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Cómo desmaquillarse los ojos correctamente

Aunque maquillarte los ojos puede convertirse en algo enormemente divertido, lo cierto es que cuando llega el momento de retirarlo, y eliminarlo por completo, puede acabar no siéndolo tanto. Es más, si en algún momento te fuiste a la cama sin habértelo retirado adecuadamente, y te acostaste con algún resto de maquillaje en los ojos o en el rostro, muy posiblemente a la mañana siguiente descubriste algunos de sus efectos secundarios más incómodos.

Y es que el maquillaje mal eliminado, junto con el resto de la suciedad y contaminación ambiental, la cual se tiende a acumular en la piel a lo largo del día, puede terminar por obstruir los poros, ocasionando problemas de acné, inflamación y enrojecimiento. Y no solo eso: dormir con el maquillaje en la cara produce también piel seca e incluso arrugas como consecuencia de la descomposición del colágeno.

Cómo desmaquillarse los ojos correctamente

Si deseas despertarte con la piel perfectamente limpia y brillante, entonces es imprescindible quitarse absolutamente todo el maquillaje por la noche. Dejar maquillaje en los ojos también podría terminar ocasionando su conjunto propio de problemas, entre otros infecciones oculares, orzuelos, irritación ocular y un mayor riesgo de que las pestañas se rompan con mucha más facilidad. 

De ahí que retirarse el maquillaje todas las noches se convierta en una necesidad más para el cuidado de la piel, que debes fijar siempre en tu rutina diaria (siempre, claro está, que te hayas maquillado el rostro).

¿Cómo eliminar el maquillaje de los ojos fácilmente?

La rutina que debes seguir, paso a paso

Quizá tengas por costumbre quitarte el maquillaje de ojos al final del proceso de limpieza del maquillaje facial. Es decir, algunas personas tienden a lavarse el rostro primero, y dejar el maquillaje hasta el último paso, antes de proceder a aplicarse la crema hidratante. Pero la realidad es muy diferente: no lo estás haciendo de la manera correcta.

Por suerte, existe un orden recomendado para eliminar el maquillaje, así como limpiar la piel de la forma más sencilla y simple posible, con el fin de mantenerla saludable:

  1. Retírate el lápiz de labios. Si primero te quitas el maquillaje de ojos, es muy probable que acabes manchando el lápiz labial con la muñeca, la mano o el brazo, frotando el producto cosmético sobre la piel. Esto puede hacer que todavía sea más difícil de retirar. Por tanto, opta primero por quitarte el lápiz labial.
  2. Sigue con el maquillaje de ojos. Después de haberte retirado el lápiz labial, es el momento de limpiar el maquillaje presente en los ojos. Ahora es el momento ideal también para eliminar cualquier producto residual presente en la superficie de la piel alrededor de los ojos.
  3. Límpiate la cara. Con la ayuda de un limpiador profundo, límpiate la piel del rostro.

No te pierdas: Mejores desmaquillantes de ojos

¿Cómo utilizar el agua micelar como desmaquillante de ojos?

Cuando se trata de retirarse el maquillaje de los ojos, es fundamental intentar hacerlo con suavidad, y nunca frotar la piel ni utilizar productos no adecuados para esta delicada parte del rostro, dado que se corre el riesgo de que surja sequedad y que se irrite con mucha facilidad.

El agua micelar se convierte en una opción excelente, tanto si se trata de maquillaje waterproof (resistente al agua), como si no. Destaca, de hecho, por ser uno de los limpiadores favoritos de muchas mujeres, gracias a que también está ganando popularidad en todo el mundo, y por una excelente razón.

El agua micelar contiene unas pequeñas micelas (moléculas de aceite), las cuales se encuentran suspendidas en agua. Estas moléculas son las principales protagonistas de sus cualidades limpiadoras. Y es que actúan de la misma manera que lo haría un imán, atrapando la suciedad, el aceite y los residuos de maquillaje que se encuentran en la piel. Además, no es necesario enjuagar ni frotar con fuerza. Pero, ¿cómo hacerlo? Toma nota, a continuación te explicamos los pasos necesarios:

  1. Humedece dos almohadillas de algodón con agua micelar. Una vez las almohadillas se encuentren bien empapapadas, presiónalas con suavidad sobre los párpados durante algunos segundos. Esto permitirá que las micelas naturales, presentes en el líquido ligeramente viscoso, actúen sobre la piel. 
  2. Luego, mueve la almohadilla de algodón a lo largo de la raíz de las pestañas, hasta llegar a las puntas.

