Cada año surgen una serie de celebraciones muy diversas que destacan principalmente por dos cuestiones básicas: además de ser plenamente divertidas, es el momento en el que sometemos a nuestro organismo a auténticos festivales gastronómicos que, de alguna u otra forma, terminan por pasarnos factura.
Navidades (aunque entendida como una auténtica navidad sana), bautizos, comuniones, bodas… Varias son las veces en el año que, por los excesos en la mesa, nuestro cuerpo puede llegar a “sufrir”.
Por ello, conocer los trucos para evitar los excesos en la mesa puede resultar sumamente útil e interesante.
Cómo evitar los excesos en la mesa
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Si sabes la fecha concreta en que se va a producir tal celebración, una buenísima idea es la de comer ligero en los días anteriores, no olvidando beber líquido en abundancia.
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Durante una de esas habituales comidas, suele ser normal que nos olvidemos de comer debida y justamente, y caemos en un consumo excesivo aunque no tengamos el hambre suficiente. En estos casos, lo mejor siempre es ser lo más racional posible, disfrutando –claro está- de los deliciosos platos que encontramos en la mesa, pero evitando en la medida de lo posible comer en exceso.
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Come tranquila y relajadamente, sobretodo de forma pausada y masticando muy bien los alimentos. Lo primero te ayudará a disfrutar más de la comida y a no comer en exceso, mientras que lo segundo se traducirá en que tu sistema digestivo te lo agradecerá, ya que harás mejor la digestión.
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Termina la comida, a ser posible, con un yogur o una infusión.
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Publicado el día 13 abr, 2010
Fecha de última revisión 13 abr, 2010
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