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Exfoliar la piel adecuadamente es una rutina de belleza e higiene tan habitual como imprescindible, pero sobre todo cuando lo haces de forma correcta. Te explicamos cómo.

Si habitualmente te compras productos de belleza, ya sea para tu higiene diaria o como forma de maquillarte y de sentirte mucho más guapa (y guapo), es bastante posible que en tu armario del baño tengas algún que otro producto exfoliante. Nos encontramos de hecho ante una parte fundamental de la rutina de higiene y belleza de muchas personas, que ayuda a la hora de eliminar tanto las células muertas como las impurezas de la piel. Es decir, consiste en un proceso natural en el que se produce una renovación celular de nuestra piel mediante la eliminación de las células muertas presentes en la epidermis.

Entre las distintas cualidades que ofrece la exfoliación de nuestra piel, sobre todo cuando este proceso se realiza de manera adecuada y habitual, se convierte en una opción maravillosa para lucir una piel radiante, cuidada y bonita.

Exfoliar la piel

Los beneficios de exfoliar tu piel

Antes de explicarte los pasos y las pautas básicas a seguir a la hora de exfoliar tu piel de forma correcta y adecuada, es interesante descubrir algunos de sus beneficios y cualidades, ¿no te parece?.

Cuando la exfoliación de la piel se realiza de manera rutinaria ayuda a: limpiar y purificar la piel del cuerpo, renueva las células, elimina las impurezas y las células muertas, activa la micro-circulación, evita que los pelos se enquisten, reduce la sequedad de la piel y aplicada en aquellas zonas donde ésta haya aparecido resulta interesante para combatir la celulitis y reducir la presencia de la conocida como piel de naranja.

Cómo exfoliar la piel de forma correcta

Para exfoliar tu piel necesitas en primer lugar un producto exfoliante. En la actualidad puedes encontrar en el mercado una gran diversidad de exfoliantes cuya composición varía en función de la necesidad que pueda tener tu piel, y que dependen en definitiva del tipo de piel que tengas.

Pero, ¿sabías que también puedes elaborar recetas exfoliantes fácilmente en casa?. Un ejemplo es la mascarilla de miel sobre cuyos pasos e ingredientes te hablábamos recientemente, y que además de ser útil para exfoliar tu piel, te aporta muchos más beneficios y propiedades.

A la hora de exfoliar tu piel puedes utilizar una esponja exfoliante que además de ayudarte a aplicarla aumenta sus cualidades para limpiar la piel, o bien hacerlo directamente con las manos. Para ello puedes ponerte un poco del producto o receta exfoliante sobre tus dedos y aplicarla en la piel húmeda con ayuda de suaves masajes circulares. Es importantísimo que antes de aplicarte el exfoliante hayas humedecido tu piel, ya que en caso contrario la dañarás.

¿Y después del exfoliante?

Una vez aplicado y extendido el producto por la piel del cuerpo enjuágate con agua tibia y seca tu piel con cuidado, utilizando para ello una toalla suave.

exfoliante

Para terminar, aplícate aceite corporal o crema hidratante por todo tu cuerpo, con lo que conseguirás hidratar tu piel y protegerla.

Imágenes | iStock

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