Para conseguir los mejores resultados, es mejor aplicar el agua micelar con una almohadilla o disco de algodón que tenga la suficiente capacidad como para absorber adecuadamente el agua, y que además, se pueda aplicar luego fácilmente sobre la piel. Aunque la almohadilla de algodón es la herramienta más utilizada, es posible también usar discos lavables y reutilizables, toallitas de microfibra, o esponjas vegetales.

Y el maquillaje waterproof, ¿cómo desmaquillarse los ojos con maquillaje resistente al agua?

Aunque muchas mujeres, y también bastantes profesionales del sector, consideran la llegada del maquillaje waterproof como un auténtico regalo del cielo, lo cierto es que eliminarlo del rostro puede terminar convirtiéndose en una auténtica pesadilla. En la mayoría de las ocasiones, las toallitas desmaquillantes no sirven absolutamente para nada, el jabón puede entrar en los ojos, e independientemente del método que se escoja, la piel tan delicada de los ojos puede irritarse fácilmente.

Lo ideal para este tipo de maquillaje resistente al agua es utilizar un desmaquillante impermeable suave, un desmaquillante bifásico (que contiene una parte de aceite y una parte de agua), o agua micelar.

El agua micelar, por ejemplo, se convierte en una opción excelente, ya que contiene una serie de moléculas -conocidas con el nombre de micelas-, las cuales son capaces de atrapar literalmente tanto el maquillaje como la suciedad que se ha podido quedar en la piel, eliminándolo de forma simple y eficaz. De hecho, suele ser tan enormemente útil que no es necesario enjuagarse posteriormente la piel. Y lo que es aún mejor si cabe: es tan suave que es válido incluso para su uso en pieles más sensibles, al hidratar, humectar y calmar.

¿Y cómo aplicar el desmaquillante waterproof? Muy sencillo: empapa una almohadilla de algodón con tu desmaquillante waterproof favorito (por ejemplo, agua micelar), y aplícatelo suavemente, dejando actuar durante 30 segundos. Limpia la zona con suavidad.

Algunos errores que posiblemente podrías estar cometiendo (y que debes evitar)

Utilizar un limpiador facial común

Aunque el limpiador facial es enormemente útil para limpiarte la piel del rostro, puede no serlo tanto si lo utilizas también para la zona de los ojos (tanto para los párpados como para la zona de alrededor, que como probablemente sepas, se caracteriza por ser bastante delicada).

Debes tener en cuenta que el área de los ojos es la piel más delgada del rostro, lo que hace que, además, sea muchísimo más sensible. Por este motivo, los enjuagues faciales clásicos en los que utilizas mucha espuma con el fin de limpiar la piel, pueden no ser muy adecuados para esta zona, puesto que pueden acabar secando la piel situada alrededor de los ojos. Además, también es muy probable que surjan irritaciones incómodas, ya que es difícil evitar que este tipo de productos entren en contacto con el ojo.

Tampoco es recomendable utilizar un limpiador demasiado fuerte o agresivo. No podemos olvidarnos, como ya te hemos indicado, que la piel situada alrededor de los ojos tiende a ser más fina, por lo que a su vez es también más delicada y sensible. Por este motivo, los productos químicos muy fuertes, con conservantes y fragancias artificiales, pueden irritar y secar la piel, aumentando la hinchazón, las ojeras y la aparición de arrugas.

Opta por tanto por limpiadores específicos para esta zona, que ayudan a nutrir la piel y que están especialmente formulados para este tejido ocular tan complejo, preservando la belleza a largo plazo y ayudando a lucir unos ojos mucho más sanos y brillantes.

También existen algunos ingredientes que pueden ser de muchísima ayuda en este sentido. Es el caso, por ejemplo, de los ésteres de jojoba o el escualano natural, que proporcionan propiedades calmantes e hidratantes, y a su vez, acondicionan los ojos.

Descubre: ¿Cómo quitar el Maquillaje Waterproof?

Te estás frotando la piel en exceso

Si el maquillaje no desaparece fácilmente, lo más probable es que termines por frotar demasiado la zona. Si esto ocurre, los efectos poco agradables que pueden surgir son principalmente la irritación y el enrojecimiento, que pueden acabar provocando descamación, una mayor sequedad, y pasado el tiempo, la formación de líneas finas. Por tanto, a diferencia de lo que puedas pensar, no es muy buena idea utilizar demasiada fuerza para retirar el maquillaje de los ojos. Al contrario, es imprescindible hacerlo con la mayor suavidad posible.

