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La pera, la manzana y el plátano son ideales para comenzar la alimentación sólida del bebé, de ahí que sean consideradas como las primeras frutas. Descubre cómo introducirlas y cuáles son sus cualidades.

El paso de la lactancia materna –o la lactancia artificial- a una alimentación sólida tiende a convertirse en una de las etapas más importantes en la nutrición del bebé, y también en una preocupación para muchas mamás y papás, especialmente y sobre todo cuando éstos son primerizos y se enfrentan a este delicioso momento por vez primera. Y es que son muchas las dudas que surgen en los padres: ¿en qué momento empezar? ¿qué frutas son las ideales para comenzar?.

Dependiendo del pediatra, y si sobre todo el bebé está tomando o no leche materna, el comienzo de dar al pequeño las primeras frutas puede ocurrir más temprano o un poco más tarde. Muchos pediatras aconsejan empezar a hacerlo hacia los 6 meses de vida, especialmente si el bebé está tomando leche materna. No obstante, en caso de que el pequeño esté tomando leche artificial muchos pediatras aconsejan comenzar con la fruta a partir del cuarto mes. Eso sí: la leche debe seguir siendo su alimento principal.

Las primeras frutas del bebé

¿Cuáles son las mejores frutas para comenzar a dar al bebé?

Podríamos hablar en este momento de lo que muchos pediatras conciben como las primeras frutas del bebé. Esto es, las frutas que por su sabor dulce, textura y por su baja capacidad de causar intolerancias y alergias, son las más aconsejadas a la hora de comenzar con la alimentación sólida del bebé.

Es recomendable empezar primero por la manzana o por la pera, que como de buen seguro sabrás se caracterizan por ser frutas de sabor dulce y suave (la pera quizá más que la manzana). Y luego el plátano.

¿Y cuáles son sus beneficios para el bebé?

  • Pera: se trata de una fruta sumamente completa. Desde un punto de vista nutricional es muy rica en aminoácidos y ácidos grasos poliinsaturados esenciales para la formación de los tejidos en el bebé. También aporta potasio, que actúa conjuntamente con el calcio en la formación de los huesos del pequeño. Presenta un alto contenido en fibra, agua, vitamina C, ácido fólico y betacaroteno.
  • Manzana: al igual que ocurre con la pera es una fruta muy rica en minerales (sobre todo potasio, calcio, sodio, magnesio y hierro), además de vitaminas (como vitamina A, C, E y del grupo B). También es rica en fibra y agua, siendo ideal para hidratar y refrescar al bebé.
  • Plátano: de fácil digestión, es muy rica en hidratos de carbono, de ahí que sea ideal para el bebé y para los niños. Aporta un alto contenido en potasio, magnesio, vitamina C, provitamina A y ácido fólico.

Compota de manzana

¿Cómo introducir las primeras frutas del bebé?

Es fundamental comenzar a ofrecerle papilla de una sola fruta y continuar así durante 3 o 4 días. De esta forma observaremos si causa alguna intolerancia o alergia, y si sobre todo al bebé le gusta. Si pasados estos días vemos que el bebé la tolera bien incorporaremos otra fruta diferente, de la misma forma que hemos hecho con la primera.

Es decir, si por ejemplo comienzas con la pera debes seguir con ella al menos 3 o 4 días, durante los cuales observarás al bebé cómo se la come, si la acepta y sobre todo si la tolera bien. Si pasado este tiempo todo es positivo, puedes sustituirla por la manzana y volver a hacer lo mismo durante 3 o 4 días. Lo mismo con el plátano. Y, finalmente, incorporar pera y manzana en una misma papilla, o plátano y pera.

Imágenes | Dave Crosby / Frédérique Voisin-Demery

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