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El flan salado es una receta no tan popular como los flanes dulces, pero sí son tan deliciosos e incluso innovadores. Descubre cómo hacer un flan de zanahorias y otro de espárragos blancos.

Los flanes dulces son, por lo general, recetas populares y tremendamente conocidas, que gustan en definitiva a la mayoría de las personas (y también a los más peques de la casa). En este sentido, la receta tradicional se elabora con huevo, leche y azúcar, ingredientes que son cocidos al baño María en un molde con la base cubierta de caramelo, siendo a su vez popularmente denominado con el nombre de leche asada.

No obstante, en lo que se refiere a las opciones dulces, es cierto que hoy día es posible encontrarnos con una amplia diversidad de recetas: de chocolate, de café, de queso, de frutas… Y en Navidades es ideal la elaboración del delicioso flan de turrón. Pero, ¿en alguna ocasión te has animado a preparar un flan salado?.

2 deliciosas recetas de flanes salados

No hay duda que nos encontramos ante un tipo de receta cuanto menos innovadora y curiosa, dado que rompe los esquemas de los reposteros más tradicionales. Es más, este tipo de flanes no deben ser considerados como postres y sí más bien como una opción más a incluir dentro de primeros y segundos platos.

Cómo elaborar un flan de zanahorias

Si te gustan las zanahorias es probable que te apasione el resultado de este curioso flan. Y es que esta receta de flan que vamos a preparar es una receta salada, no es un flan dulce, elaborado con zanahorias. Por otro lado, debemos mencionar que también puedes prepararlo también con cualquier otra verdura como calabaza, coliflor, o un surtido de verduras.

Ingredientes:

  • Un kilo de zanahorias.
  • Un puerro.
  • 5 huevos.
  • 50 gramos de mantequilla sin sal.
  • Un poco de aceite de oliva virgen.
  • Una pizca de pimienta negra molida.
  • Sal gruesa.

Preparación:

Lavamos las zanahorias y le quitamos la piel.

Partimos las zanahorias en trozos y las ponemos a cocinar con agua en cantidad que las cubra y un poco de sal.

Cocinamos las zanahorias hasta que estén tiernas.

Escurrimos el agua de las zanahorias y las reservamos.

Lavamos el puerro y lo cortamos en pequeños trocitos.

En una sartén con un fondito de aceite de oliva virgen vamos rehogando el puerro y le añadimos una pizca de pimienta negra molida.

Una vez que el puerro esté cocinado lo retiramos del fuego y lo añadimos a las zanahorias cocinadas.

Pasamos por la batidora las zanahorias y el puerro.

Batimos los huevos bien y los añadimos a la mezcla de zanahorias y puerro.

Untamos las paredes y el fondo de una olla o caldero con un poco de mantequilla.

Tapamos la olla y ponemos a cocinar el flan con fuego bajo unos 30 minutos o hasta que veamos que el flan ha cuajado.

Comprobaremos sí está cocinado pinchando con un palillo o la punta de un cuchillo que deberá salir limpia sin restos.

Apagamos el fuego, destapamos y dejamos reposar unos minutos antes de desmoldarlo.

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Cómo preparar un flan de espárragos

El flan de espárragos es muy fácil de elaborar y constituye una buena idea para presentarlo como primer plato o entrante. Con las cantidades que vamos a facilitar nos saldrá un flan para 6 u 8 raciones.

Ingredientes:

  • Una lata de espárragos blancos.
  • 100 ml. de leche.
  • Del agua de los espárragos, 50 ml.
  • 6 huevos.
  • Una pizca de pimienta negra molida.
  • Una pizca de sal.
  • Una cucharilla de mantequilla para engrasar el molde.

Preparación:

En un bol batimos bien los huevos.

Troceamos los espárragos y los añadimos al batido de huevos.

Agregamos también la leche, el agua, la pimienta y la sal.

Batimos nuevamente.

En el recipiente o molde donde vayamos a cocinar el flan agregamos la mantequilla para untar fondo y paredes.

En una olla o caldero ponemos un fondo de agua para hacer el flan al baño maría.

Colocamos dentro el molde, tapamos el caldero y dejamos cocinar con fuego mínimo al menos 30 minutos.

Comprobamos sí el flan está cuajado antes de retirarlo del fuego.

Pincharemos con un palillo, brocheta o con la punta del cuchillo para observar sí ya ha cuajado.

Apagamos el fuego y dejamos reposar unos 10 minutos antes de desmoldarlo.

Podemos comerlo tibio o frío.

Si se prefiere frío lo reservamos en la nevera hasta el momento de servirlo.

A la hora de servirlo podemos acompañarlo con mahonesa, y adornado con unas hojitas de lechuga o un mix de hojas de ensalada.

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