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Las semillas de granada aportan increíbles beneficios y propiedades para la salud. Descubre cuáles son sus cualidades más importantes y cómo consumirlas para disfrutarlas.

La granada es una fruta deliciosa consistente en la fruta carnosa del granado, un árbol que se desarrolla tanto en zonas tropicales como en zonas subtropicales, de corteza dura de colores marrones y rojos, y una forma globosa con un tamaño algo mayor al que presenta una manzana. La podemos disfrutar sobre todo durante los meses de otoño, siendo considerada de hecho como una fruta característica de esta época.

En lo que se refiere a los beneficios más importantes que aporta la granada, nos encontramos con que desde un punto de vista nutricional es muy rico en vitaminas (principalmente vitamina C y B2) y minerales (como el potasio, manganeso, hierro y calcio), además de aportar una interesante cantidad en hidratos de carbono y antioxidantes (como los betacarotenos).

Semillas de granada

Se trata de una fruta muy poderosa a la par que refrescante, en cuyo interior nos encontramos con unas maravillosas semillas que, en definitiva, son las que aportan sus increíbles beneficios y propiedades tanto nutricionales como curativos y medicinales.

Propiedades de las semillas de granada

Gran poder antioxidante

Las semillas de la granada son sumamente ricas en antioxidantes, lo que significa que es una fruta ideal para aportar a nuestro organismo los nutrientes antioxidantes que necesita para prevenir y reducir los efectos tan negativos de los radicales libres.

Por tanto, se trata de una fruta que ayuda a prevenir y reducir el proceso del envejecimiento, y es una opción natural interesante a la hora de aportar antioxidantes a nuestro organismo. De hecho, ¿sabías que aporta tres veces más antioxidantes que el vino o el té verde?.

Ayudan a reducir la presión arterial

Por su contenido en antioxidantes las semillas de granada son muy útiles en caso de hipertensión arterial, dado que mejoran de forma natural la circulación sanguínea, siendo adecuadas para reducir la presión arterial alta.

Por ello consumir semillas de granada regularmente es un remedio natural interesante a la hora de prevenir enfermedades del corazón, además de ser útil para mantener una óptima salud cardiovascular.

Útil para limpiar las arterias

Gracias a su contenido en antioxidantes las semillas de granada son adecuadas para limpiar las arterias y mantener una buena salud cardiovascular.

Por ello son especialmente recomendadas cuando existen niveles altos de colesterol o de triglicéridos, porque ayudan a reducirlos naturalmente.

Un excelente depurativo del riñón

Tanto si necesitas depurar los riñones como si simplemente necesitas tratar o reducir la retención de líquidos, las semillas de granada ayudan a la eliminación tanto de agua como de sales a través de los riñones, gracias sobre todo a su alto contenido en potasio. Como de buen seguro sabrás, este mineral ayuda a mantener el adecuado equilibrio hidrosalino de nuestro organismo.

Las semillas de granada son un maravilloso diurético, siendo útil para ayudar a nuestro organismo a la hora de depurarse naturalmente y de eliminar las toxinas acumuladas.

Maravilloso viagra natural

Algunos estudios científicos han podido constatar los efectos de las semillas de la granada como un poderoso afrodisíaco, con efectos similares a los producidos por la viagra.

En uno de estos estudios un grupo de voluntarios de entre 21 a 64 años de edad consumieron un vaso de jugo de semillas de granada todos los días durante dos semanas. Los estudiosos comprobaron que el consumo regular y diario de este zumo aumentaba los niveles de testosterona hasta en un 30%, incrementando el deseo sexual. Curiosamente esta cualidad afrodisíaca se observó tanto en hombres como en mujeres.

Beneficios de las semillas de granada

Cómo comer las semillas de granada

Existen diferentes opciones útiles a la hora de comer granada, como forma de disfrutar de los distintos beneficios que aportan las semillas de la granada. Las más útiles e interesantes son las que siguen a continuación:

  • Consumidas frescas y enteras: basta con lavar la granada, partirla por la mitad y golpear la parte de la cáscara con ayuda de una cuchara para despegar poco a poco las semillas. Luego basta con añadirlas a un cuenco o bol y comerlas con una cuchara.
  • Zumo de semillas de granada: siguiendo los mismos pasos que hemos seguido anteriormente para extraer las semillas, luego debemos añadirlas al vaso de licuadora y licuarlas un poco, pero no demasiado ya que si apretamos mucho las semillas el jugo tendrá un sabor un poco ácido y desagradable. De ser así podemos endulzarla con miel, azúcar moreno de caña integral o estevia.

Imágenes | iStock

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