En artículos anteriores te hemos explicado de qué forma podemos depurar el hígado, uno de los órganos de nuestro cuerpo más importantes y fundamentales, principalmente porque lleva a cabo una gran cantidad de funciones indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.
En este sentido, la vesícula es un pequeñísimo órgano que encontramos situado debajo del hígado, y tiene forma de pera.
Almacena la bilis producido por el hígado, y la libera al duodeno para que ésta intervenga en el proceso de digestión.
Cuidar la vesícula
Uno de los puntos débiles de la vesícula pasa por la formación de cálculos en su interior, patología que recibe el nombre de colelitiasis.
También puede verse afectada por la infección, así como por la inflamación aguda, la cual puede verse agravada cuando también el hígado está inflamado, y padecemos de hígado graso.
Si bien es cierto que sin este órgano se puede vivir perfectamente, es cierto que funcionarás mejor con él y no obligarás a tu cuerpo a hacer un sobreesfuerzo que, en realidad, puede enfermarte.
Por ello, es sumamente útil cuidar la vesícula a través de la dieta. Lo más adecuado es optar por recetas bajos en grasa, evitar el tabaco y aquellos alimentos que produzcan gases.
Además, es fundamental la eliminación del alcohol de nuestra dieta, aunque su consumo sea esporádico.
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Publicado el día 23 jun, 2010
Fecha de última revisión 23 jun, 2010
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