Para retirar el maquillaje de forma rápida, y sobre todo sin dolor ni efectos secundarios indeseados, es tremendamente útil remojar una almohadilla de algodón con un desmaquillaje de ojos bifásico (lo que significa que posee una parte de agua y una parte de aceite), y luego limpiar con suavidad los ojos de una única vez, sin frotar con demasiada fuerza, o ejerciendo mucha presión.

El aceite es sumamente útil en estos casos, puesto que ayuda a que el maquillaje se descomponga con mayor facilidad, y es especialmente útil para retirar el maquillaje no solo de la piel, sino también de las pestañas.

Consejos para desmaquillarse los ojos

Te aplicas la misma almohadilla de algodón varias veces

Quizá pienses que pasarse la misma almohadilla de algodón varias veces podría ser útil para retirar la mayor parte del maquillaje posible, pasándola hacia adelante y hacia atrás sobre los párpados. Pero es un error, puesto que puede acabar irritando la piel y debilitar las pestañas.

¿Lo más adecuado? Pasar la almohadilla con suavidad sobre la línea de las pestañas, moviéndote desde la esquina interna de los ojos hacia afuera. Luego, volver a la esquina interna, y llevar a cabo movimientos cortos hacia abajo, siguiendo siempre las pestañas a través del ojo, así hasta llegar a la esquina más externa.

¡Otra recomendación básica! No es aconsejable volver a deslizar la misma almohadilla de algodón debajo de los ojos. De hecho, si has seguido los pasos que te hemos indicado a continuación, no será necesario. 

Utilizas el mismo lado de la almohadilla o disco de algodón, una y otra vez

Después de pasarla una primera vez, posiblemente te sorprenda descubrir lo enormemente sucia que está la almohadilla o disgo de algodón. Así, si vuelves a pasarla nuevamente sobre los ojos, acabarás por redefinir el maquillaje que acabas de retirar. Esto no significa que necesites una pila enorme de almohadillas o discos de algodón para poder disfrutar de un ojo perfectamente limpio; en absoluto.

Solo tienes que utilizar la almohadilla o disco completo para limpiarte el ojo, y luego utilizar el lado contrario, pero doblándola por la mitad. Si a pesar de ello, el maquillaje aún continúa, puedes optar por doblar la almohadilla en cuartos y utilizar ambos lados limpios. Habrás conseguido el poder de usar cuatro lados de una sola pasada, y sin gastar más de una almohadilla.

No te limpias la piel en profundidad después de usar toallitas desmaquillantes

Muchas mujeres suelen cometer el error de utilizar únicamente una o dos toallitas desmaquillantes, con el fin de eliminar el maquillaje de la piel del rostro, pero se olvidan de algo elemental: limpiarse posteriormente la piel en profundidad, con lo que se consigue no solo eliminar los restos del producto cosmético que probablemente han quedado sobre la piel (aún cuando no sean del todo visibles), sino retirar las células muertas, el aceite y la suciedad o mugre que se ha ido acumulando a lo largo de la jornada.

Aunque es verdad que las toallitas desmaquillantes se convierten en una herramienta utilísima a la hora de eliminar el maquillaje de la superficie de la piel (incluso para la piel situada alrededor de los ojos), no ayuda mucho a la hora de acabar con los distintos residuos que se han acumulado en los poros.

Además, si estás usando toallitas desmaquillantes a base de aceite, podrías acabar añadiendo una mayor cantidad de aceite extra a la piel, aumentando a su vez el riesgo de brotes relacionados directamente con el acné. Por tanto, si escoges utilizar toallitas desmaquillantes, es de vital importancia continuar con una limpieza profunda.

Cuidado con utilizar un exfoliante facial en los ojos, o cerca de ellos

Si lees las indicaciones que encontrarás en el envase del exfoliante, posiblemente distingas una recomendación básica: evitar el contacto con los ojos. A pesar de ello, hay personas que prefieren utilizar exfoliantes alrededor del ojo, porque piensan que esta zona también debe exfoliarse. Sin embargo, se trata de un completo error.

