Cómo no comer en exceso
Cuando nos encontramos en una gran comilona con nuestros familiares o amigos, es habitual que tengamos a nuestra disposición una gran variedad de deliciosos y suculentos platos, de forma que sentimos cierta ansia por probar cada plato y nos olvidemos de no comer en exceso.
Ahora que se acerca la Navidad, una fiesta popular típica en la que es ciertamente común que se disfruten de suculentas, maravillosas y deliciosas comidas y cenas, es común que muchas personas tiendan a comer en exceso.
Lo cual puede, de hecho, resultarles sumamente perjudicial o molesto. Como se sabe, comer en exceso puede ocasionar algunos molestos síntomas, como pueden ser: indigestión, hinchazón abdominal, gases o flatulencias, y malestar estomacal en general.
Por ello, es adecuado conocer por qué tendemos a comer en exceso y, sobretodo, cómo evitarlo para no sufrir luego sus molestas consecuencias. Lo que se complementa a la perfección con los trucos para evitar los excesos en la mesa sobre los que te hablamos hace ya algún tiempo.
¿Por qué solemos comer en exceso?
El apetito es el deseo que cada persona siente de ingerir alimentos, el cual está regulado por diversas estructuras situadas en nuestro cerebro, conocidas como centro de apetito.
Cuando el centro de apetito se estimula, es el momento en que aparece la sensación de apetito. Por tanto, cuando el estímulo llega al centro de saciedad, el deseo que pueda sentir la persona de comer se detiene.
Es común que este sistema fisiológico tienda a actuar perfectamente cuando comemos de manera regular y, sobretodo, cuando lo hacemos lentamente, sin prisas.
Sin embargo, es más o menos habitual que, cuando nos encontramos en una reunión familiar o con amigos, tendamos a comer de manera rápida y compulsiva, por lo que nuestro centro de saciedad no recibe a tiempo la “alarma” de que ya hemos comido hasta que no es demasiado tarde.
Cómo evitar comer en exceso
No hay duda que una de las mejores formas de evitar comer en exceso es, precisamente, no comiendo de manera excesiva y compulsiva.
En este sentido, ayuda de manera más o menos positiva que comamos de manera lenta, lo que nos permitirá de hecho no sólo que nuestra sensación de hambre se regule correctamente, sino que nos ayudará a disfrutar mejor de cada plato que consumamos.
Aunque no es recomendable, siempre se puede consumir algún que otro postre o dulce, aunque por lo general es mejor que sea fruta.
Si te ha gustado esta nota puedes leer más sobre cómo evitar los excesos en la mesa.
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Publicado el día 08 dic, 2010
Fecha de última revisión 23 feb, 2012
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