cosmo

Hábitos prohibidos y no recomendados en el embarazo: ¿cuáles son? Descubre qué no puedes hacer cuando estás embarazada.

Durante el embarazo es fundamental que la futura mamá siga un estilo de vida saludable, basada en el seguimiento de una dieta variada, sana y equilibrada, se mantenga activa y practique ejercicio físico de manera regular (sólo aquel que pueda llevar a cabo, y que obviamente no supongan de mucho esfuerzo físico, como por ejemplo caminar).

Pero, además de estas dos recomendaciones básicas, sí existen algunos hábitos prohibidos que la futura mamá deberá evitar, reducir o eliminar drásticamente durante los 9 meses que dura la gestación, ya que influyen de manera muy negativa en el correcto desarrollo tanto del embarazo en general como del feto en particular.

Hábitos a evitar en el embarazo

Si estás embarazada (¡enhorabuena!), o si planeas estarlo próximamente, a continuación te indicamos cuáles son esos hábitos a evitar durante el embarazo. Toma nota ¡y manos a la obra!.

Alcohol

Si bebes alcohol durante el embarazo puede causar daños en el desarrollo mental y físico de tu bebé. ¿Por qué? Muy sencillo: el alcohol es capaz de llegar al feto a través de la placenta, lo que puede provocar que el pequeño crezca más despacio, presente problemas congénitos o pese menos al momento de nacer.

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) aconseja evitar el alcohol antes, durante y después del embarazo, ya que los estudios llevados a cabo no han dejado del todo claro cuál es el momento en el que más afecta al bebé. Por otro lado, no existe una cantidad mínima que no suponga un riesgo para el embarazo, por lo que la recomendación básica simplemente es dejarlo del todo, y no consumir ninguna copa o bebida durante la gestación.

¿Y si has bebido alcohol antes de saber que estabas embarazada? Si es así no te preocupes, en esos primeros días de embarazo es bastante probable que el alcohol no haya causado ningún problema en el embrión.

Fumar

Al igual que ocurre con las bebidas alcohólicas, no existe un nivel seguro de consumo de tabaco durante el embarazo. De hecho, se ha comprobado que fumas unos pocos cigarrillos al día la futura mamá expone al feto a más de 7.000 sustancias tóxicas y dañinas, que afectan a su correcto desarrollo y crecimiento.

¿Y qué consecuencias produce en el feto? Cuando hay humo de tabaco en el ambiente, que la futura mamá inhala además de inhalar el correspondiente a sus propios cigarrillos, el feto recibe menos oxígeno, de manera que aumentan los latidos de su corazón y se altera el crecimiento de sus pulmones. Por otro lado, disminuye la circulación de la sangre por la placenta, lo que influye en que el feto recibe menos nutrientes.

Se ha constatado científicamente que los bebés de madres fumadoras presentan un mayor riesgo de contraer infecciones, y de tener otros problemas de salud:

  • Tener síndrome de abstinencia a la nicotina al nacer, lo que hace que el bebé nazca muy irritable.
  • Morir de muerte súbita del lactante.
  • Nacer con malformaciones congénitas, como: labio leporino, paladar hendido y malformaciones cardiacas.
  • Sufrir infecciones respiratorias, tales como bronquitos, otitis y neumonías.

Como te indicábamos anteriormente, no existe una cantidad mínima que podríamos considerar como “nivel seguro de consumo de tabaco”. Por tanto, la recomendación es simple: dejar de fumar antes, durante y después del embarazo.

Embutidos y carne poco cocinada

Aunque ha sido relacionada únicamente con los gatos, ¿sabías que tienes más probabilidades de contagiarte de toxoplasmosis al comer carne poco cocinada contaminada y embutidos contaminados, así como verduras frescas igualmente contaminadas?.

Lo cierto es que aunque fuera del embarazo se trata de una infección que no presenta mucha importancia, durante la gestación puede causar malformaciones en el feto, y en los primeros meses de embarazo puede provocar el aborto.

¿Cómo prevenirla? Come siempre la carne cocida muy hecha, asada o frita. Evita los embutidos crudos y opta sólo por los embutidos cocidos. En lo que se refiere a las verduras frescas, lávalas muy bien antes de comerlas.

Baños calientes y saunas

Aunque en otros momentos pueden resultar beneficiosos y terapéuticos, sobretodo a la hora de reducir la ansiedad y el estrés y ayudarnos a relajar nuestra mente, durante el embarazo debes evitar exponerte a altas temperaturas, como por ejemplo los baños calientes y las saunas.

¿Por qué? Las altas temperaturas producen una excesiva vasodilatación, lo que puede causar desmayos y mareos.

No obstante, muchos ginecólogos y obstetras coinciden en señalar que un mes antes del parto la futura mamá sí puede hacer uso del jacuzzi, eso sí, siempre y cuando el agua no esté muy caliente y los chorros no se dirijan directamente hacia el abdomen.

Rayos X (hacerse radiografías)

Seguramente que, cuando has acudido al dentista, en algún momento te habrás fijado en un papel de aviso que suelen poner, y que indica que si estás embarazada avises al odontólogo. ¿El motivo? Durante el embarazo se deben evitar los rayos X (por ejemplo, hacerse una radiografía).

En este sentido siempre es aconsejable informar al profesional de la salud, ya que en caso de que la prueba no sea de vital importancia es probable que se suspenda y se deje para cuando des a luz. Pero en el caso de que la prueba deba realizarse sí o sí, entonces aplicará la menor dosis, con el menor tiempo posible y siempre protegiendo aquellas zonas más sensibles. Por ello siempre es importante que le informes.

Imágenes | Danny Cain

Síguenos en Facebook

Comenta en Natursan

Pin It on Pinterest