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La insuficiencia renal crónica, o enfermedad renal crónica, puede no causar síntomas hasta que esté muy avanzada. Descubre qué es, cuáles son sus causas y qué tratamientos médicos se siguen.

Los riñones, al igual que ocurre con el hígado, son órganos fundamentales en la desintoxicación y depuración de nuestro organismo, sobretodo porque se encargan en la eliminación de aquellas toxinas y de los desechos que nuestro cuerpo no necesita. Consisten en un par de órganos con forma o apariencia que recuerda mucho al frijol o habichuela, y que presentan un tamaño de un puño cerrado (unos 13 centímetros de largo y 8 centímetros de ancho).

Los encontramos en la parte posterior de la cavidad abdominal, situados justo por encima de la cintura. En el caso del riñón derecho descansa debajo del hígado, mientras que el riñón izquierdo lo hace debajo del diafragma. En lo que se refiere a sus funciones principales, son imprescindibles en la desintoxicación y depuración de nuestro organismo, por ello es siempre fundamental depurar los riñones al menos una vez por año.

Insuficiencia renal cronica

Son varias las enfermedades y trastornos que pueden afectar a los riñones. La más común y habitual son las piedras en el riñón, aunque es cierto que el conocido como dolor de riñones puede aparecer por otros motivos: presencia de quistes, por la inflamación del riñón, infecciones o por enfermedades más graves como cáncer renal.

¿Qué es la insuficiencia renal crónica?

Conocida también con el nombre de enfermedad renal crónica, se trata de una enfermedad que causa una pérdida progresiva e irreversible de las distintas funciones del riñón.

Este grado de afección, que debe ser por 3 meses más, se determina con un grado de filtrado glomerular (FG) en sangre de <60 ml/min/1.73m2.

El resultado de esta afección es más que evidente: los riñones pierden su capacidad para llevar a cabo sus funciones básicas, como por ejemplo eliminar desechos y toxinas, conservar los electrolitos en la sangre y concentrar la orina.

Síntomas de la insuficiencia renal crónica

Dado que los primeros síntomas que tienden a aparecer como consecuencia de una insuficiencia renal crónica suelen ser inespecíficos, siendo –de hecho- los mismos que para muchas otras enfermedades y trastornos de salud, la sintomatología al comienzo puede ser:

  • Sensación de malestar general.
  • Fatiga y náuseas.
  • Dolor de cabeza.
  • Inapetencia.
  • Pérdida de peso.
  • Prurito (picazón generalizada de la piel).

Por otro lado, cuando la función renal ha empeorado, se pueden presentar los siguientes síntomas:

  • Dolor de huesos.
  • Piel oscura o muy clara.
  • Somnolencia, problemas para pensar o para concentrarse.
  • Entumecimiento, hinchazón en manos y pies.
  • Calambres.
  • Mal aliento.
  • Hematomas o sangre en las heces.
  • Hipos frecuentes.
  • Sed excesiva.
  • Problemas relacionados con la actividad sexual.
  • Dificultades para respirar.
  • Vómitos, sobre todo por la mañana.
  • Amenorrea.

Debemos tener en cuenta que la pérdida de la función renal es en la mayoría de los casos muy lenta, por lo que es común que no se presenten síntomas al comienzo, hasta que los riñones casi han dejado de funcionar.

Causas de la insuficiencia renal crónica

Los especialistas médicos establecen dos causas comunes por las que surge la insuficiencia renal crónica. Fundamentalmente es debido a la diabetes y a la hipertensión arterial.

No obstante, también puede estar causada por otros trastornos y otras enfermedades:

  • Problemas con los riñones: enfermedades del riñón, anomalías congénitas renales (poliquistosis renal), lesiones, infección, cálculos renales o nefropatía por reflujo (flujo retrógrado de orina hacia los riñones).
  • Determinados químicos tóxicos o medicamentos, como analgésicos o fármacos para tratar el cáncer.

¿Cómo se diagnostica?

Son varias las pruebas y análisis que se realizan para diagnosticar la posible existencia de una insuficiencia renal crónica. Por ejemplo, un análisis de orina puede detectar proteína en orina u otros cambios, los cuales pueden surgir entre 6 meses a 10 años –o más- antes de que aparezcan síntomas.

Fundamentalmente, los exámenes que se realizan son: depuración de la creatinina, análisis de los niveles de creatinina, y BUN. Cuando existen problemas de los riñones es común, por ejemplo, que aparezca la creatinina alta en sangre.

Cuando se produce el diagnóstico de enfermedad renal crónica, lo habitual es que se realicen análisis sanguíneos cada 2 o 3 meses, sobre todo cuando la enfermedad empeora. En este sentido, los valores que cambian suelen ser: colesterol, albúmina, electrolitos, conteo sanguíneo completo, potasio, sodio, fósforo, magnesio y calcio.

Tratamiento de la insuficiencia renal crónica

A la hora de cuidar los riñones es fundamental mantener un estilo de vida saludable, realizando determinados cambios que pueden ser de gran utilidad a la hora de proteger los riñones:

  • Evita fumar y consumir alcohol.
  • Evita consumir comidas ricas en grasa y colesterol, y añadir sal.
  • Haz ejercicio de manera regular.
  • Controlar la presión arterial.

Desde un punto de vista médico, existen algunos tratamientos que pueden ser de utilidad, como por ejemplo medicamentos que evitan niveles altos de fósforo, medicamentos para el tratamiento de la anemia, calcio y vitamina D.

Por otro lado, cuando los riñones no cuentan con la capacidad de eliminar los desechos y el exceso de líquidos del organismo se necesita diálisis o un trasplante de riñón.

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