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El dolor de lumbago (o dolor lumbar) es una de las molestias de espalda más comunes. Descubre sus síntomas te ayuda a identificar si se trata o no de una lumbalgia. Conoce a su vez sus causas y tratamiento.

Aunque tradicionalmente se suele relacionar al dolor de lumbago con el dolor de riñones, y suele ser incluso bastante habitual que ambas molestias sean consideradas como las mismas, en realidad en muchas ocasiones poco o nada tienen que ver.

El motivo es bastante claro: las molestias o el dolor se sienten en la región lumbar, zona donde también están situados los riñones, de manera que cualquier dolor presente en la zona tendemos a relacionarnos, cuando a lo mejor el dolor está causado por una lesión o contractura muscular, y no por alguna infección o inflamación renal.

Dolor de lumbago

¿Qué es el lumbago?

Se refiere a un dolor situado en la región lumbar, que puede durar desde unos pocos días hasta unas cuantas semanas dependiendo del grado de lesión o contractura que se padezca.

Síntomas del dolor de lumbago

Los síntomas que aparecen o pueden aparecer ante la presencia de un dolor de lumbago pueden ser muy variables, ya que el dolor puede ser leve o intenso, tan intenso que causa que la persona sea incluso incapaz de moverse. En resumidas cuentas, los síntomas son los siguientes:

  • Sensación de hormigueo o ardor.
  • Dolor agudo.
  • Sensación de dolor sordo.
  • Debilidad en las piernas o en los pies.
  • Rigidez en la espalda.
  • Disminución del movimiento de la zona lumbar.
  • Dificultad para estar derecho a consecuencia del dolor.

Causas del dolor de lumbago

En la mayoría de las ocasiones, el dolor de lumbago es causado sobretodo por una lesión en los músculos y/o en los diferentes ligamentos que sostienen la espalda, el cual se siente justo después de movernos repentinamente, sentarse en una posición durante mucho tiempo o tras levantar un objeto pesado.

Sus causas son en realidad muy variadas, y podemos resumirlas en el siguiente apartado:

  • Espasmos musculares (músculos tensos, que permanecen contraídos).
  • Desgarros o distensión de músculos o de los ligamentos que sostienen la espalda.
  • Hernia de disco.
  • Disco roto.
  • Ciática.
  • Escoliosis o cifosis (curvaturas de la columna vertebral).
  • Fractura de la médula espinal.
  • Osteoporosis (que causa fracturas por compresión de la columna).
  • Cáncer que compromete la médula espinal.
  • Infección del riñón.
  • Presencia de cálculos renales.
  • Enfermedades que afectan a los órganos reproductores femeninos.
  • Problemas relacionados con el embarazo.

Tratamiento del dolor de lumbago

Existen algunos consejos básicos que pueden ser de grandísima utilidad incluso desde el mismo momento en que aparezca el dolor lumbar:

  • Suspende la actividad física cotidiana y normal durante los primeros días tras sentir las primeras molestias o dolores.
  • Aplícate calor o hielo en la zona del dolor. En este sentido, se recomienda utilizar hielo siempre durante las primeras 48 a 72 horas, y a partir de ese momento utilizar calor.
  • Determinados analgésicos pueden ayudar a aliviar el dolor. No obstante, recuerda que no es recomendado sobremedicarte, es mejor ver primero al médico y que éste te prescriba los más adecuados.

Por otra parte, a diferencia de lo que erróneamente se piensa, no es recomendable mantener reposo en cama siempre y cuando no se trate de una causa seria de dolor de espalda. Lo más aconsejable, por tanto, es permanecer activos, reduciendo sólo la actividad durante los primeros dos días.

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