Como ya te hemos comentado, la piel que encontramos alrededor de los ojos se caracteriza por ser mucho más delgaza, por lo que también es muy delicada. Por este motivo, el uso de cualquier tipo de exfoliante, aún cuando sea suave o ligero, puede ocasionar micro lágrimas o vasos sanguíneos rotos, e incluso puede acabar provocando infecciones. 

No te olvides de limpiar también las cejas

¿Te has olvidado de las cejas? La realidad es que se convierten en una parte más del maquillaje de ojos, por lo que no debes olvidarte de aplicar también en esta zona la bolita o almohadilla de algodón.

Los lápices de ojos tienden a tener una textura más bien cerosa, con el fin de conseguir que el producto se pegue con mayor facilidad en el pelo, y no se caiga o se mueva. Por tanto, el uso de un desmaquillador de ojos en esta área ayudará de manera muy positiva a la hora de eliminar el producto con muchísima sencillez.

Omites la doble limpieza

Sobre las cualidades que nos ofrece la doble limpieza facial ya te hemos hablado en alguna que otra ocasión. Y es que se convierte en una opción ideal a la hora de cuidar y mimar la piel al máximo (efectivamente, también la piel situada alrededor de los ojos, incluyendo los párpados).

La conocida como doble limpieza facial se convierte en la clave para eliminar por completo el maquillaje, en un primer momento, y posteriormente para limpiar la piel en profundidad, mientras luego continúas con tu rutina de cuidado de la piel normal, incluyendo el uso de tu crema hidratante favorita, y también de un buen humectante.

Para llevarla a cabo recuerda que puedes comenzar utilizando un poco de agua micelar, o si tienes maquillaje optar por un desmaquillante adecuado para la zona de los ojos. Luego, una vez te has retirado este producto enjuagándote la piel con agua tibia, utiliza un limpiador profundo para lavar y purificar la piel.

Eso sí, durante la segunda limpieza, recuerda que es esencial masajearte la piel suavemente, con lo que conseguirás aumentar la circulación y, a su vez, lograr una tez muchísimo más sana, suave y radiante.

¿Cuáles son los riesgos de dejarte el maquillaje durante toda la noche?

Imagínate que acabas de pasar una noche con tu pareja, familia o amigos, y después de llegar a casa descubres que estás muy cansada. ¿Qué haces? Posiblemente optes por refrescarte un poco, lavarte los dientes e irte directamente a la cama. ¿Y qué ocurre con el maquillaje?

Lo cierto es que muchas mujeres, sobre todo en estas situaciones, optan por utilizar una toallita desmaquillante, creyendo que después de aplicarla sobre la piel del rostro, ésta se encontrará perfectamente limpia, precisamente por las manchas multicolores que observan en la toallita.

Sin embargo, hacerlo habitualmente es un completísimo error, puesto que el uso regular de toallitas desmaquillantes puede estar haciendo más daño que bien a la piel. Este tipo de mascarillas suelen contener una serie de sustancias necesarias para retirar el maquillaje y limpiar la piel. 

Sin embargo, algunas de estas sustancias pueden terminar siendo irritantes, ocasionando que la piel se irrite con mayor facilidad y que, además, se vuelva un poco más sensible. Además, no son tan adecuadas como se piensa cuando se utilizan de manera única e individual, puesto que lo más habitual es que acaben dejando restos de maquillaje en la piel.

Además de manchar la funda de almohada, esto también causará estragos en la piel, particularmente si tienes por costumbre hacerlo muy a menudo. ¿Y cuáles son los más habituales? Toma nota:

