Sintomas de la hernia inguinal La denominada como hernia inguinal se trata de un tipo de hernia que, según diversos datos estadísticos, tiende a representar en torno al 85% de la totalidad de las hernias.

No en vano, se constituye como uno de los procedimientos quirúrgicos más comunes, que se realizan durante la infancia.

A medida que el feto varón crece y madura durante el embarazo, los testículos se desarrollan en el abdomen. Luego se desplazan al escroto, a través de una zona que recibe el nombre de “canal inguinal”.

Este canal se cierra, impidiendo que los testículos regresen nuevamente al abdomen. No obstante, si esta zona no se cierra completamente, un tramo de intestino puede moverse al interior del citado canal, originando la hernia.

Se trata, de hecho, también de una afección que también puede aparecer en las niñas y mujeres adultas, puesto que aunque no tengan testículos, sí cuentan con el canal inguinal.

¿Qué es la hernia inguinal?

La hernia inguinal es un abultamiento en la región de la ingle, que tiende a aumentar del tamaño con el esfuerzo que pueda llevar a cabo la persona, y que disminuye o desaparece cuando ésta se encuentra en reposo o en la cama.

Causas de la hernia inguinal

Aunque la hernia inguinal puede aparecer en la infancia debido precisamente a la debilidad de la pared abdominal inferior fruto del mal cierre del “canal inguinal”, también existen otras causas de la hernia inguinal:

  • Debilitamiento de los tejidos fruto de la edad.
  • Embarazo en la mujer.
  • Esfuerzo intenso de los músculos abdominales.

Síntomas de la hernia inguinal

Son varios los síntomas de la hernia inguinal, que tienden a aparecer cuando ésta se produce:

  • En la región de la ingle tiende a aparecer un abultamiento que aumenta de tamaño con el esfuerzo y disminuye cuando la persona reposa o se acuesta en la cama.
  • Pueden aparecer diversos grados de dolor localizado en la zona de la ingle.

Tratamiento de la hernia inguinal

Generalmente, el único tratamiento de la hernia inguinal, sobretodo el tratamiento definitivo, es la cirugía.

Este tratamiento consiste en reintroducir el contenido herniado en el abdomen, reparando a su vez el defecto en la pared muscular de la ingle.

En lo que se refiere a la propia intervención en sí, éste se puede llevar a cabo por vía laparoscópica en el abdomen inferior, o bien por vía inguinal convencional.

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