26 Nov, 2008
Tres leyendas mágicas sobre la creación del té
Escrito por Christian Pérez en Curiosidades | El mundo del té | Varios
Muchas son las leyendas que nos hablan de la creación del té, de cómo los hombres pudieron comenzar a disfrutar de esta beneficiosa y casi mágica bebida, los cuales cuentan con una larga lista de propiedades y beneficios sumamente importantes.
Sin embargo, hoy nos vamos a ocupar de tres de ellas; a ser posible, tres de las más importantes, por los lugares de donde fueron recogidas y por su interés histórico.
En China, el emperador Shen Nung dormía plácida y relajadamente a la sombra de un arbusto mientras, a su lado, hervía agua en un recipiente.
En ese momento, algunas hojas de ese arbusto comenzaron a caer en el citado puchero, de donde el emperador se disponía a beber el agua caliente. De esta forma Shen Nung descubrió el poder curativo del té.
En la India, el fundador del budismo Zen, Badhidarma, mientras realizaba la meditación se quedó dormido como consecuencia de esa larga serie de vigilias que había soportado.
Molesto por la debilidad que sentía, decidió arrancarse los párpados fruto de la desesperación, y los enterró… Se dice que en ese mismo lugar brotaron dos arbustos de té…
Mientras Buda meditaba, vio en su mente la imagen de la triste condición del hombre, aquella que le hacía sufrir cada día. De sus ojos, compasivos, comenzaron a brotar lágrimas, y en el lugar donde cayó la primera, surgió el arbusto del té, que según cuenta la leyenda, habría de servir de consuelo a toda la Humanidad.





