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Saber cómo cuidar la voz es fundamental, sobretodo cuando hace frío, y más especialmente durante los meses de otoño e invierno. Te descubrimos algunos consejos útiles que te serán de gran ayuda.

Las cuerdas vocales son dos bandas de tejido muscular liso que encontramos situadas en la laringe, las cuales producen el sonido al vibrar cuando chocan con el aire. Mientras que las principales responsables de nuestra voz con las dos cuerdas vocales superiores, también podemos encontrarnos con otras dos inferiores (es decir, en total los seres humanos tenemos cuatro cuerdas vocales). Diferentes enfermedades y trastornos pueden afectar a las cuerdas vocales, como por ejemplo es el caso de la afonía.

La afonía es considerada como la pérdida parcial o total de la voz. Son varias las causas que pueden producir la aparición de una afonía: la ruptura del nervio laríngeo recurrente, abuso de alcohol o tabaco, ingestión de productos irritantes y tóxicos… No obstante, entre las más comunes nos encontramos con las enfermedades del aparato respiratorio, como por ejemplo faringitis, amigdalitis y tos irritativa, así como inflamaciones en la garganta, laringe o faringe.

Cuidar la voz en otoño e invierno

En este sentido, no hay duda que el frío es una de esas principales causas de aparición de la afonía, motivo por el cual resulta especialmente adecuado conocer qué consejos ayudan a la hora de cuidar la voz de forma eficaz y efectiva.

¿Por qué debemos cuidar nuestra voz cuando hace frío?

No hay duda que el frío es uno de esos ‘acompañantes’ necesarios cada vez que llega el otoño y el invierno. Y es que con la llegada de estas dos estaciones también bajan las temperaturas, y al mal tiempo se unen la lluvia y el viento, de manera que es más común –y normal- resfriarnos y enfermarnos.

Cuando nos resfriamos son varios los síntomas que tienden a acompañarla. Uno de los más habituales es la inflamación de garganta, que en todos los casos cursa con dolor de garganta y malestar, sobre todo al tragar y al comer. Son las conocidas como enfermedades estacionales, y son en definitiva trastornos infecciosos característicos tanto del otoño como del invierno.

Consejos para cuidar la voz de forma natural cuando hace frío

No fuerces la voz

Aunque se trata de un consejo que debemos seguir durante prácticamente todo el año, dado que el frío tiende a afectar a nuestras cuerdas vocales y a nuestra garganta, es importantísimo procurar no forzar la voz. ¿Y cómo conseguirlo? Muy sencillo: trata de hablar naturalmente y sin esfuerzos, evitando gritar si no es necesario y hablar en voz excesivamente alta, forzándola.

Tampoco es aconsejable toser de forma brusca o carraspear, además de los estornudos muy pronunciados.

Abrígate bien

Siempre que salgas a la calle es importantísimo que te vistas abrigado, protegiendo y cuidando la garganta con ayuda de ropas de cuello elevados, bufandas o pañuelos, que también cubran la nuca (una parte del cuerpo que tendemos a olvidar con muchísima facilidad).

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Hidrátate correctamente

Mantener una hidratación correcta y regular es igualmente fundamental. Y como ocurre con no forzar la voz, también es imprescindible hacerlo todo el año y no solo durante el otoño y el invierno. Para ello, recuerda beber cada día entre 6 a 8 vasos de agua, además de optar por otras bebidas naturales como zumos a temperatura ambiente (nunca fríos), e infusiones.

Por otro lado, debes evitar aquellas bebidas que deshidratan los pliegues vocales, como es el caso del té y del café.

En caso de que debas tomar medicamentos como antihistamínicos, porque sufres de alergias o de alguna otra enfermedad propia de estas estaciones del año, es fundamental que siempre los consumas con suficiente agua.

Cuidado con determinadas comidas

A la hora de cuidar la voz en otoño e invierno es fundamental tener presente qué comemos en todo momento. Por ejemplo, no es recomendable tomar las comidas o bebidas demasiado calientes o demasiado frías.

También es interesante evitar aquellos alimentos que estimulan los ácidos estomacales, que causan reflujo y acidez estomacal, la cual puede afectar a la laringe causándole irritación. En este punto, debes evitar los alimentos ácidos, picantes y con sabor agrio.

Imágenes | Francisco Osorio / Nomadic Lass

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