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¿Quieres preparar la mejor taza de té de forma correcta? Te explicamos cómo hacerlo según la variedad de té escogida, teniendo muy en cuenta el tiempo de infusión y la temperatura.

Que el es una de las bebidas más consumidas del mundo de eso prácticamente nadie lo duda. De hecho, se calcula que aproximadamente cada día se toman alrededor de 1.500 millones de tazas de té. ¿El por qué de este éxito? Probablemente lo encontremos en sus cualidades, variedad de aromas y sabores, y en que puede ser elaborado acompañándolo de una amplia diversidad de ingredientes utilizados con el objetivo de ampliar sus virtudes organolépticas: especias (jengibre, canela o cardamomo), esencias florales, limón, leche…

Además, cuenta con una particularidad que hace que nos encontremos ante una bebida sumamente especial: dependiendo del país oriental o asiático en el que estemos podremos encontrarnos con distintas variedades. Así, por ejemplo, en China destacan los tés verdes y los aromatizados; en Japón existe una amplísima tradición tetera contando incluso con la popular ceremonia del té; y en la India es común encontrar puestos callejeros de venta de té muy fuerte con leche y azúcar.

Cómo hacer té

Pero también debemos mencionar otros países que igualmente poseen una amplísima tradición tetera. Es el caso del Tíbet, Turquía, Irán, Afganistán, Rusia, Egipto, Marruecos y como también de buen seguro sabrás el Reino Unido, donde es conocida la popular hora del té de la tarde y su acompañamiento con pastitas de mantequilla.

Aunque su elaboración sea relativamente sencilla es cierto que es muy habitual cometer algunos errores en su preparación, no siguiendo los pasos necesarios para obtener un té de calidad. Es común que cometamos errores en su elaboración porque seguimos los mismos pasos a pesar de encontrarnos ante una variedad de té distinta, que requiere un tiempo de preparación diferente.

Tiempos de infusión y temperatura correcta

Debemos fijarnos mucho tanto en el tiempo de preparación como en la temperatura del agua, dado que en función de la variedad de té que vayamos a elaborar variarán enormemente.

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Pero antes de explicarte cómo preparar el té dependiendo del tipo vamos a descubrir los tiempos adecuados de reposo (o infusión) y la temperatura a la que debe estar el agua.

  • Té verde: es un tipo de té cuyas hojas han sido enrolladas y deshidratadas. No ha sido sometido a ningún proceso de fermentación de manera que sus cualidades se conservan intactas. Se caracteriza por tener un sabor refrescante. El agua debe tener una temperatura de entre 75-80ºC, y el tiempo de infusión entre 1 a 2 minutos (máximo 3).
  • Té blanco: este té se elabora a partir de los brotes deshidratados de la planta del té, justo cuando la hoja aún no se ha abierto. Como ocurre con el té verde, no es sometido a ningún proceso de fermentación. El agua debe tener una temperatura entre 65-70ºC y el tiempo de infusión entre 1 a 2 minutos.
  • Té rojo: conocido también con el nombre de pu-erh, es un tipo de té que pasa por un proceso de deshidratación, secado, fermentación y maduración, pudiendo llegar a durar varios años. Por ello su sabor es terroso y presenta un color rojizo. El agua debe tener una temperatura entre 90-95ºC, con un tiempo de infusión entre 2 a 3 minutos.
  • Té negro: después del proceso de deshidratación las hojas del té son sometidas a un proceso largo de oxidación. El agua debe tener una temperatura entre 90-95ºC, con un tiempo de infusión entre 2 a 3 minutos.

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Cómo preparar el té correctamente paso a paso

Una vez tenemos en cuenta los tiempos de infusión y la temperatura a la que debe estar el agua es el momento de descubrir qué cantidades de té debemos utilizar, y en definitiva los pasos a seguir para que la elaboración de nuestra bebida de té sea lo más correcta posible. Esto nos permitirá disfrutar de la mejor taza de té sabiendo que lo hemos elaborado como es debido.

1. Calentando el agua

En el primer momento debemos escaldar la tetera donde prepararemos el té. Para ello debemos escoger agua fresca mineral de buena calidad. Ponla a calentar en un cazo al fuego controlando la temperatura y sin que llegue a hervir. Si quieres utilizar parte de esta agua para escaldar la tetera (así la mantendrás caliente).

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2. Controlando la temperatura del agua

Antes de que empiece a hervir retira el cazo del fuego. Si deseas ser más meticuloso/a y saber cuando el agua alcanza la temperatura correcta puedes utilizar un termómetro de cocina. Así cuando el agua esté a la temperatura adecuada dependiendo de la variedad de té que vayas a preparar es el momento ideal para retirar del fuego.

3. Vertiendo el agua caliente en la tetera

Retira el agua caliente de la tetera que te sirvió para escaldarla, añade una cucharadita rasa de té por taza a servir y vierte el agua caliente en la tetera, dejando que las hojas del té se infusionen durante los minutos adecuados. Recuerda que dependiendo de la variedad debes dejarlas en reposo más o menos tiempo.

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4. El momento de servir el té

Ahora es el momento ideal para servir el té, cuando hemos esperado el tiempo de infusión adecuado.

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Eso sí, se aconseja servir el té en una taza de cerámica, de vidrio transparente o de porcelana de color blanco, ya que ayudan a mantener el calor del té. ¡Listo! A disfrutar.

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