  • La tez puede volverse opaca y apagada a la mañana siguiente. El mismo maquillaje que te ayudó a ocultar tanto las arrugas como las líneas finas de expresión pueden acabar por asentarse durante la noche. ¿Y cuál es el resultado? La piel se vuelve opaca, apagada y seca por la mañana. Y, al menos, no hay nada que no puedas hacer para solucionarlo; a menos que dejes que la piel se recupere pasados unos días.
  • Puede causar envejecimiento prematuro. Quizá sigas una rutina de cuidado de la piel especialmente diseñada para prevenir -y evitar- en la medida de lo posible el envejecimiento prematuro. Sin embargo, ¿sabías que si tienes por costumbre dejarte el maquillaje durante largas horas sobre la piel, en realidad de poco te está sirviendo seguir con esa rutina? Dado que los buenos productos antienvejecimiento requieren de una inversión mensual notable, es imprescindible asegurarte de que efectivamente obtienes el valor de lo que te gastas mediante una limpieza adecuada y profunda de la piel, especialmente antes de aplicarte el producto cada noche.
  • Puede aumentar el riesgo de brotes. El aceite presente naturalmente en la piel actúa como una capa protectora, con el fin no solo de protegerla, sino de retener la humedad. Cuando te dejas maquillaje durante la noche, ambos pueden mezclarse creando una combinación negativa que tendrá como resultado final la obstrucción de los poros, y con ello un aumento del riesgo de sufrir brotes de acné.
  • Puede obstruir los poros todavía más. Además de aumentar el riesgo de brotes de acné como consecuencia de la obstrucción de los poros (fruto de la acumulación tanto del aceite presente naturalmente en la piel, como del propio maquillaje en sí mismo), lo cierto es que el producto cosmético dejado durante toda la noche puede terminar incrustándose en los poros, no solo obstruyéndolos sino también estirándolos, haciéndolos más grandes y visibles. Por tanto, para disfrutar de una piel más sana y feliz por la mañana, es imprescindible la eliminación completa del maquillaje y llevar a cabo una limpieza nocturna igual de completa.
  • Mayor deshidratacion y sequedad. Aunque no lo creas, la piel necesita respirar para mantenerse saludable. Sin embargo, mantener la piel del rostro cubierta durante toda una noche puede alterar el adecuado equilibrio de aceite y agua tan fundamentales para mantenerla fresca y debidamente hidratada. ¿Y cuál es el resultado? La piel no solo acabará deshidratada, sino que tendrá, como te hemos indicado, un aspecto apagado y opaco.

¿Y qué ocurre si te lo quitas de forma inadecuada?

Son varios los expertos que, desde hace algunos años, vienen alertando acerca de los riesgos que supone para la salud de la piel la eliminación inadecuada del maquillaje, especialmente cuando se utilizan productos a base de aceite.

Por ejemplo, podría fomentar un crecimiento excesivo de bacterias, una de las causas reconocidas de la disfunción de la glándula meibomiana, una afección grave que cursa con daño, inflamación y/o atrofia de las glándulas sebáceas presentes en el párpado. De hecho, cuando estas glándulas se ven afectadas, hasta el punto de reducir su funcionamiento normal, los ojos pueden sentirse continuamente secos, irritados, arenosos y enrojecidos.

Un estudio publicado en el año 2015, por ejemplo, ya vinculó estos síntomas a los desmaquillantes de ojos a base de aceite, señalando incluso que esta afección se tiende a observar con mayor frecuencia entre las mujeres que utilizan maquillaje de ojos con regularidad, durante largos períodos de tiempo. 

Desmaquillarse los ojos

Cuidado con el agua micelar: podría ser perjudicial para los ojos

Aunque el agua micelar, como te hemos comentado en un apartado anterior, es un producto de origen francés excelente por sus cualidades a la hora de limpiar la piel sin necesidad incluso de utilizar ningún tipo de enjuague, siendo una opción útil para prácticamente cualquier tipo de piel (lo que comprende además pieles secas o sensibles), son varios los expertos que han alertado acerca del daño que podría causar en la piel situada alrededor de los ojos.

Uno de los mayores problemas viene de la mano de los desmaquillantes a base de aceite, dado que como conocíamos en el apartado anterior, pueden terminar fomentando un crecimiento excesido de bacterias. 

En el caso del agua micelar, aún cuando pienses en un primer momento que se trata únicamente de agua limpiadora, la realidad es que la tecnología micelar se basa precisamente en el uso de moléculas de aceite -con cualidades limpiadoras- suspendidas en agua blanda o purificada.

Por otro lado, algunas aguas micelares pueden contener también algunos ingredientes químicos (principalmente conservantes), que pueden ser tremendamente irritantes para la superficie del ojo.

Así, y siempre de acuerdo a los especialistas en este sentido, la mejor forma de evitar tanto la disfunción de la glándula meibomiana como cualquier otra infección ocular -o molestias como la sensación continua de tener un cuerpo extraño en el ojo-, es intentar utilizar siempre una fórmula desmaquillante que haya sido especialmente concebida para su uso en la piel situada alrededor de los ojos; o, bien, con una fórmula que haya sido probada por un oftalmólogo y que, en definitiva, contengan un mínimo de aceites y de conservantes.

