejos que te hemos propuesto anteriormente, prefieres sacarle el máximo provecho a este sérum casero, puedes optar por aplicarte, por la mañana, el sérum casero de ácido hialurónico primero, y luego ponerte unas gotitas de sérum con vitamina C, para terminar con un poco de crema hidratante para así conseguir sellar la humedad. Por la noche, por otro lado, podrías cambiar la vitamina C por un retinol, que consiste en un derivado de la vitamina A con interesantes beneficios exfoliantes. Luego, finalizar con una crema hidratante nocturna.

Christian Pérez

Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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