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La arcilla es un producto de origen natural que aporta interesantes beneficios y propiedades para mantener, cuidar y proteger la salud de la piel. Te descubrimos sus cualidades más importantes.

Si te preguntáramos por un ingrediente natural muy beneficioso para el cuidado de la piel, y que se utiliza habitualmente a la hora de elaborar mascarillas para el cutis, es bastante probable que te vengan algunos a la cabeza. Podemos mencionar, por ejemplo, el pepino, el yogurt o la arcilla. En el caso particular de este último ingrediente no hay duda que destaca por ser en definitiva uno de los más populares, al ser incluso utilizada desde muy antiguo. Por ejemplo, se sabe que las antiguas culturas precolombinas de México ya la utilizaban como producto natural para curar y para preservar la salud.

Se trata de un producto natural que se forma como consecuencia de la descomposición de las distintas rocas arcillosas, proveniente de las rocas madres cristalizadas y de la corrosión del viento, lo que da como resultado una especie de pasta muy rica en oligoelementos, minerales y otros nutrientes beneficiosos. Suele pensarse que sólo se aplica sobre la piel, pero cuando optas por una arcilla preparada con ese fin, ¿sabías que también puede consumirse? En esta ocasión, el remedio consiste en tomarla durante un máximo de 3 semanas, siempre diluido en agua.

Beneficios de la arcilla

¿Cuántos tipos de arcilla existen?

Es habitual que pensemos en una única arcilla cuando la utilizamos sobre nuestra piel para disfrutar de sus distintas cualidades, beneficios y propiedades. Pero, ¿sabías que en realidad existe más de un tipo de arcilla?. Podemos nombrar la arcilla blanca, la arcilla marrón, la arcilla roja, la arcilla verde y la arcilla grisácea. Por otra parte, en estética se utiliza un tipo de arcilla de color rosado que es una mezcla entre la arcilla roja y la blanca.

¿Cuáles son sus beneficios y propiedades?

1. Contra las pieles grasas y el acné

La arcilla es adecuada en el tratamiento natural de aquellas pieles que tiendan a producir un exceso de grasa, con tendencia al acné. En este sentido destaca sobre todo el uso de la arcilla verde, la cual es más adecuada para este fin.

2. Para el tratamiento de la dermatitis

La dermatitis consiste en una erupción cutánea que aparece como hinchazón o enrojecimiento de la piel, produciéndose un cambio en su color o textura. Para su tratamiento, la arcilla es sumamente interesante, además de ser adecuada para otras afecciones de la piel.

¿Por qué? Muy sencillo: la arcilla ayuda a reducir el dolor y la inflamación causada por este tipo de afecciones. Además, actúa como calmante y antiinflamatorio.

Arcilla blanca

3. Ideal contra la celulitis y las varices

En caso de celulitis y de varices la arcilla blanca resulta muy interesante, ya que ayuda a estimular la circulación y el sistema linfático. Además, ayuda a la hora de eliminar impurezas y otros productos de desecho.

Para utilizarla sobre las varices o la celulitis es adecuado hacerlo en forma de arcilla, o bien aplicada en forma de cataplasma con vendas frías.

4. Ayuda a regenerar heridas

La arcilla actúa como cicatrizante y regeneradora de tejidos, gracias a su riqueza en sílice. Por ello cuando se aplica sobre heridas pequeñas o sobre quemaduras ayuda a regenerar los tejidos dañados, a la vez que realizará una adecuada desinfección.

5. Para rejuvenecer la piel

Si alguna vez te has aplicado mascarilla de arcilla en el rostro es bastante posible que en el momento de secarse notaste cómo la piel se tensaba. Esta es una de las cualidades más curiosas de la arcilla, sobre todo de la arcilla blanca, ya que es la que mayor capacidad presenta a la hora de estirar la piel y rejuvenecerla de forma rápida.

Imágenes | SharonaGott / Melissa Bridgman

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