De esta forma, solo se recomienda utilizar el maquillaje impermeable para los ojos (que como probablemente sepas, sí exige el uso de un desmaquillante a base de aceite), únicamente para ocasiones muy especiales.

Lee también: Cómo hacer un desmaquillante de ojos Casero

¿Es aconsejable utilizar toallitas desmaquillantes para los ojos?

Aunque es cierto que las toallitas desmaquillantes se convirtieron en una auténtica revolución, especialmente para muchas mujeres, cuando salieron a la luz y comenzaron a venderse en tiendas de belleza (y supermercados), lo que pocas personas saben es que, en realidad, podrían no ser tan beneficiosas para la piel. Y básicamente lo podríamos resumir en una simple frase: no son la solución ideal, aún cuando sea posible recurrir a ellas en momentos puntuales.

Por ejemplo, no hay duda que son una opción útil cuando has tenido un día muy ocupado, o cuando has salido por la noche y llegas muy tarde a casa. Dado que lo primero que tienes en mente, una vez llegas, no es precisamente la de esmerarte quitándote el maquillaje, lo más común es que optes por las toallitas para retirarte los productos cosméticos que tienes aplicados sobre la piel del rostro. 

Los propios expertos coinciden en señalar que, cuando son para salir de un apuro, y se utilizan únicamente de manera muy ocasional (por ejemplo, cuando no tienes acceso a un limpiador suave), posiblemente no pase nada. Pero si las utilizas diariamente puedes no estarlo haciendo del todo bien: ¿sabías que las toallitas de maquillaje, en realidad, no eliminan todo el maquillaje? Como ya te hemos comentado en algún que otro momento, verdaderamente tienden a restregar el maquillaje alrededor de la cara, lo que significa que, únicamente, lo que se obtiene con ellas es una limpieza más bien parcial.

Pero el problema no es solo ese. También dejan un residuo de sustancias químicas (principalmente limpiadores y conservantes) que pueden acabar secando la piel, y provocar reacciones alérgicas. De hecho, si ya en algún momento has podido experimentar una extraña irritación, completamente aleatoria y cuya causa no pudiste llegar a determinar, posiblemente el culpable principal fueron las toallitas desmaquillantes.

Muy pocas toallitas desmaquillantes contienen ingredientes que, de verdad, sean del todo capaces de descomponer la gran cantidad de maquillaje, aceites y suciedad que se han ido acumulando en la piel a lo largo del día. Por lo que, realmente, lo único que estarás consiguiendo es frotar bacterias, residuos y sustancias irritantes alrededor de la piel, y sobre los poros. Si, además, a eso le unes dejarte la piel tal cual, sin enjuagártela ni limpiártela en profundidad después, acabarás transfiriendo toda esa suciedad a tu funda de almohada, y posteriormente de nuevo a tu piel. Y, así, seguirá el ciclo, conduciendo a la formación de brotes de acné, irritación cutánea, puntos negros… y arrugas prematuras.

A todo ello se le une la forma de aplicación: lo más común es aplicar una cantidad de presión ligeramente elevada con el fin de eliminar el maquillaje, especialmente el delineador de ojos y el rímel, lo que aumentará la irritación. Con el paso del tiempo, sobre todo si utilizas las toalllitas de manera regular, esa irritación puede terminar en un aumento de arrugas, líneas finas y un problema relacionado directamente con la hiperpigmentación de la piel.

Por tanto, no te olvides de lo esencial: las toallitas desmaquillantes fueron formuladas únicamente para ser utilizadas en ocasiones muy puntuales. Incluso si te es posible, siempre es mucho mejor deshacerte de ellas, y sustituirlas por un buen aceite limpiador, un limpiador profundo a base de agua (si no utilizas maquillaje waterproof o resistente al agua), o agua micelar especialmente concebido para su utilización alrededor de los ojos. Sin duda alguna, tu piel lo agradecerá enormemente. Y, además, no tendrás por qué temer a la aparición de sensibilidad, irritación, brotes de acné o las típicas señales relacionadas de manera directa con el envejecimiento prematuro.

Christian Pérez

Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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Director y CEO de Gaia Media Magazines, empresa editora de Natursan. Ha cursado estudios de Historia por la ULPGC y de Psicología en la UNED. Apasionado de la nutrición y la vida sana, es creador de contenidos desde hace 11 años. ¡Ah! Y también papá a tiempo completo con 4 años de experiencia.

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